viernes, 8 de noviembre de 2013

Descripción del castillo de Cehegín, del año 1468, por Francisco de León, comendador de bastimentos del Campo de Montiel

Fotografía de Cehegín, con el castillo




“Ay en esta encomienda otra villa que llaman Çeegin. Ay en ella fasta doscientos e çinquenta vecinos, poco más o menos, y está bien çercada y es muy buen lugar de guarnición, que el agua nin las moliendas non le pueden quitar. En lo más alto del tiene una fortaleza y ella es de tapia con su hazera de cal y petrilada y almenada y razonable encasamiento en ella. En el muro ay cinco torrejones a trechos alrededor de tapia gruesa azerada de cal, y el muro y las torres petriladas y almenadas, todo lo más está de reparar harto dello, en espeçial la de una torre que se va a caer del todo. En el patio están un buen algibe de agua e un engenio pequeño. Al un canto desta fortaleza, a la parte del canpo, está una torre de omenaje de tapias de su azera de cal y es maciza fasta las seys tapias, en que está la puerta, y después están dos bóvedas, una sobre otra, y en lo más alto patrilado y almenado y fecho terrado. Mas, esta torre tiene una nariz que llega fasta el suelo de la segunda bóveda y sy esta se subiese fasta lo alto de la torre, que será quatro tapias en alto, sería muy más fuerte la torre, y es muy necesario el reparo. Esta fortaleza tiene alrededor una barrera de tapias, de dos tapias en alto, y una puerta falsa que sale al canpo.”

Archivo Histórico Nacional. Sección de Órdenes Militares.

También pueden encontrar copia del documento en el libro Documentos para la Historia Medieval de Cehegín, de Juan Torres Fontes. Academia Alfonso X, el Sabio. Año 1982.

jueves, 7 de noviembre de 2013

El cabezo del Seco, en Cehegín. Topónimos cehegineros.

Cabezo del Seco. Año 1936

Cabezo del Seco. Año 1955

Cabezo del Seco. Año 1981.

Cabezo del Seco. Año 2007



Éste es uno de esos topónimos que acabarán por perderse más pronto que tarde pues, aunque conocido como tal desde tiempo inmemorial, al menos desde el siglo XVI, este cabezo,  totalmente urbanizado como parte del pueblo desde hace muchos años, ya sólo los más viejos lo recuerdan con ese nombre. Es el lugar donde se encuentra la plaza de toros de Cehegín, y tomó esa denominación por hallarse dentro del paraje conocido así, que incluía ese montecillo y el terreno que hay en dirección hacia el cementerio, el Campillo de los Mayas, la Cañada de la Zorra  etc  Se le llamó "El Seco" por ser una zona de secano donde, hasta bien entrado el siglo XX, se cultivaba viña y olivar básicamente y no fue hasta que el heredamiento del Campillo de los Mayas se hizo llegar al paraje cuando se convirtió en regadío, tal y como lo conocemos hoy en día. Los terrenos del Seco fueron propiedad de los marqueses de Pidal. Cuando don José Navarro de Cuenca edificó la plaza de toros, en el año 1901, se compraron a los  terrenos a dichos propietarios. Las casas comenzaron a surgir sobre el cabezo poco después de la construcción de la plaza y con el tiempo se  fueron  conformando las calles, con más intensidad desde los años 40 en adelante, ya que hacia 1955 una buena parte estaba cubierto de casas hasta que a principios de los años 70 ya estaba totalmente urbanizado con la conformación de calles como Hermanos Pinzón. En las fotografías podemos ver cómo era el cabezo del seco en los años 30 del siglo XX, en el año 1955, en 1981 y en el 2007.

martes, 5 de noviembre de 2013

Las Ordenanzas sobre la huerta de Cehegín, en una Real Provisión de Felipe II del año 1572.
















Un fragmento en imágenes de una Real Provisión de Felipe II, despachada en Madrid en 1 de julio del año 1572, relativa a ordenanzas sobre la huerta para esta villa de Cehegín. En estas páginas que podemos observar digitalizadas se pueden leer las ordenanzas relativas a los viñedos, no obstante el expediente que contiene esta Real Provisión es mucho más amplio y dedicado a todas las cuestiones importantes de la huerta y los regadíos. Se encuentra en el Archivo Municipal de Cehegín.

lunes, 4 de noviembre de 2013

La cuestión de los muladíes en el territorio de Begastri y al fundarse Cehegín, siglos VIII al X, tras la conquista musulmana.

Fotografía del yacimiento arqueológico de la ciudad de Begastri.



