domingo, 31 de julio de 2011

El poema de la semana. Dámaso Alonso



Qué hermosa eres, libertad. No hay nada
que te contraste. ¿Qué? Dadme tormento.
Más brilla y en más puro firmamento
libertad en tormento acrisolada.

¿Que no grite? ¿Mordaza hay preparada?
Venid: amordazad mi pensamiento.
Grito no es vibración de ondas al viento:
grito es conciencia de hombre sublevada.

Qué hermosa eres, libertad. Dios mismo
te vio lucir, ante el primer abismo
sobre su pecho, solitaria estrella.

Una chispita del volcán ardiente
tomó en su mano. Y te prendió en mi frente,
libre llama de Dios, libertad bella.

Frases Célebres. Aristóteles


"La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas."

sábado, 30 de julio de 2011

El alma del doctor Fausto

 
No quiero, después de sudar sangre y agua, repetir ninguna de las necedades que no entiendo; quiero conocer el universo y el misterio de su existencia, descubrir su fuerza motriz y el origen de las cosas, sin pagarme por más tiempo de palabras huecas. 
¡Astro hermoso!, ¡reina de la noche!¿ será esta la última vez que ilumines mi quebranto?¡Cuántas veces, triste amiga, dulce y fiel compañera de mis vigilias, me has visitado en este mismo pupitre rodeado de montones de libros y papeles! ¡Ah, si ahora me fuese dado trepar bañado en tus fulgores a la cumbre de las altas montañas, flotar con los espíritus de la noche en la profundidad de las grutas, jugar con tus rayos de plata en el césped de la pradera, y libre de la pesada carga de la ciencia, bañarme y rejuvenecerme en los manantiales de tu fresco rocío!
Pero, ¡ay de mí!, estoy encerrado, emparedado dentro de este sombrío y maldito calabozo, donde a duras penas se abre paso a través de estos ennegrecidos cristales la radiante luz del cielo; donde por todo horizonte descubro esos rimeros de libros y legajos roídos de las polillas, cubiertos de polvo, y elevándose mugrientos y enmohecidos hasta el vértice de las bóvedas. ¿Qué más hay en mi derredor? Frascos, cajas, instrumentos de toda clase, única herencia adquirida de mis mayores.
Esto es mi universo; esto es lo que conoco de la vida.
¿Qué mucho, pues, que mi corazón se oprima con inquietud dentro de mi pecho? ¿Es necesario preguntar por qué una tristeza vaga, inexplicable, entorpece la acción vital? ¿Por qué vivo entre humo y carcoma? Dios te ha creado vivo para la naturaleza viva, y como un cadáver te has sepultado en el polvo de las tumbas.

Johann W. Goethe. En Fausto, fragmento del acto titulado "la noche".

El refranero castellano


Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.

Amigo y de fiel empeño; es el perro... con su dueño.

Amor con hambre, no dura.

La pintura de la semana. Juan de Valdés Leal

Finis Gloriae Mundi, pintura de Valdés Leal, pintor español barroco ( 1622-1690)

viernes, 29 de julio de 2011

La historia de Cehegín, en papeles.



Real Orden de Carlos II, del año 1689, en que se pone de manifiesto la grave situación política y social que vive la villa de Cehegín, a causa de los constantes altercados, asesinatos e intentos de asesinato que continuamente se venían dando. La carta llega por la petición de que desde la Corte se haga llegar a un Alcalde Mayor que investigue y juzgue el intento de dar muerte a Asensio de Gea, alcalde por el estado llano y a Juan Fajardo Lara, por el estado noble, ante la imposibilidad de ser investigado y juzgado por los responsables locales. Las disputas por el control del Concejo y la situación casi de anarquía que se vivía en la villa en este tiempo provocó, por ejemplo, que el año anterior de 1688 hubiese en Cehegin 15 muertos por esta causa, además de muchos heridos, y no se hubiese investigado ninguno. El mismo Asensio de Gea, en el documento, alega que los que intentaron matarlo con espadas y escopetas fueron Ginés García López y Alonso López, emparentados con alguna de las familias más poderosas de la villa, por lo cual, según él, no fueron juzgados ni perseguidos. Esto era una cuestión muy corriente en este tiempo, como hemos hablado en más de una ocasión. Para hacerse una idea, era una sociedad muy parecida, salvando las distancias, a la de la Sicilia del siglo XIX y parte del XX. Aquí mandaban los clanes familiares poderosos, y punto. Justamente un año después, fue asesinado el Alcalde Ordinario d. Alonso Carreño Quirós, con seguridad dentro de esta ola de violencia que sacudía Cehegin, en que dos bandos principales, por un lado los Fajardo y por el otro los Carreño, se disputaban el control de los medios políticos y económicos de la villa.

Mirando Cehegín desde el cielo. La estación de tren, el cementerio viejo y la plaza de toros, a mediados de los años 30 del siglo XX

La estación del tren. 

El cementerio viejo

La Plaza de toros de Cehegín

jueves, 28 de julio de 2011

La figura del pregonero del Concejo en el Cehegín de la Edad Moderna



Hay oficios que, aunque no reparemos en ellos, han tenido su importancia en el devenir y la historia local. Hoy en día,  cuando es necesario dar a conocer una ordenanza municipal, u otras noticias referentes al pago de contribuciones u otros, la alcaldía realiza los bandos, que también son muy antiguos,  para la información general. Pero, ¿alguna vez os habéis preguntado sobre la figura del pregonero? Hoy, quizás, se ve como algo casi curioso o gracioso, que vemos en las películas y que todavía se mantenía en algunos pueblos pequeños hasta bien entrado el siglo XX.
Su función era la de publicar a viva voz, o gritando, lo que el Concejo estuviese interesado en propagar para que llegase a todo el mundo, como decíamos al principio de los bandos, ordenanzas, etc En los siglos XVI al XVIII fue una figura que, sin destacar, se hacía sumamente necesaria y que, como vemos en el texto siguiente, no estaba mal remunerada en esta época.

