jueves, 30 de junio de 2011

Como si el tiempo no pasase


Parece que estuviesemos bajo la ventana cuando observamos esta pintura de Murillo. Es algo fascinante, casi como si pudiésemos hablar con la joven que mira a la calle; intuir lo que está pensando, o soñando.

La Historia de Cehegín, en papeles


Padrón del año 1805 relativo a los gastos de la villa de Cehegín en diversas razones, como contribuciones y otros pagos. Como curiosidad, se pueden fijar en el " por conjuro de tempestades...", ya que el Concejo  tenía un dinero destinado a pagar a religiosos o personas con licencia sobre echar conjuros para que el diablo no provocase tormentas ni tempestades, tan dañinas para la economía local. La mentalidad en  los siglos XVIII y XIX en este mundo rural es una muestra constante del debate entre la razón y la superstición, que constantemente se mezcla en la cultura popular e incluso en las políticas oficiales.

miércoles, 29 de junio de 2011

La nieve en el Cehegín de la Edad Moderna

Fotografía de una nevada en Cehegín. Propiedad de Meteocehegín

“Se  obligan a volver, restituir o reintegrar los citados un mil reales de los primeros dineros que baia produciendo la niebe que se bende desde primero de maio próximo en adelante, sin quiebra ni falta alguna, y, asimismo se obligan de surtir y abastecer de toda la niebe nezesaria  a esta villa y su común desde primero del próximo mes de maio asta quatro de octubre del corriente año, a los prezios contenidos en dicho pedimento, que son los de diez maravedíes cada libra en los meses de junio y julio, y en lo demás de dicha temporada a ocho marvedíes cada libra, bajo las reglas y condiciones contenidas…”
 Fragmento de una escritura sobre abasto de  la nieve a la villa de Cehegín, de 2 de marzo de 1766

El texto con el que iniciamos este articulillo viene referido a la obligación contraída por Tomás García Torrecilla y Juan Martínez Montejano, de abastecer a la villa de Cehegin de nieve, en la temporada del año 1766. A mucha gente le resulta muy curioso el tema del abastecimiento de hielo y nieve, y su comercialización  en estas épocas, pero lo cierto es que desde época romana se sabe que la nieve ha sido un elemento muy usado con diferentes fines. En la Edad Media fue muy usada por los médicos judíos y musulmanes. Desde luego la documentación municipal refleja la importancia que se le dio en la  Edad Moderna. Los pozos en el término municipal estaban, lógicamente, donde más nevaba, y era en la sierra de Burete. Estos pozos eran de titularidad concejil, y se arrendaba su utilización por un año, para el acopio de la nieve, su extracción y venta desde mayo a septiembre. En condiciones realmente duras, los encargados de llenar el pozo, cuando había nevado, subían hasta el lugar, en condiciones climatológicas, en general, muy malas, y la arrojaban dentro. Después se iba aprisionando para que se fuese convirtiendo en hielo, y así, paulatinamente, hasta que se podían meter la mayor cantidad posible. Después con paja o hierba seca se cubría para que aguantase hasta que se extraía el hielo, cortándolo en bloques. Este era transportado en bestias de carga, desde el atardecer o por la noche, hasta el pueblo, donde se vendía. Su uso era cuestión importante, pues era utilizado por los médicos para tratar las calenturas y fiebres, así como en otros tratamientos. Además, en arcones que servían como rudimentarias cámaras frigoríficas, se guardaba el hielo en las cimbras, los lugares más frescos de la casa y se usaba para la conservación a corto plazo de los alimentos más perecederos, como el pescado fresco o carnes no curadas.

martes, 28 de junio de 2011

Aquellos anuncios en el Cehegín de otros tiempos

El signo @, esa cosa tan de hoy en día, aunque veréis como no lo es tanto.