La cuestión de los muladíes constituye uno de esos temas apasionantes que, entrelazados con otros, son elemento fundamental para poder entender la propia fundación de Cehegín y la organización sociopolítica en este territorio en los dos primeros siglos de la conquista musulmana, tanto en el siglo VIII, con Begastri, como después, cuando desparece y surge esta población de al-Sinnayiyin.
En primer lugar es importante conocer de qué estamos hablando. Un muladí es un cristiano que se ha convertido al Islam. Cuando hablamos de muladíes nos referimos normalmente a aquellos habitantes del mundo visigodo, bien de origen hispanorromano o godo que, tras la conquista musulmana, se convierten al islamismo para beneficiarse de los privilegios que ello le concedía frente al mozárabe, que es el cristiano que sigue como tal. Para evitar perder su status, los primeros que se convierten al Islam son las familias nobles y poderosas económicamente, ya que lo fundamental es mantener lo propio. Como todos saben, la nobleza tenía unas redes de lazos clientelares, también de siervos, trabajadores y una gran cantidad de personas que de una u otra manera vivían en torno a ellas, como ha sucedido entonces y hasta hace muy poco tiempo. El hecho de que el noble se convirtiese al Islam no sólo implicaba que fuesen él y su familia, sino que había toda una cantidad importante de gente que le seguía. Por eso en estas zonas rurales quedaron pocos mozárabes, quizá recluidos en Begastri o en algunas zonas del campo, y en la Península Ibérica se mantenían más bien en las ciudades donde creaban comunidades importantes en algunos casos, como en Córdoba.
El papel de los muladíes es importante porque estas familias llegarán a obtener puestos de relevancia, y serán fundamentales en los primeros tiempos después de la conquista por su papel ideológico y de poder sobre el territorio para controlar a la población, que a ellos sí que respeta. Se supieron aprovechar muy bien los conquistadores de esta situación. Así ocuparán puestos importantes en la administración e incluso en el ejército, y seguirán manteniendo un buen prestigio social, unido a su poder económico. No me cabe ninguna duda de que en la propia construcción de la fortaleza y el posterior desarrollo de Cehegín, tras su fundación, el papel de esta gente es de primer nivel.
Estas familias muladíes adquirirán la lengua y las costumbres musulmanas, de manera que con el paso del tiempo será imposible distinguirlos, a excepción de que muchas mantienen el nombre, aunque arabizado. Por desgracia,  no tenemos para nuestra zona de estudio, que es el término de Cehegín, datos sobre las familias muladíes originarias del ámbito de Begastri. Pero, sin duda, las hubo.
Es una pena que su estudio en un territorio como el nuestro esté muy restringido por la ausencia de documentación y de datos arqueológicos. Hay algo que es indudable, y es la importancia fundamental que tuvieron en los siglos VIII al X para que se consolidase la conquista de manera efectiva sobre el terreno y las gentes que vivían aquí antes. A veces el papel de estas familias se subestima o se deja un poco de lado. Los muladíes son una de las claves para entender la historia de nuestra tierra desde los siglos VIII al X.

jueves, 31 de octubre de 2013

Un documento del año 1581 relativo al camino del Pozo, una de las vías de acceso a Cehegín en el siglo XVI




“Pretil del Poço

Viose una petiçión que dio Alonso de Robles, procurador síndico desta uilla, por la qual pide que el camino que viene a la plaça por el poço, que es entrada de Caravaca e del Andalucía, desde la esquina de la casa de Diego Abril hasta la esquina de la casa del Poço, se a caído una orma y es camino principal, y conviene se repare con breuedad. Pide se repare. Ordenóse que la dicha entrada se repare y desquina a esquina se haga un pretil de aljez  fortificado todo muy bien, haçiendo  lo que convenga. Para lo qual dixeron que cometían y cometieron el hazer lo susodicho a el señor capitán Martín Carreño, regidor.”

Acta capitular de 26 de junio de 1581. Archivo Municipal de Cehegín.

Un bonito documento del año 1581 que nos ilustra sobre los caminos de entrada a la villa en el siglo XVI en lo que, según se cuenta, era una vía principal en ese momento. Parece ser que se trataba o bien del camino que llegaba desde la vuelta del Carril, junto a la actual calle de Ginés de Paco, entraba por lo que es hoy la calle de Poniente y la de la Soledad para subir desde el Cubo siguiendo el camino abierto sobre la torre del Pozo hasta llegar a la que hoy es la  plaza Vieja. También puede ser la vía principal en esta zona, la que unía las puertas de Canara o de la Villa con la de Caravaca, pero ésta era calle y no camino. Evidentemente hoy resulta difícil creer que se pudiera acceder con bestias y carros por la cuesta que sube desde el Cubo hasta la calle del Pozo, pero entonces estaba más o menos arreglado y era también un camino de llegada hasta la Plaza ya que, en esta época, se habría abierto un portillo o se había eliminado parte del lienzo de muralla de la villa que subía desde la torre del Pozo, permitiendo el paso. En fin, un bonito documento éste que nos ilustra sobre los accesos al Cehegín del siglo XVI.

lunes, 28 de octubre de 2013

Vida. Un microcuento.