           
“Pregonero

Y que por quanto, de orden de la villa se a traído a Juan de Contreras, pregonero, para que sirva el ofiçio de tal, se le pague en cada un año  beynte ducados y cassa en que uiba de balde, en que está ajustado con el susodicho, a el qual se le pague por meses lo que le tocare. Que se le notifique açepte este y aga obligaçión por tiempo de seis años, que es el que con el susodicho ha ajustado…”

Aunque parezca otra cosa, el de pregonero era un oficio para el que se debía de estar preparado. Tener una buena voz, con buen timbre, que no fuese propensa a las burlas de los vecinos y, por supuesto saber pregonar. Se solían acompañar de algún instrumento, como una corneta, y antes de comenzar a pregonar lo tocaban para llamar la atención de la gente. Aquí en Cehegin era obligatorio el pregón en la plaza mayor y tambíen discurría por las calles principales. Por ello, cuando no había pregoneros de oficio en el pueblo, se traían de fuera, por un periodo que se ajustaba con las condiciones tratadas por las dos partes. En este caso, que es un documento particular del año 1676, acordaron contratarlo por un periodo de seis años.

miércoles, 27 de julio de 2011

D. Abraham Ruiz Jiménez realiza una donación al Ayuntamiento de Cehegín, con varios documentos históricos y literarios.


D. Abraham Ruiz Jiménez, Cronista Oficial de Cehegin, en un acto en que han estado presentes el Alcalde d. José Soria García, el Concejal de Cultura, d. Nicolás del Toro Navarro, el Archivero Municipal Francisco Jesús Hidalgo García y el mismo don Abraham Ruiz, ha donado para el Excmo Ayuntamiento de Cehegin una colección de documentos históricos de interesante valor documental, histórico y literario. Entre todos ellos destacan los referidos a Juan Miguel García Porcel, gran poeta y dramaturgo ceheginero, director también del periódico Cehegin a principios del siglo XX (desde 1911). Porcel nació el día 3 de septiembre del año 1884 en Cehegín, justamente en la casa que hay frente al actual Ayuntamiento, donde se conserva una placa en su honor. Contrajo matrimonio con doña Josefa de la Torre y Vélez el día 25 de octubre de 1911. Entre sus obras más conocidas son de resaltar: “El más guapo, año 1909”, “Una solución, año 1909”, “Las últimas rosas, año 1916”, “De cara al sol, año 1914” o “Agencia de matrimonios, del año 1904”. Falleció en el año 1920, muy joven, después de haber estrenado varias obras teatrales con gran éxito en Madrid.
La documentación donada es la siguiente:
-Prensa antigua, continuación de otras efectuadas con anterioridad
-Cuaderno de cuentas de una fundación del siglo XVIII, de 1767 a 1790
-Documentación variada sobre la obra literaria, con poemas y obras teatrales, cartas etc del poeta y dramaturgo Juan Miguel García Porcel
-Un escrito del catedrático y académico d. Juan Torres Fontes, dirigido al Cronista sobre el comendador Pedro López Fajardo, que lo era de Caravaca y Cehegin, y en su hueste se integraban jinetes de ambas poblaciones.
-Libro índice de escrituras, poderes y particiones notariales ante d. Francisco González Adán, años 1839 al 1876.
-Varias revistas, folletos etc de los años 1960 a 1988, relacionados con cultura, deportes y política  local.
Esta nueva donación documental será custodiada y conservada en el nuevo edificio del Archivo Histórico Municipal de Cehegin, y pasa a engrosar el patrimonio cultural municipal, junto con las diversas entregas de documentos realizadas por parte de particulares en los últimos años.

Y volvemos a la escultura... Grandiosa


A veces me pregunto, supongo que como muchos de vosotros,  por qué hoy en día es tan dificil encontrar esculturas en mármol de este nivel. ¿Nadie se cree verdaderamente que, si un escultor actual pudiera, siquiera, acecarse a una obra maestra haría cuatro pegotazos de barro o daría con el cincel cuatro retoques a una piedra que se parece a algo, para darle nombre? No, no haría una obra de Bernini, pero intentaría plasmar la calidad técnica fuese como fuese. Lógicamente estamos hablando de un maestro como Bernini, de los mejores en la historia, pero me da la sensación que la inmensa mayoría de escultores actuales, con la excusa de que son otros tiempos, y con las nuevas tendencias como escaparate, no se atreven con este tipo de escultura y terminan muchos de ellos realizando obras realmente patéticas, disimulando la falta de técnica con la búsqueda de la expresión a través de lo que les dicte el subconsciente. No cambio ver una obra de escultura barroca por ir a mil exposicones de Arco, ni pagándome.