La @, símbolo, santo y seña de las nuevas tecnologías. Los más jóvenes conocen la arroba como el símbolo de los correos electrónicos , y los más mayores lo identifican con una unidad de medida, la arroba, que es equivalente a, aproximadamente, 11  kilogramos y medio. Sin embargo, no es tan moderno el dicho símbolo de los correos electrónicos. Muchos os sorprenderéis de su antigüedad. En el siglo XVI, ya estaba bastante extendido y se utilizaba como abreviatura  precisamente de arroba, como medida para los cereales, el vino, la leña etc  El origen del nombre parece ser que viene del árabe, ar-rub, haciendo referencia a la cuarta parte de un quintal. La inclusión de esta abreviatura como signo informático fue gracias a Ray Tomlinson, en el año 1971, quizás porque era conocida y utilizada en matemáticas e ingeniería como representación del área.
Yo recuerdo que la primera vez que vi este símbolo, hace ya bastantes años, en un documento antiguo, me llamó mucho la atención, precisamente porque era evidente que no era casualidad el que la abreviatura de arroba, como medida, y la del signo utilizado en informática fuesen iguales y además, se llamasen igual. Por eso, sobretodo los más jóvenes, cuando veáis vuestro correo electrónico y esa @, una a rodeada por una línea, debéis saber que eso no es cosa tan moderna, sino que alguien lo adaptó a partir de un signo muy antiguo. He aquí una buena enseñanza de la Historia. Todo tiene un origen y un porqué. Nada es porque sí.
Como nota para los que no estáis versados en paleografía, deciros que, en muchos casos, cuando en un archivo podáis leer un documento de los siglos XV en adelante, dado que se utilizan muchas abreviaturas encontrareis un signo idéntico al de la arroba, pero que se transcribe como “an”, por ejemplo ante mi, dicho por un escribano lo pondrían, más o menos, así " @te mí ". La abreviatura de arroba sólo significa eso mismo si el contexto de la frase lo permite, así se decía, “Joseph Ferrández ha traído veinte @ de uva rezia”

El texto que dejo en la fotografía , de un ceheginero del año 1632, dice:
" Xristobal Hidalgo me deve veintidos reales y medio de seis arrobas de vino a el mismo preçio."
En la última fotografía teneis un detalle de la abreviatura de la arroba. Dice. " arroba de vino"

lunes, 27 de junio de 2011

Alcaldes de Cehegín, en el Siglo XIX, a través de las Actas Capitulares


José Montañés y Béjar. 22-junio-1856 a 1- enero-1865.

Don José Montañés y Béjar, que en fecha de 22 de junio de 1956 pasa a ser Alcalde Primero Constitucional se mantendrá en el cargo, cosa inusual en este tiempo, durante 8 años y medio consecutivos. Fue abogado de los Tribunales Nacionales.
En fecha de 4 de mayo de 1857 se forma Acta capitular para debatir sobre la fortísima helada que se produjo en 27 de abril y 2 de mayo de este mismo mes (en el documento se describe como doloroso y funesto acontecimiento), que al parecer fue extremadamente grave, ya que, por la época de que se trataba, las hortalizas y legumbres, pero fundamentalmente las viñas sufrieron un daño irreparable de cara a la producción en ese mismo año. El desastre alcanzó hasta el extremo de que el daño excedía de la cuarta parte de la cosecha del vino.
En 17 de marzo de 1860, el Ayuntamiento se acuerda contestar al Gobernador Provincial que  la cantidad presupuestada para el ensanche y reparación del Hospital de Caridad, cuyo presupuesto ascendía a 4529 reales, fue aprobada en 31 de enero de dicho año, haciendo constar que la parte alícuota que se hallaba disponible era la de 1132 reales con 8 maravedíes y medio.
En 29 de abril de 1860 reunido el Ayuntamiento se acuerda presentar los recursos pertinentes contra el proyecto de canalización y conducción  de las aguas de las fuentes del Campo de Archivel, a los de Lorca o al río Turrilla. Es lógico este recurso por el miedo a que la canalización de dichas aguas influyera en acequias como las del Campo y sobretodo en las fuentes que luego descargan sobre el río Argos.
Se acuerda el aprovechamiento de 18.000 cargas de leña de los montes pertenecientes al común del término, con aplicación a usos domésticos, en 20 de mayo de 1860.
Se nombra comisión para que se estudio y reconozca de manera detallada la dimensión del trozo del camino carretero que conduce desde Cehegín a la villa de Calasparra con dirección a Madrid para su arreglo, expresando además presupuesto, que asciende a 4002 reales, en 31 de diciembre de 1860.
En el año 1861 se saca a subasta, para su venta el teatro Calderón, en fecha de 23 de agosto. El teatro calderón siempre fue el símbolo de un intento de crear un Cehegín moderno y culto, adaptado a los nuevos tiempos, por parte de las élites locales. Fue derribado en el año 1937.
Coincidiendo con dicho mandato, junto a las cuestiones propias de la administración de los muy variados impuestos y arbitrios, es de destacar la fundación del Casino de Cehegín como asociación privada sin relación con el Ayuntamiento, pero de una gran importancia social y cultural para Cehegín durante los 100 años siguientes. En 1862 se redactan y aprueban sus estatutos. Aún hoy continúa funcionando dicha sociedad, pero ya muy devaluada.
A lo largo de este extenso mandato de d. José Montañés se contrata a varios maestros de escuela y se alquilan y habilitan casas para dicha función en un periodo en el que parece que se intenta potenciar la llamada instrucción pública elemental.