 

Una pluma se deslizaba entre los labios del viento, nacida del cielo, y mecida como una cuna pequeñita, delicada, tranquilamente, movida por una ligera brisa, que sólo parecía querer alargar, con algo tan mágico, ese instante lo máximo posible. Ella la observaba como quien mira al infinito, distraída, con esa mirada bonita que la convertía en un ser especial. Rebeca volvió de ese soñar despierta que sólo duró unos segundos. Estaba sentada en un banco del parque y sintió tener esa sensación angustiosa de no conocer el lugar donde se hallaba. Un fogonazo, una luz, un chispazo mental y todo volvió a su ser natural. Unas mujeres jóvenes paseaban y la temperatura era maravillosamente agradable. Era perfecto. Su mundo se había convertido en un estado del alma que no necesitaba más para rozar la alegría por existir. Ella se sentía llena. Su hija se acercó, con esa ternura e inocencia que manifiestan los niños. Se fundieron en un abrazo y la besó. La niñita volvió a sus juegos. Se sentía bien, tan bien que sintió su alma rebosante de bienestar. No podía pedir más a la vida. Entonces cerró los ojos y respiró.
-¿Donde estoy?- Dijo la mujer con una voz quebradiza y casi inaudible.
-¡Mamá!-le contestó una joven que tendría unos veinte años, excitada, con los ojos muy abiertos, inundados de lágrimas, rojos e hinchados- ¡Mamá! ¡Has vuelto!
Pasado un tiempo le dijeron que había estado en coma casi un año. Ella no lo podía creer. Le parecía imposible que aquello no hubiese sido real.
- Nunca estuve tan viva - se dijo a sí misma-
Entre tanto, mientras arreglaba un viejo armario, encontró alguna ropita de la que le ponía a su niña cuando tenía unos ocho años. Sintió un golpe de nostalgia. Su hijita ya se había convertido en una mujer adulta.
Al acariciar la chaquetita encontró una pluma engarzada entre los hilos.
-Nunca estuve tan viva…

Francisco Jesús Hidalgo García

miércoles, 23 de octubre de 2013

Dibujo de fray Mateo Botija, de la lápida hallada en Begastri en el año 1626.




Copia por fray Pablo Manuel Ortega del dibujo de la lápida que fue mesa de altar en la basílica de Begastri  realizado por fray Mateo Botija, franciscano, en el año 1626. En su libro " Descripción Chorográfica de la Provincia de Cartagena", hacia el año 1758 el primero la describe y presenta en esta magna obra.

La epigrafía dice " Hodoacro Minus, obispo de la iglesia de los Begastrenses, consagró esta basílica  de San Vicente, en el año III de su pontificado"

martes, 22 de octubre de 2013

Andrés del Campo, la torre de santa María Magdalena y la calle de este personaje en Cehegín.








Saben los lectores que en el año 1774 se acabó la construcción de la torre de la iglesia de santa María Magdalena, como hemos comentado en alguna ocasión, iniciada dicha obra en el año 1768.  El día 1 de julio del año 1774 se instalaron e hicieron repicar las campanas nuevas, a las que se dio el nombre de la del Reloj, Mayor, santa Lucía y san Pedro. El maestro alarife Andrés del Campo remató la torre ese mismo día colocando un pequeño pináculo, para dar como finalizada esta magnifica obra arquitectónica. En honor de Andrés del Campo se nombró una calle a finales del siglo XVIII o principios del XIX, aunque sabemos con certeza que en el año 1827 ya tenía dicha denominación. Hoy en día se sigue llamando de “Andrés del Campo”. En mi opinión es más que probable que el que dicha calle se denomine así no sea por un reconocimiento directo del papel de dicho alarife en las obras de la torre de la iglesia, o en otras obras de Cehegín, sino por algo mucho más simple y común en los siglos XVI al XVIII: el dar el nombre de una calle porque alguien más o menos conocido residía en ella. Sin poder confirmarlo con rotundidad, estoy convencido de que Andrés del Campo vivía allí. Tenemos muchos ejemplos de nombres antiguos de calles en la Edad Moderna que llevan nombres de personas que tenían allí su casa. El callejón del padre Mizal, la calle de Céspedes (que mantiene el nombre desde el siglo XVII que sepamos, la calle del Espadero, la calle de los Herreros, la calle de don Antonio Pérez, etc. ) Algunas han mantenido el  nombre, otras lo perdieron ya en el siglo XVIII, pero lo cierto es que era cosa común que se demominase a muchas de ellas por alguien que residía allí.

jueves, 17 de octubre de 2013

La Historia de Cehegín en papeles. La importancia de los caballeros cuantiosos en el Cehegín de principios del siglo XVI.