Testamentos en los siglos XV al XVIII. Unas notas breves



Los testamentos, en la baja Edad Media y la Edad Moderna son, ante todo, un conglomerado donde lo religioso y lo jurídico, así como lo notarial, van casi amalgamados en un texto, normalmente prefijado  de antemano. Un testamento es una escritura donde la persona que testa deja previsto lo que ha de suceder con los bienes y asuntos propios una vez que haya fallecido, como todos sabemos. Pero en este tiempo hay un factor importantísimo para poder entender la propia mentalidad de la época. El testamento es un elemento casi indispensable para poder tener garantías de entrar al cielo, como veremos ahora.
Los testamentos se estructuraban en un encabezamiento que siempre era igual,o casi, para todos, de tipo religioso en que se declaraba la fe católica y la creencia en la Santa Madre Iglesia, Dios y La Virgen María, a quien se encomendaba su alma. Se decía dónde se quería ser sepultado y de la manera que debía ser, y quien lo acompañaría  (normalmente la Cruz Mayor y cierto número de clérigos, junto a los cofrades si pertenecía a alguna cofradía)
En un segundo apartado ya se refiere a las misas que se han dejar por variadas causas, padres o familiares fallecidos, por su ánima en lugar de honras, por las ánimas del purgatorio, y limosnas por las mandas forzosas y redención de cautivos etc
A partir de este momento ya llegaría el apartado puramente material del testamento en cuanto al dinero que se debe, al que le deben, a los herederos y herencia de ellos, los albaceas y otras cuestiones y asuntos particulares que deben quedar resueltos en la escritura testamental.
Como vehículo de investigación genealógica, económica, social e incluso política los testamentos tienen un valor importante, ya que la gran variedad de datos que aportan  los convierten en una fuente de información de primera magnitud.
Antes hablábamos del carácter religioso que se le imprime a los testamentos desde la Edad  Media, y ello hace que los otorgantes, viendo que llegaba la hora final, aprovechasen, si tenían medios, para la creación de obras pías, como capellanías, en algunos casos, también de importantes donaciones en limosnas, muchas misas etc, ya que todo ello habría de ser tenido en cuenta como méritos para poder acceder a la vida eterna en el cielo. Una capellanía era una fundación, normalmente basada en la donación de tierras por un particular, para que las rentas producidas sirviesen como obra pía para gastos, por ejemplo, de la parroquia. Si los medios eran menores también se intentaba hacer lo que se podía en donaciones, o, al menos, en dejar para misas. Ciertamente, el concepto de la salvación venía condicionado por los posibles de cada uno, cuanto más tenías, más posibilidades había de salvarte.
El testamento era validado por el notario, como hoy en día.

“Primeramente encomiendo mi ánima a Dios Nuestro Señor, que la crió y redimió con su preziosa sangre y el cuerpo a la tierra de que fue formado. El qual siendo difunto, quiero sea sepultado con el auito y cordón de nuestro padre san Francisco, digo, con el autio y cuerda de la Terzera Orden, de que soy hermano profeso, en la capilla de Nuestra Señora del Rosario, de Parrochial desta uilla, de que tambien soy hermano, y me acompañe la Cruz Mayor, cura y sacristán y diez clérigos de misa y lleuen mi cuerpo los hermanos terzeros y arda la zera de la Conformidad, y me asistan las cofradías de Nuestra Señora del Rosario, la de Nuestra Señora de la Soledad, la del Patriarca san Joseph,y la del Santísimo Sacramento…”

Testamento de Lucas Hidalgo Fresneda, año 1708

martes, 26 de julio de 2011

¿Sabías que...? Sobre vecinos y almas



Al leer documentos antiguos de Cehegín, hasta principios del siglo XIX, encontraréis con asiduidad el término vecino. Hay que ser precavido a la hora de manejar, en la investigación histórica, esta expresión, ya que el número de vecinos no coincidía con el de habitantes. Ello viene dado porque el vecino era el cabeza de familia, que es el que aparece en los listados de padrones de vecindario. Por eso, cuando se hablaba de habitantes, generalizando, se hacía con la expresión de “almas”. Así, en el año 1495, por ejemplo, Cehegín tenía 261 vecinos, pero una población total aproximada a las 1000 almas, ya que en los padrones de habitantes no aparecen las mujeres casadas ni los hijos no emancipados.

Sección de anuncios. Cehegín, 1912.

lunes, 25 de julio de 2011

Alcaldes de Cehegín en el siglo XIX, a través de las Actas Capitulares


Gregorio de Egea y Buenafé. 1 de enero de 1869 a 1 de enero de 1872

Su Alcaldía, básicamente, coincide con el Gobierno provisional de Serrano y el reinado de Amadeo de Saboya. D. Gregorio Egea y Buenafé fue elegido como Alcalde en fecha de 1 de enero del año 1869, manteniéndose en el cargo hasta el día 1 de enero del año 1872.
En Acta de 27 de marzo de 1869, se toma acuerdo con respecto a solicitud de d. Pedro María Chico de Guzmán para construir un panteón particular para su familia en el cementerio municipal, del cual presenta proyecto, y se le concede la autorización solicitada, debiendo tener la entrada por la puerta principal que existía en ese momento al camposanto. Este panteón, junto con el cementerio, permaneció hasta los años  80 del siglo XX, en que fue demolido, en 1985, para la construcción de la iglesia parroquial de san Antonio de Padua.
En fecha de 29 de mayo de 1869 se acuerda la creación de una escuela de párvulos, nombrando para ella al profesor d. Fermín Sánchez Martínez, con el sueldo anual de 280 escudos y el material 200 escudos, amén de ser auxiliar de la escuela su señora, dª  Antonia López Blázquez, con la asignación de 120 escudos.
En 30 de mayo de 1869 se acuerda el arreglo de varias calles por el mal estado en que se encuentran, que son Tercia, Hileras, Partidor, La Unión, Estrella, Cantón y Eras, con el presupuesto de 500 escudos. Se consignan 765 escudos para arreglos de caminos vecinales y puentes.
En 5 de junio de 1869 se solicita al Ayuntamiento que conforme y envíe una Comisión a Madrid con el objeto de asistir a la promulgación de la Constitución, alegando el Consistorio que no es posible por la premura de tiempo, pero que, demostrando su patriotismo, se comunicará al párroco para que se cante un Tedeum y repique de campanas, y concluido que sea, se dará un paseo por todas las calles de la localidad, permaneciendo todo el día adornados los balcones y, a la noche, iluminación, dándose una serenata en la plaza.
Por no haberse conservado las Actas Capitulares de los años 1870 y 1871no es posible profundizar en las actuaciones y acuerdos del Ayuntamiento, pero, en general, según se desprende de la documentación emanada de otras series, discurre sin grandes altibajos ni hechos extraordinarios, como es lógico, a los impuestos y arbitrios municipales y la atención a las órdenes que llegaban de la Superioridad.

domingo, 24 de julio de 2011

El refranero castellano

De buena vid planta la viña y de buena madre toma la hija.