domingo, 26 de junio de 2011

El poema de la Semana. León Felipe


Yo no sé muchas cosas, es verdad
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos...
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos...
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos...
Que los huesos del hombre los entierran con cuentos...
Y que el miedo del hombre
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos...
Y sé todos los cuentos.

sábado, 25 de junio de 2011

viernes, 24 de junio de 2011

Las plagas de langosta en el Cehegín de los siglos XVII y XVIII



Las sociedades rurales como la misma de Cehegín en el siglo XVIII eran extremadamente sensibles a los cambios climáticos o a los desastres naturales, de tal modo que, cualquier alteración significativa podía conducir a una hambruna o una crisis de subsistencia para la población local. La base de la alimentación era el pan, que, como todos saben se elabora a partir de la harina de cereales, el blanco de trigo y el negro de centeno. Había dos cuestiones a las que se tenía un profundo miedo cuando se presentaban, por encima de las demás, que eran la sequía y la plaga de langosta. Esta última era, aunque hoy en día nos parezca un tanto alarmista, el mayor problema que se le podía presentar a los sembrados de cereales en los secanos. La capacidad de la langosta, o saltamontes, de reproducirse es tal que, en un solo día, una plaga importante puede consumir y arrasar varias  hectáreas de cereal. Por eso se lo tomaban muy en serio, y, quizás relacionado con el contraste climático y las abundantes sequías, en los siglos XVII y XVIII hubo muchas plagas importantes. En estos casos se realizaban batidas con cuadrillas de peones para coger y matar a los insectos. Pero había un problema, grave y difícil de eliminar, el desove. Cuando las langostas pasaban por el terreno, en los sembrados, desovavan los huevos y eso significaba que después volverían a reproducirse. Entonces lo que se hacía era quemar los rastrojos y lugares donde se veía que habían puesto los huevos, y, desde luego, se tomaba muy en serio el tema. Hoy en día las plagas de este insecto se dan, periódicamente, más en África, en la zona del Sahel. En estas plagan se mueven millones de insectos, que destruyen todo por su capacidad de desplazamiento y movilidad. En Cehegín, y toda la comarca, son comunes las Actas Capitulares referidas a Acuerdos a tomar, bien para prevenir, bien para acabar con alguna invasión de langosta. Normalmente las cuadrillas de hombres eran pagadas por el Concejo, que, en caso necesario, movilizaba a todos lo que estaban en condiciones de trabajar.

Aquí dejo un Acta Capitular referente a este tema, del año 1758

“Por quanto se va experimentando que la plaga de langosta que obó* en este término está  abibada la mayor parte, y que la demás se yrá abibando continuadamente por ser el tiempo en que naturalmente se abiba. Por tanto decretaron que los regidores desta villa baian saliendo al término de ella por partidos y por turno entre dichos regidores, con la gente y peones sufizientes  a quemar y extinguir dicha langosta, para lo qual se libren por ahora y con calidad de reintegro los maravedíes o cantidades sufizientes y nezesarios del caudal de la bodega del azeite, por no hauer en los propios, y no usar , como usa, esta villa de arbitrios, ni tener otros depósitos, lleuando la deuida quenta de este caso, y tasando al más bajo prezio los jornales a la prudenzia y solicitud de dichos regidores…”

Archivo Municipal de Cehegín. Actas Capitulares, año 1758.

Nota * :  obó, en el texto, viene referida al desove, o puesta de huevos de la langosta en el terreno.

La pintura de la semana. El Bosco.

El Jardín de las Delicias, pintado por el pintor holandés Hyeronimus Bosch, conocido como el Bosco, hacia el año 1490.

jueves, 23 de junio de 2011

Edificios históricos de Cehegín. La casona de d. Amancio Marín


Parte de la fachada de la casona de d. Amancio Marín, vista desde la cuesta de Moreno