Padrón de alardes de Cehegín, del año 1509. Archivo Municipal de Cehegín


Este padrón de alardes, del año 1509, de Cehegín, es una muestra de la importancia fundamental que los caballeros cuantiosos tuvieron en el Cehegín de los siglos XV y XVI. Eran llanos, pero a base de concesiones por su importante papel fueron consiguiendo importantes patrimonios hasta llegar a igualarse, o incluso superar en algunos casos, a la nobleza vieja de la villa. Estos cuantiosos, labradores ricos, serán el germen de las grandes familias nobiliarias de los siglos XVII y XVIII en Cehegín, pues su dinero les valdrá para conseguir la hidalguía, o bien emparentar con familias nobles foráneas. En mi opinión el papel de estas milicias locales en la que estos caballeros sin nobleza fueron fundamentales para la defensa de la villa y la frontera hasta la caída de Granada, fue incluso más importante que el papel directo de los caballeros de Santiago en la defensa fronteriza. Ellos son quienen controlarán el Concejo y , desde ahí, se enfrentarán a la Orden para defender sus intereses económicos.

martes, 15 de octubre de 2013

La cuestión del obispo de Modrussia en la consagración de la ermita de la Purísima Concepción, de Cehegín.


Fotografía de la primera mitad de los años 30 del siglo XX, del Paseo de la Concepción

Este artículito también aparece en mi libro " Miscelánea histórica de Cehegín", publicado hace unos días.



Desde hace muchos años, ha sido un tema de discusión polémica la cuestión relativa sobre quien fue, verdaderamente, el obispo que consagró la ermita de la Purísima Concepción. Las inscripciones existentes en el altar dicen que fue el obispo de Modrussia en el año 1556. La historiografía local tradicionalmente se ha decantado en dos sectores, uno que ha aceptado que fue el tal obispo y otro que lo negaba, argumentando que fue el obispo de Cartagena quien la consagró. El obispado de Modrussia estaba en Croacia y era propio del rito romano. Esta región nunca fue conquistada por los turcos. El obispo en cuestión  que pudo haber consagrado la ermita de la Purísima Concepción fue don Diego de Loaysa, español, de la poderosa familia de los Loaysa, en que se encuentran algunos clérigos de gran prestigio en la España del siglo XVI. Don Diego fue obispo de Modrussia, a la sazón, con seguridad colocado por mediación del emperador Carlos V, por la importancia de este enclave estratégico, a nivel político y religioso. Ostentó la cátedra episcopal desde 1538 hasta el año 1549 de manera efectiva, en que cesó, pero después permaneció con el cargo de emérito, apareciendo posteriormente en la documentación como obispo de Modrussia. Así hay constancia en las actas capitulares de la S.I. Catedral de Santiago de Compostela de una visita de don Diego. Antonio López Ferreiro en su Historia de la S. A. M. Iglesia de Santiago de Compostela (t. VIII, pp. 129 y 204) dice: "Prescindiremos de otras noticias de campanas de la Catedral y sólo anotaremos la que se lee en el acta capitular de 22 de abril de 1550, en que se dice que el Obispo de Modrusia, d. Diego de Loaysa, bendijo un esquilón al que se puso por nombre Santiago, que tenía una cruz y medallas del Apóstol con dos rótulos...". 
Parece ser que en el año 1553 realizó otra visita a la catedral compostelana. En función de estos datos es posible interpretar que fue don Diego de Loaysa el que consagró la dicha ermita de la Purísima Concepción, habida cuenta de que no parece lógico que se colocasen estas inscripciones de manera falsaria, ya que por otro lado el obispado de Cartagena no lo hubiese permitido de ninguna manera.




miércoles, 9 de octubre de 2013

El pasado viernes, 4 de octubre, realizamos la presentación del libro "Miscelánea Histórica de Cehegín"










Texto: www.cehegín.es

Fotografías: 1ª: Ceheginpaco.     2ª: www.cehegin.es






Un recorrido por la historia general de Cehegín, desde sus albores en la Prehistoria hasta el siglo XXI pasando por la Edad Antigua, la Edad Media, la Moderna y la Contemporánea, es lo que hace el director del Archivo Municipal de Cehegín, Francisco Jesús Hidalgo, en el libro ‘Miscelánea Histórica de Cehegín’, que ha sido presentado en la Casa de la Cultura en un acto al que han asistido cientos de vecinos.
El alcalde, José Soria; el concejal de Cultura, Nicolás del Toro; el cronista oficial de Cehegín, Abraham Ruiz; el escritor Jesús de la Ossa y el autor del libro han presentado la obra, que viene a llenar un hueco existente dentro de la amplia bibliografía sobre Cehegín y su historia humana.
“Para nosotros hoy es un día de gala, porque estoy convencido de que este libro va a sorprender por su calidad extraordinaria y porque es un libro que a los que somos de Cehegín nos gusta leer porque habla de nuestra propia historia”, ha declarado el alcalde, quien ha valorado “el trabajo increíble y la investigación de muchos años” del director del Archivo Municipal. “No nos hemos limitado a hacer un libro cualquiera, hemos cuidado hasta el más mínimo detalle, la encuadernación, las fotografías a color, hemos hecho un libro para toda la vida y no hemos escatimado porque creo que el pueblo estaba necesitado de esta obra”, ha añadido José Soria.
Por su parte, el autor del libro ha señalado el carácter divulgativo del mismo, destacando que “es su principal característica”. Francisco Jesús Hidalgo ha manifestado que el objetivo de la obra es “acercar la historia local a la gente que no es especialista, a la gente de la calle, para que pueda ser leída por todos”, y ha explicado que puede ser de gran ayuda para alumnos de la ESO y de Bachillerato y también estudiantes universitarios.
Hidalgo ha indagado durante muchos años no sólo en el Archivo Histórico Municipal, sino también en otros archivos, como el Provincial o el Nacional, en Madrid, donde muchas fuentes documentales han arrojado información sobre la historia de Cehegín, una historia que ahora se ha recopilado gracias a un minucioso trabajo de ordenación y redacción.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Frente al mar. Un microcuento de Francisco Jesús Hidalgo García