En caza y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.

Agua que no has de beber, déjala correr. 

Frases célebres. Gabriel Garcia Márquez



"Lo más importante que aprendí a hacer después de los cuarenta años fue a decir no cuando es no."

sábado, 23 de julio de 2011

La pintura de la semana. Masaccio


"El Tributo", pintura del gran Masaccio, pintor del cuatrocento italiano de nombre Tomasso di ser Giovanni. (1401-1428) . Con él nace el concepto moderno de la perspectiva en la pintura.

El poema de la semana. Alejandra Pizarnik.



Cuando uno lee los poemas de Alejandra Pizarnik, poetisa argentina (1936-1972), sólo puede pensar ¡qué alma tan grande para la poesía!, pero cuando observas un retrato suyo piensas ¡qué alma tan grande esconderían los versos melancólicos que emanaban de su mirada!

LA ENAMORADA

Esta lúgubre manía de vivir
esta recóndita humorada de vivir
te arrastra Alejandra, no lo niegues.

Hoy te miraste en el espejo
y te fue triste, estabas sola,
la luz rugía, el aire cantaba
pero tu amado no volvió.

Enviarás mensajes, sonreirás,
tremolarás tus manos, así volverá
tu amado tan amado.

Oyes la demente sirena que lo robó,
el barco con barbas de espuma
donde murieron las risas,
recuerdas el último abrazo.
Oh nada de angustias,
ríe en el pañuelo, llora a carcajadas,
pero cierra las puertas de tu rostro
para que no digan luego
que aquella mujer enamorada fuiste tú.

Te remuerden los días
te culpan las noches
te duele la vida tanto, tanto,
desesperada ¿adónde vas?
Desesperada ¡nada más! 


viernes, 22 de julio de 2011

Unas notas breves sobre la producción de seda en Cehegín



Durante el los siglos XVI al XVIII, el cultivo y tratamiento de la seda fue muy importante en Cehegin, hasta tal punto que el Concejo cada dos años elegía a una persona para ostentar el oficio denominado de “fiel de la seda”. No obstante es muy probable que ya en época musulmana se produjese este género, para luego perderse en el siglo XIV y volver a regenerarse con mucho más ímpetu en el siglo XVI. Este "fiel" se encargaba de controlar que todo el movimiento del género, así como la producción, el peso y la venta se hiciese con arreglo a las ordenanzas, para evitar los fraudes y engaños. No era raro que, de vez en cuando, estos fieles, que los había de varias materias, fuesen sobornados para que hiciesen, como habitualmente se suele decir, “la vista gorda” en determinados casos. La seda movía mucho dinero, pues era un género muy apreciado, y su comercio solía estar controlado por comerciantes italianos, genoveses fundamentalmente, que la distribuían por toda Europa. En los padrones de finales del siglo XVI suelen parecer algunos genoveses empadronados en Cehegin. Es muy probable que estuvieren relacionados con el comercio de este género. Los morerales estaban muy extendidos en las zonas de regadío del término municipal y sus hojas verdes y frescas eran el alimento de los gusanos de seda. Pasado algo más de un mes después de salir de los huevos comienzan a formar un capullo. Cuando éste estaba terminado eran recolectados, antes de que el gusano se transformase en mariposa, y cocidos con el gusano dentro, que era extraído después de la cocción, quedándose con la seda.

“Fiel, Ginés García Fernández, de la seda
Nombraron a el dicho Ginés García Fernández fiel de las carneçerías y contraste de la seda desta uilla por los dos años que corren desde el día de san Juan de Junio deste presente año…”

El periódico Cehegín. Año 1912

jueves, 21 de julio de 2011

El uso y comercio de la sal en el Cehegín de los siglos XV al XVIII




La sal. Estamos tan hechos a ella que en multitud de facetas de la vida cotidiana acabamos echándola de menos, por su exceso o por su falta. A lo largo de la historia ha sido un elemento de una importancia vital, hasta el punto de que ha llegado a dar denominaciones como “salario”, que era la paga de un trabajo en especie, en sal, claro está. Aunque ya sabemos que su uso es tan antiguo como las mismas sociedades humanas, tal y como han demostrado los estudios históricos y arqueológicos, hoy vamos a hablar un poco sobre su importancia y uso en nuestra tierra desde la baja Edad Media. Básicamente su importancia residió, además de por el gusto que proporciona en la cocina, (el concepto de lo “soso”, en la alimentación, que tanto evitamos, es tan antiguo como el hombre mismo), es importante, decimos, por la conservación de los alimentos, en tiempos en que no existían medios como los que ya vienen apareciendo a finales del siglo XIX, ante lo cual la sal y las especias resultan fundamentales para la curación de carnes, pescados y otros, que sólo podían mantenerse frescos un tiempo breve en los meses en que se utilizaba el hielo procedente de la nieve (como comentábamos en alguna entrada anterior del blog). Los salazones, junto los alimentos curados y secados con la utilización de especias, fueron parte importante de la alimentación de las clases populares. Esta cuestión es mucho más importante de lo que pueda parecer superficialmente, pues, por ejemplo, los cerdos se mataban en invierno, para facilitar la conservación con el frío, pero, si no hubiese sido por la sal, como todo el mundo sabe, no hubiese sido posible que aguantaran el tiempo necesario. Las carnes curadas y saladas fueron una necesidad antes que un placer, aunque una cosa no quita a la otra. También hemos nombrado antes el pescado. En Cehegin, en estos siglos se comía mucho pescado, sobretodo seco y salado, aunque también fresco, tanto de mar como de río. En la documentación se hace notar la venta de pescado en ambos estados.
Y la sal, ¿de dónde se traía a Cehegin? Pues este es un tema muy interesante, ya que, casi en su totalidad se traía del salero, o minas de sal de Calasparra. Estas minas se formaron durante la llamada crisis de salinidad del Mediterráneo, que se produjo a finales del mioceno, hace unos 5.000.000 de años,durante el piso denominado messiniense. Entonces casi se llegó a desecar el Mediterráneo, a causa de que se cerró el estrecho de Gibraltar produciéndose además unos índices de depósito de evaporitas y sales altísimos, de cientos de metros de espesor. Esa es la sal que, desde tiempos romanos, se llevó explotando en las salinas de Calasparra. En fín, tanta importancia llegó a tener que estos saleros fueron administrados por la Corona, teniendo la denominación de “Reales Saleros” y pagando unos importantes impuestos el comercio de la sal. Precisamente un impuesto era llamado así, de la sal, gravado sobre las ventas de este elemento.
Aunque ha sido un producto que, lógicamente, sigue siendo demandado, su importancia desde principios del siglo XX  ha decaído en algunos aspectos, básicamente porque los modernos sistemas de conservación no requieren ya de salazones ni utilización de la sal, a excepción de los propios alimentos curados y salados que tanto gustan.