La casa de d. Amancio Marín fue donada a la Fundación del Hospital de la Real Piedad por D. Amancio Marín de Cuenca, canónigo Archivero que fue de la catedral de Ceuta. Éste, hombre de una vasta cultura, historiador y de gran prestigio, la recibió, a su vez, de su padre, d. Amancio Marín y Ruiz de Assín. En su forma actual, fue construida por d. Juan Marín y Pérez de Atienza y doña María Isabel Ruiz de Assín y Álvarez de Castellanos, abuelos del dicho d. Amancio Marín de Cuenca, sobre la anterior edificación, en los años 60 del siglo XIX. Al parecer, un extraordinario archivo y biblioteca, que conservaba en la dicha casa, fue desmantelado y perdido durante la Guerra Civil.
 Frontera, como decimos, con el palacio del conde de la  Real  Piedad, hoy, junto a ella, forma parte del hospital  que lleva dicho nombre. Del edificio, estructurado en tres plantas y sótano, es de destacar el patio de estilo neogranadino, que estuvo muy de moda a finales del siglo XIX y principios del XX. El dicho patio es realmente espectacular. También  podemos destacar la escalera central, de cuatro tramos, que, evidentemente, da idea de la magnitud artística y arquitectónica del edifico en que se encuentra.

miércoles, 22 de junio de 2011

Sexo y cosas de comer



 La costumbre de dar apelativos relacionados con la comida a los órganos sexuales, masculino y, sobretodo, femenino, viene desde los tiempos de la Baja Edad Media y del Renacimiento. La relación existente a nivel religioso entre lujuria y gula, y la cuestión de la carne, en sus dos variables de carne para alimentación y también en el aspecto sexual, trajo consigo el poner de moda en el vocabulario popular el que se identificase sexualidad y alimentación. Así, términos como el higo, la seta, el nabo, el conejo, la guija, el bollo, y muchos más terminaron teniendo esa doble acepción tanto para la comida como para los órganos genitales. Seguro que es una cuestión que alguna vez os habréis preguntado. Bueno, es una curiosidad, parte, por supuesto, de la cultura popular. ¡ Buen provecho!

Descripción de Cehegín , por fray Pablo Manuel Ortega, en el siglo XVIII



"En quanto al sitio, tiene dicho monte un horroroso despeñadero, de peña tajada, o escarpada, por la vanda del norte, y gran parte de los dos ángulos laterales. Por la parte del austro, está fundado el pueblo sobre diferentes picachos y quebradas del mismo monte, de lo que resulta una continuada desigualdad en la población, a la que se bajaba desde el castillo por una puerta, que aún persevera, y se conoce sería fortísima, pues aún lo poco que le queda, que con propiedad solo pueden llamarse ruinas, asombra, con dos torres colaterales, por cubos, que aún oy vemos, teniendo también un foso muy ancho y profundo, que se  cruzaba por un puente levadizo. Descendía el castillo, como dos alas al levante y occidente, abrazando todo el pueblo, una fortísima muralla, adornada, al mismo tiempo que fortalecida, de 32 torres, en proporcionadas distancias, las que dice el Dr  Espín que alcanzó él, las más, enteras. Pero ahora sólo quedan, assí de las murallas como de las torres, algunos pedazos, que indican lo que fueron; porque parece un pedernal aquel almendrolón diamantino."

Fray Pablo Manuel Ortega. Descripción Chorográfica del sitio que ocupa la Provincia Franciscana de Cartagena.

Podéis encontrar el texto completo relativo a Cehegín en Rebuscos y documentos sobre la historia de Cartagena, Cehegín Mula y Murcia, de Andrés Baquero Almansa , año 1982 y editado por la Academia Alfonso X el Sabio, y también en la edición de la Descripción Chorográfica, Pedro Riquelme Oliva O.F.M. Editorial Espigas y Azucenas. Murcia, 2008

martes, 21 de junio de 2011

¿ Sabías que...?

La calle de Villacis, en Cehegín


 San Bruno, pintura de Nicolas de Villacis

 La calle de Villacis se denominó así en honor del gran pintor murciano Nicolas de Villacis, nacido en Murcia el 9 de septiembre de 1616. Conoció y fue amigo de Diego de Velázquez. Ademas fue escultor y arquitecto. En el año 1896 se le puso el nombre de la calle, en una época en que se intentó dar una imagen de modernización cultural al pueblo, cambiando los nombres de numerosas vías urbanas, como ya hemos comentado en alguna ocasión.

Personajes cehegineros. La beata Caparrosa.