Frente al Mar


Antonia miraba al horizonte. Frente a ella sólo estaba el mar. Su mirada perdida rebosaba de un azul que invitaba a naufragar en sus ojos.  ¿Dónde estarían esos recuerdos? Luís le acariciaba el cabello, con ternura, como ayer. ¡Y ha pasado tanto desde ayer! Sentado a su lado, recordaba los paseos por la playa, el primer beso, la primera vez, el primer hijo, el primer nieto.
La playa estaba desierta. No necesitaban a nadie, sólo eran ellos y el mar. Las palabras ya se le escaparon hacía más de un año. La belleza no entiende de ellas cuando hay tanto amor. Él la besó. Ella permaneció imperturbable. Con la puesta de sol, una hermosa algarabía de colores iluminaba la mirada perdida de esta ninfa de rostro marchito, y también los ojos tristes de aquel que ahora sentía el amor junto al máximo grado del dolor del alma. Él recordaba aquellas risas, de otros tiempos,  que brotaban del rostro de Antonia, como un caudal de alegría contagiosa y que poquito a poquito, casi sin darse cuenta, se fueron diluyendo en el tiempo, hasta mutar en un nostálgico recuerdo. El mar se había convertido en la inmensidad donde se escondían sus pensamientos. Le daba la mano y, de vez en cuando, se la besaba.  La suavidad de la piel le parecía aquella que, sesenta años antes, esperaba con impaciencia cada tarde de domingo. Casi había anochecido. Antonia giró un poco la cabeza. Él la besó en los labios. Con el rumor de la brisa se escuchó un leve  “Te quiero”. Y la marea los llevó, quizá, al lugar donde estaban secuestrados sus recuerdos. Aquello era amor.

© Francisco Jesús Hidalgo García

viernes, 27 de septiembre de 2013

Criminalidad y lazos clientelares entre las familias nobles del Cehegín de la Edad Moderna



Acta capitular del Concejo de Cehegín. Año 1607. Archivo Municipal de Cehegín


  En varias ocasiones hemos hablado en este espacio de la violencia que se ejercía entre las diferentes familias nobles de Cehegín entre los siglos XVI al XVIII, y donde el siglo más violento fue, sin duda, el XVII. A tenor de las investigaciones que yo mismo he realizado, hay algo que parece incontestable y que da muestra de las relaciones clientelares, familiares y de otros tipos que existían en Cehegín entre familias que se agrupaban en torno a una más poderosa, reforzando el poder de todas ellas, bien mediante matrimonios, bien con lazos clientelares, como he dicho. Así, cuando se producía una muerte violenta relacionada con las luchas entre familias el asesino solía ser de una familia menor relacionada siempre con otra más poderosa. En ocasiones eran criados mandados por su amo, pero, otras veces eran miembros de la entidad familiar. Así, por ejemplo tenemos el caso, comentado por mí varias veces de don Agustín Bernad, que participó del asesinato del alcalde ordinario don Alonso Carreño Quirós (del que era, curiosamente pariente lejano, por el apellido Quirós), en el año 1690. Justamente un año antes, estuvieron a punto de matar a don Juan Fajardo Lara, alcalde ordinario por el estado noble. La muerte del Carreño fue, sin duda, una venganza por este hecho. Antes hemos hablado de don Agustín Bernad. Este apellido ya había aparecido durante el siglo XVII ¿lo recuerdan? sin duda. Cuando don Martín de Ambel y Bernad mata a don Alonso de Góngora, alférez mayor. Quizá en este asesinato hubiese algo más que la simple honra de la hermana de Ambel, pero eso es algo que nunca sabremos, pues, sólo conocemos la documentación oficial. Es probable que en este entramado hubiese intereses familiares de por medio, ya que tanto los Ambel como los Bernad eran familias hidalgas menores que vivían a la sombra de otras más poderosas. En fin son conjeturas, pero que pueden ser ciertas perfectamente. Cuando se reflejan casos de asesinato suelen ser estas familias de hidalgos de menor poder y fuerza económica las que aparecen envueltas como autoras o inductoras del crimen, pero raramente las familias poderosas a quien servían o de que eran parientes que eran los dedos que señalaban la gra mayoría de estos crímenes.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Los orígenes del apellido Hidalgo, en Cehegín.