“Santiago Parrilla, escribano del Rey nuestro señor, público en su corte, reinos y señoríos, y del resguardo de la real renta de salinas de esta ciudad de Murcia y su reino, por su Majestad , vezino de ella, zertifico y doy fee que ante mí , oi día de la fecha, el señor don Pedro Andrés de Molina y Saavedra, vezino de la villa de Cehejín, como apoderado del conzejo, justizia y rejimiento de ella , se obligo a fauor de Su Majestad, (Dios le guarde)  y en su real nombre , del señor don Francisco Anselmo de Armora, administrador general thesorero de dicha renta de salinas, por tiempo de tres años, que tomaron prinzipio en día primero de henero pasado de este presente año, y cumplirán el día húltimo de diciembre del año que vendrá de setezientos sesenta y uno, a sacar en cada uno de ellos, del real salero de la villa de Calasparra, o del más inmediato donde haiga sal, a su costa, quatrozientas y quarenta fanegas de dicha especie, que son las mismas en que por la escritura antecedente estaua acopiada dicha villa para el consumo anual de sus vecinos, a prezio de vinte y dos reales de vellón cada fanega, pagadas por terzios, como es costumbre, como de dicha escriptura pareze más en forma…”

Libro de Actas Capitulares. Año 1759. Archivo Municipal de Cehegin

La sal era extraída como un mineral de mina y luego transportada en la cantidad indicada hasta la villa, donde era vendida. Existía un control importante de la producción y su comercio, así como de las rentas que producía. El Concejo nombraba a una persona que, mediante una escritura de arrendamiento,  se encargaría de abastecer a la villa de tan preciado género. En el documento vemos como cada fanega de sal costaba 22 reales de vellón, a mediados del siglo XVIII.
Con el tiempo, la recolección de la sal en las salinas marinas de la costa mediterránea abarataron mucho los costes, además de aumentar la cantidad de producción, de modo que, ya en el siglo XIX, resultaba mucho más económico este tipo de sal  que la extracción de la de las minas, por lo que esta última cayó en desuso y se abandonó su producción.

miércoles, 20 de julio de 2011

Un viejo dicho popular ceheginero

"Los terremotos no existen; es la tierra la que tiembla de miedo, de tanto sinvergüenza como tiene encima"

De la carne y el carnero en el Cehegín de los siglos XVI al XVIII




El animal que durante siglos  ha sido más preciado como carne para consumo humano, ese, digo ha sido, tal y como su nombre lo define, el carnero. De hecho, el origen del nombre está en el latín “carnarius”, relativo a la carne. Ningún animal ha llevado en su nombre una finalidad tan clara como éste. El carnero es el macho de la oveja. La hembra normalmente no se utilizaba para carne, de modo que era más rentable como productora de  lana, leche y para la cría de los corderos, por  lo cual solían ser los machos los sacrificados para el consumo. Desde luego como todas las cosas, la cuestión culinaria se ha movido siempre en función de modas, pero hasta el siglo XVIII se preferían las carnes fuertes, granadas, que requerían de bastante tiempo al fuego para convertirse en un manjar exquisito. Pero no había prisa, lo importante era el producto final. En la documentación municipal es frecuente encontrar los arrendamientos destinados al abastecimiento de carne para las carnicerías de la villa, en que los proveedores se comprometían a traer hasta la tría del pueblo las reses necesarias para la población. El cerdo quedaba para las clases populares, pero sobre todo se gustaba mucho del carnero, y la carne de caza, también, aunque en menor medida la de vaca, y luego, por supuesto, la de los capones, gallos y gallinas, palomas, conejos y otra gran variedad de animales, que eran degustados en función del poder adquisitivo de cada uno. Pero la carne, en la baja Edad Media y la Edad Moderna, por excelencia, era la del carnero, como decimos. También era de las más caras. La causa de que, habitualmente, no le les sacrificase tan pronto como ahora venía dada en gran medida por los gustos, pero también por el aprovechamiento, de modo que se les dejaba ganar kilos para que diesen más producto final. Se consideraba que matar un cordero, pequeño, resultaba un cierto desperdicio con respecto a lo que podía producir. Cuando hablamos del carnero como producto de carne en estas épocas no nos referimos al semental ovino ya viejo, sino al macho joven que ha dejado de ser cordero y esta en condiciones de aparearse, con ese característico olor de índole sexual que desprende. Lo más temprano que se sacrificaban era a partir de que tuviesen un año, pero también se les dejaba hasta los dos o incluso más.