El personaje de la beata Caparrosa, no alumbrado con grandes gestas, ni honores, pero del que no deja de ser muy interesante su recuperación, fundamentalmente debido al papel social que ejerció durante buena parte del siglo XVI ceheginero, es del que dan muestra sus periódicas apariciones en la documentación concejil y eclesiástica. Debió de nacer nuestra protagonista de hoy quizás hacia el año de1520, al parecer, aunque esto no está totalmente confirmado, como hija o sobrina de Antón Caparrós, hidalgo de este pueblo, que fue Alcalde Ordinario de la villa, al menos, en lo que sabemos, en el año 1513.  Hasta el momento, he de decir que no conozco el nombre de la beata, ya que siempre aparece con la denominación que presento en el escrito, pero es común que aparezca bien realizando labores en el hospital de caridad de la villa, bien como madrina moral en bautizos de esclavos o niños expósitos.
El término beata, hoy en día, en una de sus acepciones relativo a aquella persona de mucha devoción religiosa, durante el siglo XVI hacía referencia a ciertas mujeres que llevaban hábito, pero no pertenecían a ninguna orden. El hábito que llevaban, normalmente, era similar al franciscano, de lana basta, muy pobre. En principio, la beta Caparrosa debía de ser pobre de solemnidad, vivir de la caridad ajena y realizar obras piadosas, pero sabemos por la documentación que, al menos, tenía dos bancales en la  Peñarrubia, y algunos otros bienes para su sustento. Ella fue algo así como una monja sin las ataduras conventuales ni de una Orden. El tema de las betas en este tiempo llegó a tener tintes muy polémicos, por la picaresca que siempre rodeó a muchas de ellas. Las hubo que se aprovecharon de la limosna para, en algunos lugares, amasar una buena cantidad de dinero del que disfrutaban de una buena vida a escondidas, y también se asocian algunas con casos, documentados, de amancebamiento con curas. Por eso existe un doble perfil de la beata, por un lado el de la pícara e hipócrita y por otro el de aquella mujer más bien rayana en lo místico, que verdaderamente hacía una vida acorde con lo que aparentaba.
Normalmente ellas no eran personas con un elevado un nivel cultural, más bien al contrario, aunque ello no les impidiese predicar en ocasiones.
En realidad, la beatería se convirtió en todo un fenómeno social en el siglo XVI español, al parecer por tres causas fundamentales, la pobreza  (el no tener medios les impedía pagar la dote en un convento), la religiosidad imperante en esta época y, desde luego, la manera de entender la vida y la religión por parte de estas mujeres.
Parece ser que la beata caparrosa fue, al menos, respetada en Cehegín. Normalmente, el pueblo solía tener cierta querencia por estas mujeres, pobres, unas veces por decisión personal, y otras por los avatares de su propia vida, como si de religiosas conventuales se tratase. Por otro lado, su trabajo en el hospital hacía que el pueblo las respetase. Quizás el modelo de falsa beata metida en la picaresca sea más propio de las grandes ciudades, donde podían caminar, meterse en un lado y otro, moverse discretamente y no ser conocidas de la gente, trabajando en algunos casos incluso como alcahuetas.
En Cehegín, además de la beata Caparrosa conocemos por la documentación a otra beata, Juana de Gea, contemporánea, y de cuya existencia sabemos porque aparece reflejada en un documento concejil referente al hospital.
Se consideraban servidoras de Dios, y consagraban su vida, en teoría, a seguir los mandatos de Jesucristo. Algunas eran viudas, pero la mayoría habían optado por tomar un voto de castidad y pobreza, y solían empezar jóvenes en el beaterío. No sabemos cuando falleció la Caparrosa, parece que con anterioridad al año 1585. Tambien resulta sugerente, ya que era de la familia Caparrós, pensar que fuese una pariente, que vivió trescientos años antes, del obispo ceheginero del siglo XIX d. José María Caparrós. Es más que probable.

lunes, 20 de junio de 2011

Alcaldes de Cehegín, en el Siglo XIX, a través de las Actas Capitulares


Amancio Ruiz de Assín y Sahajosa . 30 de Julio de 1854 a 22 de junio de 1856.

Don Amancio era hijo de d. Pascual Ruiz de Assín y de doña Lorenza Sahajosa y Robles Miñano. Casó con doña María Josefa Álvarez Castellanos y López, hermana de don Alfonso Álvarez y López
Don Amancio Ruiz de Assín y Sahajosa, caballero ceheginero, abogado de los Tribunales Nacionales, adinerado y propietario, cuando el día 30 de julio del año 1854 era nombrado Alcalde Constitucional de Cehegín no imaginaba la  tragedia que se aparejaba para el año siguiente de 1855, la epidemia de cólera-morbo asiático. En realidad los comienzos del mandato de don Amancio fueron tranquilos, y las Actas Capitulares, dentro de la normalidad reflejan perfectamente la vida social y económica de la villa, los impuestos, solicitudes variadas de vecinos y forasteros, autorizaciones, licencias y todo el elenco de información que se puede sustraer de dicha documentación.