El apellido Hidalgo en Cehegín se puede encontrar en varias genealogías diferentes. Una, es las más antigua y a la que yo, y la gran mayoría de los que se apellidan así en este pueblo lleva. Hay otra, presente en los siglos XVII y XVIII con los Hidalgo que enlazan con los Obeso y otros apellidos, que vino de fuera, y es noble, y una tercera que llega desde Coy en el siglo XIX y de la que queda una rama en este pueblo. Quizá las tres estén emparentadas con anterioridad al siglo XVI, pero eso ya no lo puedo confirmar. Pero vamos a hablar de la más antigua y la del árbol genealógico más importante en cuanto a ramas y cantidad de familias  que tiene, tanto en Cehegín como fuera de él. Por la genealogía que a lo largo de muchos años he podido elaborar, proviene de Juan Hidalgo, que ya figura en el Padrón de los Reyes Católicos del año 1494.  Ésta línea siguió, creando varias ramas y, hacia el año 1550, nace un bisnieto de este Juan, que será denominado Lucas Hidalgo. Emparentó con la adinerada familia de los Fernández Fresneda, casando con Catalina López, hija de Domingo Fresneda. Este enlace fue fundamental porque de ellos parten varias ramas, siendo la que llega hasta nosotros la de su hijo Domingo Fernández Hidalgo (nacido en el año 1598). Su descendencia permanece en línea directa hasta el siglo XVIII, en que con Antonio Hidalgo se divide en varias ramas. Aunque el matrimonio de Antonio Hidalgo y Catalina de Moya tuvo ocho hijos, son dos los que darán lugar a los antecesores de la gran mayoría de gente que tiene este apellido en Cehegín: Lucas Hidalgo de Moya y Bernabé Hidalgo de Moya. Los Hidalgo del siglo XVI ( Juan Hidalgo, que era nieto de aquel Juan que hemos nombrado de 1494, y su hijo Lucas) fueron molineros. No obstante la unión de Lucas Hidalgo y Catalina López, como he dicho, hija de Domingo Fresneda, dio un buen respiro económico a la familia. Domingo Fernández Fresneda Fresneda fue un caballero cuantioso con muy buena disponibilidad económica, y sus hijos y descendientes suelen aparecer posteriormente como miembros del Concejo. En el siglo XVII es de destacar Lucas Hidalgo Fresneda, hombre de negocios con buena estabilidad, que llegó a ser alguacil mayor por el estado llano. Fue el padre de fray Domingo Hidalgo, religioso franciscano, muy culto, que fue profesor y lector de Sagrada Teología. Casi todos los Hidalgo actuales de Cehegín,  tienen el antepasado común más próximo en Antonio, nacido en el año 1759, descendiente por vía directa de Juan Hidalgo, al que hace mención el Padrón de los Reyes Católicos del año 1494.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Brujas










Con la película de “Las brujas de Zugarramurdi” se va a poner de moda otra vez esta  cuestión de la brujería.  ¿Alguna vez os habéis planteado el por qué se habla siempre de brujas y casi nunca de brujos? En este tema hay un fenómeno basado fundamentalmente en la misoginia terrible en que vivía el cristianismo desde la Edad Media y fundamentalmente en los siglos XVI y XVII. La Inquisición en España estaba dirigida por los dominicos. Ellos tuvieron mucho que ver en la tortura y muerte de muchos miles de mujeres. La gran mayoría de hechos que se atribuían a las brujas eran totalmente falsos. De hecho mucho de ello no eran más que rituales antiguos que se habían mantenido en las zonas rurales al amparo de la tradición y también había muchos hombres que los practicaban. Cuando eran torturadas en el potro contestaban a lo que el torturador quería que contestasen y normalmente se declaraban como adoradoras del Diablo, siendo falso, simplemente por la tortura. La gran mayoría de las personas quemadas por brujería eran mujeres. El celo por parte de los inquisidores era, sin duda, mayor con ellas. La mujer era considerada un ser impuro. Desde siempre, cuando había calamidades, epidemias, plagas, se les solía culpar a ellas de los castigos que enviaba Dios. Por eso, en realidad, aunque eran tanto hombres como mujeres, en la idea tradicional de la persona practicante de la brujería ha quedado la mujer y muy raramente el hombre. En todo ese tema de los aquelarres, fiestas con el diablo, orgías con carneros, hay mucho de leyenda. En el siglo XVII podías acabar en el potro simplemente por hacer una pócima para el dolor de estómago y rezarla. Era un mundo basado en el miedo, pero no el miedo al Diablo, sino a las cosas de Dios en la Tierra. Cualquiera te podía denunciar por cualquier cosa. La vida misma estaba basada en un terror psicológico que sólo se puede imaginar pensando en los países que viven dirigidos por fundamentalismos religiosos hoy en día.