En el Quijote vemos una muestra de la gastronomía manchega y castellana:

“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda.”

El carnero era más caro que la vaca, que, por otro lado no era muy abundante en nuestra tierra, por la gran necesidad de pastos que requiere. Decíamos anteriormente que se concedía el arrendamiento a alguna persona y esta se obligaba al traer el ganado hasta Cehegín. Podía comprar en el mismo término de la villa, pero, normalmente, durante los siglos XVI al XVIII venía de otros municipios con mayor producción ovina, como Caravaca, Moratalla, Lorca etc

“Otrosí ordenaron  e mandaron quel ganado de la tría que provee la dicha villa de carne de oy en adelante fasta aver vendimiado no tenga ni traiga más de un perro con una campanilla, sopena…”

Una vez que los encargados de traer las reses llegaban a Cehegín, estas eran depositadas en la tría. Esta era una especie de “oficina” y corral donde se comprobaba que los animales cumplían los requisitos y no se le metía a la villa “gato por liebre”, viendo que el ganado estaba sano y que se iba a vender lo concertado. Una vez en el corral de la tría, los carneros iban al matadero y de allí a las carnicerías, donde se vendían al público. En el siglo XVIII el matadero se hallaba detrás de las casas del Parador, en la parte de arriba de la calle actual denominada del Cantón. Del matadero de los siglos XVI y XVII aunque documentada su existencia, no sabemos la ubicación exacta. En estos tiempos de los siglos XVI al XVIII los establecimientos de venta estaban muy cerca de la Plaza Vieja. En los pretiles de la plaza del Castillo se instalarían desde el siglo XVIII, permaneciendo, como todos saben, hasta bien entrado el siglo XX.

lunes, 18 de julio de 2011

Alcaldes de Cehegín en el siglo XIX, a través de las Actas Capitulares


Blas Torrecilla Gómez 1 de enero de 1867 a 1 de enero de 1869.

La  alcaldía de d. Blas Torrecilla Gómez a nivel nacional se encuadra dentro del periodo de la regencia y Gobierno Provisional del General Serrano. Fue elegido por Alcalde en fecha de 1 de enero de 1867, siendo electo como Teniente de Alcalde Primero d. Antonio Espín Fernández y Segundo d. Francisco de Paula Pérez Zaragoza, que posteriormente llegaría a ser Alcalde de Cehegín hasta en tres mandatos diferentes.
Realmente no comenzó con buen pie el mandato de d. Blas Torrecilla ya que el mismo día dos se produjo la revuelta de los leñadores que provocó una situación de extrema tensión en el pueblo. Vino provocado porque ante una ola de nevadas y frío intenso se unieron los jornaleros y leñadores para acudir en masa a los montes comunales y cortar madera y todo aquello necesario para la propia supervivencia en una situación así, derivando en un enfrentamiento directo con el Ayuntamiento y amenazando, hachas en mano, los leñadores, a quien quisiese interponerse en su intento de hacer entrar la leña al pueblo. En grupos de 50 o más personas iban al monte y traían la leña de pino. El Alcalde en persona da orden a los guardas municipales de monte y huerta para que bloqueen los caminos y les corten el paso. En el Partidor se provocó una situación que, a punto estuvo de terminar en hechos de sangre. En Acta Municipal de 4 de enero de 1867 se da desarrollo por escrito a tal situación. El Alcalde , en previsión de que pudiese suceder una tragedia previno y aconsejó a la Guardia Civil, una vez que puso los hechos en su conocimiento, que se no saliesen al campo en pos de los leñadores.
En Acta de 12 de enero de 1867 se acuerda el arreglo de la fuente del Partidor o los caños del Partidor, que suministraban a la villa de agua potable, acordando que se embellezca y reforme, haciéndose una obra de sillería para la colocación de unos nuevos caños de bronce.
En el resto del periodo de d. Blas torrecilla como Alcalde de Cehegín son de destacar dos noticias: el proyecto de ensanche de la Plaza Mayor y el nombramiento como hijo adoptivo de la villa a d. Fernando Díaz de Mendoza y Uribe, marqués de San Mamés
En realidad el proyecto de ensanche de la plaza de la villa no pasa de ser una remodelación sencilla, pues al fin y al cabo, sólo se derriban unas casas con lo que se puede dar algo más de amplitud, pero no mucha, dada la falta de espacio que provocaba el castillo y la propia situación de dicha plaza.
Como decíamos, en sesión de 12 de septiembre de1868 es nombrado como hijo adoptivo de la villa de Cehegín d. Fernando Díaz de Mendoza y Uribe, marqués de San Mamés. Se le realizó dicha distinción por haber traído la banda de música de los blancos para las fiestas patronales. Gran hacendado, era el propietario del edificio donde está ubicado el Casino, cuya casa tenía como solariega, aunque él residía en la Corte.

domingo, 17 de julio de 2011

El refranero castellano

De la mar el mero, y de la tierra el carnero ( versión antigua, desde la baja Edad Media a los siglos XVI y XVII) La versión moderna, desde el siglo XVIII en adelante, es el conocido como "De la mar, el mero, y de la tierra el cordero."

A perro flaco todo son pulgas

Más vale una hija puta, que un hijo canónigo

El poema de la semana. Manuel Machado



Era un suspiro lánguido y sonoro
la voz del mar aquella tarde... El día,
no queriendo morir, con garras de oro
de los acantilados se prendía.

Pero su seno el mar alzó potente,
y el sol, al fin, como en soberbio lecho,
hundió en las olas la dorada frente,
en una brasa cárdena deshecho.