En el tema del deslinde con el término municipal de Caravaca surge el problema de entendimiento entre la zona del Collado del Panizo y la casa del marqués de Ondoño, donde la chimenea de la vivienda hace mojón. La cuestión del término territorial en la línea divisoria entre Cehegín y Caravaca en el tramo que discurre entre el Palo Verde (detrás de las casas del actual empalme de Calasparra) y el Collado del Panizo nunca quedó cerrada, de hecho en el año 1897 se realizará otro deslinde y, aún hoy en día prosigue la disputa.
Este año de 1854 se eligen como mayordomos para la función de Nuestra Señora de la Maravillas del año próximo de 1855 a d. Joaquín y d. Alfonso Melgares Ambel, d. Antonio José Ciller Adán, d. Francisco de Paula Pérez Zaragoza, d. José Sánchez Lorencio, d. Donato Lorencio, y d. Alfonso Pérez Vera. Curiosamente ese año no se podrán celebrar los festejos en honor de la Virgen de las Maravillas debido a la epidemia, aunque en ese momento nadie lo sabía.
Volviendo a la época de d. Amancio Ruiz de Assin y Sahajosa decir que, a partir de la primavera del año 1855, la preocupación va en aumento, hasta que en el mes de julio de dicho año, se declara la epidemia de cólera en Caravaca. En Cehegín hay 150 muertos en poco más de un mes, centenares de enfermos, la economía local arruinada. Se decide trasladar a los habitantes de las zonas mas pobres del casco urbano, del Puntarrón y otras, al llamado Coto Real, en la sierra de Burete, donde se  crea un campamento que albergará a varios cientos de personas de todas las edades. La epidemia se declara acabada hacia el día 16 de septiembre y tiene su punto álgido de infecciones en el mes de agosto.
El resto del mandato de don Amancio Ruiz Sahajosa viene marcado, lógicamente, por la lenta recuperación, en todos los aspectos, de la villa una vez acabada la epidemia. Todas las facetas de la vida económica, social, política, todas se vieron afectadas de una u otra manera. No había fondos, la producción agraria y ganadera estaba hundida por el abandono de los campos en esos meses, el tráfico de mercancías tardó tiempo en recuperarse, se perdió capacidad de mano de obra jornalera por la muerte de muchos jóvenes. Durante los dos últimos meses de mandato ejerce como Alcalde Accidental el Alcalde Segundo y que ejercerá la alcaldía los casi nueve años siguientes, d. José Montañés y Béjar.

domingo, 19 de junio de 2011

sábado, 18 de junio de 2011

De ricos, pobres, cielo e infierno



En la mentalidad medieval y de la Edad Moderna, la llave para entrar al paraíso residía en el peso de las almas, según las buenas y malas obras realizadas. Esta cuestión presentaba un profundo enfoque ideológico muy enraizado en el mundo feudal y despues en la sociedad estamental. El rico tiene más opciones de entrar al cielo que el pobre, se pensaba y se asumía. Ello venía dado porque un elemento importante a la hora de separar las obras buenas de las malas eran las limosnas, donaciones, misas pagadas y otros similares. Aquellos que hayáis trabajado o conocido testamentos, por ejemplo de Cehegín en los siglos XVI o XVII, entenderéis perfectamente lo que digo. Antes de cualquier otra cosa , en la escritura testamental se especifican las misas que dejarán pagadas por su alma. Es común el que se vendan tierras u otros bienes raíces para costearlas. Sólo con ver las limosnas y donaciones podemos saber el nivel económico de la persona que testamenta. Existía desde la misa de limosna de los más pobres hasta los cientos o miles que pagaban  los más ricos. También la fundación de capellanías, donaciones de tierras a la parroquia, casas , era cosa común. Sin embargo, una de las parábolas preferidas del pueblo era la del pobre Lázaro y el rico Epulón, en que el primero va al cielo y el segundo al infierno. La ideología social imperante hacía que ni siquiera ante la muerte fuesen considerados todos iguales.

" Por mi ánima, en lugar de onras y cauo del año quiero que se digan zien misas rezadas..."
  Párrafo del testamento de un ceheginero, del año 1708.

Paseando por algunas Calles de Cehegín

La Pintura de la Semana. Degas.