martes, 24 de septiembre de 2013

El viernes día 4 de octubre de 2013 se presenta la obra " Miscelánea Histórica de Cehegín", de Francisco Jesús Hidalgo García




El próximo día 4 de octubre de 2013 presentaremos mi libro " Miscelánea Histórica de Cehegín". Este libro hace un recorrido por la historia de este pueblo. Se inicia con un breve repaso por la historia geológica de del territorio para después adentrarnos en la historia humana, desde la Prehistoria hasta el siglo XXI. Es una obra escrita con un carácter divulgativo, especialmente planteada para que sea accesible a todas aquellas personas que no sean especialistas en historia, por lo que aún siendo rigurosa en su contenido se ha planteado dentro de una redacción sencilla para que pueda ser consultada por todos los públicos. Desde aquí quedan invitados todos los lectores  y aficionados a la Historia en general.


 Fecha: Viernes 4 de octubre de 2013.
 Lugar: Casa de la Cultura, de Cehegín
 Hora : 20:30 horas

miércoles, 12 de junio de 2013

La última firma de don Alonso de Góngora, en las actas del Concejo de Cehegín, antes de su asesinato por Martín de Ambel, en el año 1623.

En la imagen se puede ver, junto a la firma de los demás miembros del Concejo de Cehegín, la de don Alonso de Góngora, Alférez Mayor, en lo que fue su última sesión con vida, la de 10 de abril de 1623. Archivo Municipal de Cehegín


Encabezamiento del acta capitular del día 10 de abril de 1623, en que, como se puede observar, figura nombrado don Alonso de Góngora, Alférez Mayor, como miembro presente  en la Junta del Concejo de Cehegín. Archivo Municipal de Cehegín.

Acta de 24 de junio de 1623, en que se produce la elección de oficios del Concejo de Cehegín. Aquí se hace mención a la muerte de don Alonso , como transcribimos a continuación.


" Mandaron  a Francisco d´Espín, alguazil mayor desta villa, vaya a cassa de Juan Muñoz Góngora, persona que tiene a su cargo las llaves y hazienda de don Alonso de Góngora, por ser muerto,  y pida entregue las llaves que en su poder tiene..."


Evidentemente, la presencia en el acta capitular de 10 de abril de 1623 del propio don Alonso nos plantea una cuestión. Don Alonso no murió el día 8 como indica el acta de defunción de la parroquia de Santa María Magdalena, más bien unos días después, pero quizá al redactar la partida de defunción unos días más tarde, como parece ser que se hacía habitualmente, hubo un error y se incluyó en el día ocho de abril su muerte, cuando, como demostramos fue, al menos, con posterioridad al día 10 de dicho mes. En fin, curiosidades y unos documentos interesantes y bonitos los que aportamos, que vienen a completar un poco las diferentes entradas que hemos realizado en este blog desde hace unos años sobre el tema de don Martín de Ambel.




lunes, 10 de junio de 2013

Un documento capitular referente a la "iglesia vieja", en el año 1613, en Cehegín.




Acta capitular del año 1613. Cehegín


“Platicose que atento se a dado noticia a este Ayuntamiento que la iglesia vieja está malparada y se va cayendo, de cuya causa puede suceder desgracia. Y para evitarlo ordenaron que Juan Mirón el Viejo vea la dicha iglesia vieja y lo descubierto que hay en ella, lo vea y debe hacer lo necesario que será menester para el dicho reparo, para que conforme a esto se probea lo que convenga la necesidad tan precisa que se ofrece en lo susodicho. Y que Francisco Martínez, albañil, juntamente vaya con el dicho Juan Mirón a hacer lo susodicho…”

Acta capitular del Concejo de Cehegín de 27 de enero del año 1613.

Esta acta capitular resulta un tanto curiosa en cuanto a su interpretación, ya que el término "iglesia vieja" puede indicarnos varios aspectos interesantes. Parece evidente que se está refiriendo a la iglesia de Santa María Magdalena en cuanto a su edificación antigua y primitiva que, al parecer, aún persistía, a pesar de las obras que lentamente se iban realizando para su ampliación, y que no acabaron hasta  el año 1698. Evidentemente esto significa que durante estos años se hablaba de la iglesia vieja y de la iglesia nueva, entendiendo como lo que acabamos de decir. Las obras lo que hicieron fue ampliar y unir los edificios viejo y nuevo, para conformar la estructura tal y como la conocemos hoy en día, en un único edificio, lo cual ya se realizó a lo largo del siglo XVII. Por eso quedan elementos de esa primitiva iglesia como el arco de la puerta antigua, del que queda la señal en el muro de la parte de Levante, y que fue cegado para realizar la ampliación de la obra.


  Arco cegado en el muro de Levante, donde se hallaba la primera puerta de la iglesia de Santa María Magdalena.

jueves, 30 de mayo de 2013

Curiosidades del Cehegin de nuestra alma. De las ermitas rurales.