Para mi pobre cuerpo dolorido,
para mi triste alma lacerada,
para mi yerto corazón herido,

para mi amarga vida fatigada...
¡el mar amado, el mar apetecido,
el mar, el mar, y no pensar nada...!

sábado, 16 de julio de 2011

jueves, 14 de julio de 2011

Lunas

Fobos, satélite de Marte

Tritón, una luna de Neptuno

Miranda, la luna de Urano


Titán, una luna de Saturno

La Luna, nuestro satélite

He aquí unas cuantas lunas del Sistema Solar. Ojalá que, alguna vez, nuestros descendientes puedan observarlas desde sus respectivos planetas y, por qué no, paseando sobre ellas mirar un punto en el espacio y poder decir, allí en aquel punto de luz lejano: " He ahí donde descansa la memoria de nuestros antepasados. Aquel fue nuestro hogar, aquel planeta que, siendo en su gran parte agua, llamaron Tierra".








¿Sabías que...? Sobre las reuniones del Concejo de Cehegín.

Edificio de la casa del Concejo, de 1676.

Durante el siglo XVI hubo una casa del Concejo, anterior a la inaugurada en el año 1676, pero, al parecer, desde finales del siglo XVI no fue posible continuar en ella por el peligro que suponía , ya que se hallaba en estado casi de ruina. ¿Qué sucedió en ese intervalo de tiempo? Pues que estuvieron sin casa de cabildos, por lo cual se reunían en casas particulares de regidores o alcaldes ordinarios, como consta de las Actas Capitulares del Concejo durante buena parte del siglo XVII. Así lo estuvieron llevando en danza durante más de 70 años, por falta de fondos para construir una nueva.

“ En la villa de Cehegin, a cinco días del mes de julio de mill y seiscientos y treinta y siete años, se juntaron a tratar las cosas del serbiçio de Dios nuestro Señor, y bienes desta república como lo an de costumbre en el cuarto señalado en las casas que bibe Juan Caballero, por no aber casas de Cabildo…”

Actas Capitulares. Archivo Municipal de Cehegin. 1637

miércoles, 13 de julio de 2011

Aquellos anuncios en el Cehegín de otros tiempos.


Anuncio de la tienda de ultramarinos y otros géneros,de Francisco Lorencio Clemente, en calle Mayor, 18. Año 1912.

El estado de la cuestión mozárabe en Cehegín.


 La cuestión de los mozárabes y de los muladíes en el Cehegín islámico, sumamente atractiva, ha resultado ser una laguna inmensa en los estudios locales y, en general, del reino de Murcia, tanto por la ausencia total de fuentes documentales, como, a nivel local, por la falta de datos definitivos en las excavaciones arqueológicas de estratos correspondientes al periodo de los siglos VIII al XIII, que pudieran haber aportado información fidedigna al respecto. El término mozárabe, como el muladí, tienen origen árabe, y el primero significa "arabizado". El mozárabe es un cristiano que vive en territorio musulmán, en tanto que el  muladí es un cristiano converso al islám. Pero la pregunta que nos hacemos es ¿perduraron los mozárabes en Cehegín hasta el siglo XIII? Comencemos por el principio.
Los mozárabes, junto a los judíos pertenecían al grupo denominado de la “gentes del Libro”,o dimníes. Después de la conquista musulmana es evidente que tanto judíos como cristianos permanecerían en el terreno, fundamentalmente en cuanto, a pesar de que pagaban impuestos que los musulmanes no tenían gravados, se les toleraba el culto. A partir del siglo X muchos huyeron a los reinos cristianos. Pero los mozárabes realmente se adaptaron a los usos y costumbres musulmanas, en la vestimenta y las modas del momento, y por supuesto al lenguaje árabe, que era de uso común entre ellos, lo cual no podía ser de otra manera. Se les permitía mantener las iglesias anteriores a la conquista, pero no construir otras nuevas. Según las noticias aportadas en excavaciones en Begastri de hace algunas campañas, allí quedó hasta época muy tardía, quizás el siglo XII un reducto poblacional, y muy pobre. Si ellos fueron mozárabes, cristianos, la diferencia con los muladíes sería evidente. La familias muladíes progresaron en el mundo islámico hispano convirtiéndose, en algunos casos, en muy ricas y poderosas, mezclándose con importantes familias musulmanas de origen árabe o bereber. Que a nadie le quepa duda alguna de que, mucha de la población de Begastri en el siglo VIII se convirtió al Islam y florecieron como familias musulmanas en el Cehegín medieval islámico. La población del recién creado Cehegín, fundado en torno a una fortaleza militar, debió de ser, evidentemente, de origen hispanorromano o hispanovisigodo, y mezclada con los bereberes que se asentaron aquí quizás en el siglo IX o X, pero convertidos al islám. El viejo reducto poblacional de Begastri debió de estar habitado por cristianos del mundo rural, tan distintos en todos los aspecto de los de las grandes urbes hispano-musulmanas. A excepción del momento de las sublevaciones mozárabes del siglo IX en el califato de Córdoba, la cosa no debió de ir totalmente mal, hasta la llegada de los imperios norteafricanos, empapados de un integrismo atroz, que forzó a los cristianos a huir o a la muerte, con los almorávides y después los almohades. Esta época desde el siglo XI en adelante supone el declinar definitivo de los mozárabes. Realmente es difícil pensar que comunidades de cristianos, al menos públicas, lograsen sobrevivir a los almorávides y almohades.
En la cumbre del cerro de Begastri se encontraron hace algunas campañas unos enterramientos, de época muy tardía, quizás del siglo XI o XII, en la parte del oeste. No se sabe por qué se llevaron a enterrar ahí. ¿Pudo ser que en ese mismo lugar hubiese estado siglos atrás parte de la basílica de san Vicente? Si fue así, recordarían el lugar, por tradición, y llevaron allí a sus muertos por considerarlo suelo sagrado. Las excavaciones arqueológicas lo dirán.
No obstante, creo que los estudios sobre esta época de los siglos X al XIII son importantes de cara a poder establecer , no sólo de Begastri, sino de todo el territorio que dependía de Cehegín, sus bases sociales, económicas y políticas, tan poco estudiadas, pero necesarias para comprender toda la evolución histórica que se produce desde la época visigoda hasta la reconquista cristiana, de modo que, si abandonamos este periodo, siempre tendremos una inmensa laguna en la historia local. En este punto es la arqueología quien tiene los medios. En el siglo X casi con seguridad en este territorio debía de haber unos pocos personajes de sangre verdaderamente árabe, muchos bereberes, muchos muladíes de origen hispanorromano, mozárabes, judíos, negros… Todo un punto de partida para un trabajo de investigación maravilloso, pero nos faltan las fuentes y los medios. Cuestión de tiempo.