" Las planchadoras", magnífica obra del pintor y escultor francés Edgar Degas ( 1834-1917)

viernes, 17 de junio de 2011

La Historia de Cehegín, en papeles


Programa del teatro Calderón, del año 1906. Este fue, durante la segunda mitad del siglo XIX y parte de la primera del XX, el emblema de la cultura en Cehegín. Ubicado en la plaza de la Concepción, junto a la ermita, se sacó a subasta en el año 1861, para su venta , con fecha de 23 de agosto. Siempre fue el símbolo de un intento de crear un Cehegín moderno y culto, adaptado a los nuevos tiempos, por parte de las élites locales. En el año 1937 fue derribado, campaña de la que pudieron escaparse la ermita de la Concepción y la plaza de toros, que se pasearon  por la cuerda floja, y sólo se salvaron debido a la falta de fondos municipales para llevarlo a cabo. El documento  de la fotografía se conserva en el Archivo Municipal de Cehegín.

El poema de la Semana. Luis Rosales


Larga es la ausencia

Tu soledad, Abril, todo lo llena.
Colma de luz la espuma y la corriente.
Aurora niña con su sol reciente.
Toro en golpe de mar como mi pena.
La soledad del corazón resuena
desierto ya como un reloj viviente,
como un reloj que late porque siente
la marcha de tu pie sobre la arena.
Y así vas caminando sangre adentro,
sangre hacia arriba, hacia el primer encuentro,
sangre hacia ayer en la memoria mía;
¡ay, corazón, donde me pisas tanto!,
¡qué soledad sin ti, cierva de llanto!
qué soledad de luz buscando el día.

Luis Rosales ( 1910-1992)

jueves, 16 de junio de 2011

Mancebías y mujeres públicas en el Cehegín del siglo XVI



Desde siempre, aquello que fue considerado el oficio más antiguo del mundo, aun siendo  vilipendiado, fue considerado un mal necesario y, por ende, regulado con determinadas normas. En la Edad Media, e incluso en los siglos de mayor puritanismo e intransigencia  religiosa y moral, como fueron el XVI y XVII, el hecho se aceptó entendiéndolo como una especie de escape ante los problemas derivados de la mocedad y juventud de los jóvenes que, en multitud de ocasiones, acababa en escándalos con doncellas y mujeres casadas, en relaciones unas veces consentidas y, otras muchas, forzadas ante el ímpetu de los jóvenes garañones. El lugar que normalmente ejercía de “putería o mancebía”, como se le denomina en la documentación de la época solía ser el mesón, lugar siempre polémico y conflictivo, zona de reunión de lugareños y transeúntes, donde el vino habitualmente llevaba a la formación de sonadas peleas y enfrentamientos. También existía la mancebía como casa de mujeres públicas.  En Cehegín, en el siglo XVI, había dos mesones en la plaza pública, la plaza vieja actual. En la actual calle que lleva ese nombre, la del Mesón Viejo, que, en el siglo XVII también consta como la calle del Mesón, había otro.
En realidad este tema suele aparecer muy poco en la documentación oficial, pero, como decía anteriormente, a veces se regula con determinados fines, por ejemplo el cobro de tributos a las prostitutas, o respetar determinadas fiestas (por ejmplo Semana Santa) sin ejercer el oficio. Aunque para Cehegín no tenemos referencias documentales sobre ordenanzas con relación a las puterías, sí que constan en un padrón de alcabala de 1595 la Franca y la Gascona, que parecen ser dos mujeres públicas. La prostituta en este tiempo, como en todos los tiempos, es una persona marginada socialmente, con los movimientos restringidos para evitar que hiciese la calle, como se denomina hoy en día, ya que estaba prohibido y sólo en el interior de la mancebía se podía ejercer. Se hallaba totalmente fuera de cualquier tipo de protección social e incluso jurídica. Como bien afirma Ángel Luís Molina (en La prostitución en Albacete a finales de la Edad Media)  Nota 1*:

“Mientras el hombre que viola a una mujer casada debe de ser quemado y el que viola a una doncella debe de pagar una indemnización de 300 sueldos, el que realiza tal acción con una puta no tiene castigo alguno”

Lo demás lo podéis imaginar. Esto significaba que fuesen, como han sido siempre, presa fácil de malhechores y gentes de mal vivir, mesoneros sin escrúpulos, rufianes y proxenetas, que se aprovechaban de la situación de la vida a la que habría llegado cada una de estas mujeres. Aunque esto sí que estaba muy castigado, y estos personajes de mala vida, los rufianes, eran perseguidos. Estaba totalmente prohibido que las prostitutas mantuviesen a proxenetas. Para la mentalidad de la época las prostitutas eran consideradas como una cosa útil para proteger las buenas costumbres. Se las aislaba, pero se las reconocía  y  toleraba en un tiempo en que el adulterio o el pecado nefando tenían castigos infinitamente superiores. Algo paradójico.