Croquis de la distribución de las ermitas. 1. San Esteban. 2. San Agustín. 3. San Sebastián. 4. San Ginés. 5. Santa Bárbara. 6. La Virgen de la Peña



¿Sabíais  que…?

Si multiplicamos la distancia (en línea recta) que existe entre la ermita de San Sebastián y la Virgen de la Peña, 3432 metros, por 3,1416 (número Pi) nos da una cifra de 10.781,9. Bien. Pues, si esta última cifra la dividimos por 1,618033 (número Phi), obteniendo la cifra de 6663, 58 y este número, a su vez lo dividimos entre PI (3,1416) resulta una cifra de 2121. ¿Sabíais que esa es la distancia que hay entre las ermitas de San Ginés y San Esteban? Esto se debe a que  la distancia entre la Virgen de la Peña y san Sebastián es una recta con proporciones aúreas, de modo que si trasladamos a la misma la distancia entre San Ginés y San Esteban que, como hemos dicho, es de 2121 metros, tendremos dos segmentos en dicha recta, uno de 2121 metros y el otro de 1311 metros. Entonces veremos que 2121 por  1,618033 es 3432 (distancia total entre la Virgen de la Peña y san Sebastián) y que 1311 multiplicado por 1,618033 resulta dar como resultado 2121, o sea, el segmento que coincide con la distancia entre las mencionadas ermitas de san Ginés y san Esteban.

Curiosidades realmente interesantes.


Francisco Jesús Hidalgo García

viernes, 24 de mayo de 2013

La Historia de Cehegín en papeles. Un acta capitular del año 1559.


Acta capitular del año 1559, conservada en el Archivo Municipal de Cehegín, que hace referencia al libramiento de la paga de los jurados concejiles y también a la donación de solares del Concejo para edificar casas por particulares.

Cumpleaños. Un poema de Francisco Jesús Hidalgo García



 Fue un buen día para seguir cumpliendo
un poquito más de dichosa juventud.
Un día hermoso para cerrar los ojos y soñar un segundo,
abrir los párpados y ver que no has soñado,
y que ahí están los que te quieren de veras,
aquellos que son tu mundo, y tu alma, día a día,
a quienes diste la vida, y por quienes darías la vida.
Fue un buen día, y es un buen día, para que tus amigos cercanos,
y los que no lo somos tanto, te queramos en una amistad honesta.
Un día hermoso para cumplir años, aunque no se te note,
y seguir luchando, hermosa, por el mundo,
y también por tu mundo.

Francisco Jesús Hidalgo García. 2013

El Festín de Baltazar. Una obra maestra de Rembrandt



"El Festín de Baltazar", una obra del pintor flamenco Rembrandt H. van Rijn (1606-1669). La obra pertenece a la National Gallery de Londres, y fue pintada entre 1635 y 1638.

miércoles, 22 de mayo de 2013

El periódico de Cehegín, en el año 1911.




Fotografías del periódico Cehegín, del día 8 de enero de 1911.

La elección de oficios del Concejo, en el Cehegín de principios del siglo XVIII.

Las fotografías son del Acta capitular del Concejo de Cehegín, del día 24 de junio del año 1716. Archivo Municipal de Cehegín.




El día 24 de junio de cada año, día de san Juan, se celebraba la elección de oficios concejiles, en la Casa del Concejo de la Villa. En esta época, la elección de cargos como alcaldes ordinarios y regidores, se hacía el día 1 de enero.
Las imágenes que presentamos son del acta del día 24 de junio del año 1716 en que reunido en cabildo el Concejo de Cehegín, elige los oficios para el año 1716-1717. En este caso concreto, la elección de alcalde de la hermandad debió de realizarse echándose a suertes, ya que los miembros del Concejo no se pusieron de acuerdo. Los oficiales fueron elegidos sacando una cedulilla que había dentro de una pelota de cera. Las pelotas se metían dentro de un cantarillo. Se sacó una pelotilla de cera y el nombre que había dentro escrito en la cedulilla era el de un regidor, que eligió al oficial que quería.

Se elegía a un alguacil mayor, alcalde de la Hermandad por el Estado Noble, alcalde de la Hermandad por el Estado Llano, depositario del Pósito, llavero, alcalde de aguas, alcalde merino, comisarios para los militares que había estacionados en la villa, correduría y caballeros de sierra.
En esta elección el oficio de alguacil mayor quedó sin elegir, dejándolo para otro día, por una cuestión problemática.  Entretanto se eligió como alcalde de la Hermandad por el Estado Noble a don Pedro Chico de Guzmán. Alcalde de la Hermandad por el Estado Llano fue Diego Caballero. Como depositario del Pósito resultó Antonio Martínez Pérez. Como llavero fue elegido Antonio Carreño Jiménez. Alcalde merino fue Pedro Fernández. Comisarios para atender a los militares que estaban acantonados en Cehegín, resultaron electos Cristóbal Fajardo Lara y Francisco Sánchez Lorencio. Para llevar la correduría salió elegido Juan Delgado, que también fue relojero y cerrajero.