martes, 12 de julio de 2011

Palabra de Sancho Panza.




“Pues señor doctor Pedro Rico del Mal Agüero, natural de Tirteafuera, lugar que está a la derecha como vamos de Caracuel a Almodóvar del Campo, graduado en Osuna, quíteseme luego de delante; si no voto al sol que tome un garrote y que a garrotazos, comenzando por él, no me ha de quedar médico en toda la ínsula, a lo menos de aquellos que yo entienda que son ignorantes; que a los médicos sabios, prudentes y discretos los pondré sobre mi cabeza y los honraré como a personas divinas. Y vuelvo a decir que se me vaya, Pedro Recio, de aquí; si no tomaré esta residencia, que yo me descargaré con decir que hice servicio a Dios en matar a un mal médico, verdugo de la república. Y denme de comer, o si no, tómense su gobierno, que oficio que no da de comer a su dueño no vale dos habas.”

La historia de Cehegín, en papeles. El pósito municipal.


El pósito era una institución casi de importancia vital en los tiempos de la Baja Edad Media  y la Moderna, cuyo propósito era mantener siempre unas reservas de cereales en la villa por dos causas fundamentales, el abastecimiento de trigo en los tiempos de carestía y el control de los precios de éste, evitando, cuando salían al mercado en tiempos de falta de cereal, una subida desproporcionada del coste para el ciudadano y la usura y especulación desmesurada con un bien que entonces era de primera necesidad. Lo que se hacía era prestar el trigo a los que lo necesitaban, en tiempos difíciles, en condiciones económicas muy aceptables, los cuales debían devolver en dinero el importe, que solía ser bajo. En Cehegín sabemos de la existencia del pósito, o alhory, desde el siglo XV. Entonces el concejil se hallaba  junto a la actual Plaza Vieja y el de la Orden de Santiago en una de las torres del castillo. La Orden de Santiago más tarde trasladó el propio de la Encomienda al palacio de la Tercia, ya en la primera mitad del siglo XVII. El pósito municipal se ha mantenido en Cehegín hasta principios de los años 90 del siglo XX, aunque su función, encargada ya en este tiempo de cuestiones agrícolas, préstamos y ayudas, ya no era, lógicamente, la misma que en la Edad Moderna, y, prácticamente, en España fueron desapareciendo desde mucho tiempo antes.
El texto de la fotografía corresponde a un documento, conservado en el Archivo Municipal de Cehegín, de fecha 2 de agosto de 1583, del pósito concejil.

lunes, 11 de julio de 2011

Alcaldes de Cehegín, en el siglo XIX, a través de las Actas Capitulares

Antonio Sandoval Martínez 12-noviembre-1865 a 1-enero-1867.

Don Antonio Sandoval Martínez, como hemos comentado anteriormente accede a la alcaldía de Cehegín por renuncia del anterior, d. Juan Chico Chico, motivada por cuestiones de salud en 12 de noviembre de 1865.
La segunda mitad del siglo XIX será nefasta en cuanto a la defensa de los bienes comunales por parte del Ayuntamiento, como ya hemos venido refiriendo con anterioridad debido a la presión de las élites económicas de villa. En fecha de 31 de diciembre de 1875 consta el siguiente texto que da muestra de ello:
“…El Sr Presidente manifestó al municipio que a pesar de la fuerte oposición y constante entereza que la Corporación y, como su representante está demostrando, para que no se lleve mas allá el abuso de toda clase de productos forestales, a pesar de las quejas que se producen al Sr Gobernador y sin embargo de haberse pedido el estado o declaración de deslinde a todos los montes de la Jurisdicción, el exceso abusivo crece y nada se evita…”
Son los tiempos en que se pierde la gran mayoría de los montes que fueron usurpados por los grandes hacendados y caciques locales al Ayuntamiento. A tenor de lo que reflejan las Actas Capitulares, a lo largo de todo su mandato parece ser que este Alcalde se esforzó por solucionar el tema de las usurpaciones de los terrenos de monte, pero, su esfuerzo tuvo poca recompensa.
En 1 de enero de 1866 se le entrega el local, en calle de la Maravillas, al nuevo maestro que ocupa la plaza que por renuncia de su titular y fallecimiento del interino había quedado vacante. La toma interinamente d. José Padilla Camacho que poco después será sustituido por el nuevo titular d. Miguel Marco y Jiménez.
En 30 de enero de 1866 se nombra capellán para atender el servicio de la ermita de la Virgen de la Peña y de la del Campillo de los Jiménez, ante las quejas del vecindario de no poder acudir a misa porque el cura teniente de la parroquial se niega a oficiarlas en los días de precepto. Se nombra a d. Juan Francisco Fernández de Guirao y Gómez.
En este mandato hay una noticia que resulta de un interés transcendental para el devenir del pueblo en cuanto a su desarrollo económico posterior.Es la inauguración en 2 de febrero de 1866 de la carretera que une Mula con Caravaca, como tramo de la que discurre de Murcia a la Puebla de d. Fadrique.