Nota 1* Molina Molina, A.L. La Sociedad Murciana en el Tránsito de la Edad Media a la Moderna. “Notas para el estudio de los grupos sociales marginados: la prostitución en Albacete a finales de la Edad Media”. Pp 129-137. Universidad de Murcia. 1996

Cehegín y el cielo, despues del amanecer


¡Qué bonita esta fotografía! Tomada en el año 2001 con una cámara no digital. El efecto óptico que se observa es precioso. Eran sobre las 9 de la mañana.

miércoles, 15 de junio de 2011

¿Sabías que...? Sobre los apellidos en la Edad Moderna



Hoy en día una persona lleva los apellidos del padre y de la madre y así se viene haciendo cuando se apellida a un bebé desde finales del siglo XVIII. Pero esto no siempre fue así. Durante la  Edad Media y la Edad Moderna el tema de los apellidos fue algo un tanto subjetivo, hasta tal punto que, en una misma familia, cada hermano podía llevar unos apellidos diferentes y, a veces, ni siquiera eran los del padre o la madre. Esto venía dado según la moda del momento, los padrinos del bautizo, los lazos clientelares que pudiese tener la familia, el santo del día, u otras cuestiones. Así, hubo una época, a mediados del siglo XVI , en que estaba de moda que las hijas llevasen los apellidos de la abuela materna. En otros casos por agradecimiento al señor a quien se servía se ponía el apellido de éste, y, a veces, se eliminaba el apellido del padre o abuelos, si tenía asomo de haber sido de antepasados judíos o musulmanes. También es cierto que, en las familias nobiliarias, se guardaba más el apellido para evitar que se perdiese. Por esto mismo, si realizáis vuestra genealogía no os desesperéis si, pasando del siglo XVIII hacia atrás, no os cuadran los apellidos. Yo, por ejemplo, en mi árbol genealógico, durante el siglo XVI, desciendo, por una de las ramas, de Domingo Fresneda. Este tuvo varios hijos e hijas, Pedro Fernández Fresneda, Ginesa Sánchez y Catalina López, entre otros. Yo desciendo de la unión de Catalina López con Lucas Hidalgo. El tema de los apellidos en la  Edad Media  y  la  Moderna es, a veces, casi un rompecabezas. Si buscáis los antepasados en este tiempo, tened todo esto muy en cuenta.

martes, 14 de junio de 2011

Hidalgos y pecheros en el Cehegín bajomedieval y los siglos XVI y XVII


Desde la Edad Media, la cuestión de la Reconquista hizo que Castilla fuese un tanto especial y, desde luego, distinta en cuanto a la cuestión feudal se refiere. De ahí que, la separación y estructuración de los grupos sociales no fuese de aplicación tan extrema como ocurrió por ejemplo en Francia o Alemania. Cualquier aficionado a la historia medieval y moderna en nuestra tierra, está acostumbrado a moverse entre términos como noble, cuantioso, hidalgo notorio, hidalgo ejecutoriado, llano. Evidentemente estamos ante una división clara de la estructura social, los hidalgos y los pecheros, pero, claro está, los matices abundan sobremanera, ya que, ni todos los hidalgos son iguales, ni todos los llanos lo son tampoco. En Castilla, el hidalgo es aquel que tiene lo que se conoce como limpieza de sangre, en cuya ascendencia no ha habido casos de judíos ni musulmanes; son los cristianos viejos. Pero, además, ha demostrado tener entronque genealógico con la vieja nobleza castellana. Si nos vamos atrás en el tiempo, todo este conglomerado de ideas  que aquí subyace nos conduce hasta el mundo visigodo, y a la figura de nobles godos que formaban el consejo, presidido por el rey. El monarca no era más que un “Primus Inter Pares”, o sea, un "primero entre iguales" con los nobles. La nobleza que emerge con la Reconquista y, también después, se considerará descendiente de estos personajes anteriores a la conquista musulmana. El hidalgo Notorio es aquel del cual es conocida su ascendencia noble y el ejecutoriado el que ha tenido que demostrar que sus antepasados eran hidalgos. De todas formas, sólo pretendo marcar unas líneas y exponer de forma breve este tema pero el hecho de que los hidalgos estuviesen exentos de pechar, o pagar los impuestos reservados al estado llano, hizo que la búsqueda de la hidalguía, fundamentalmente los siglos XVI y XVII fuese codiciada, por medios lícitos o, en la mayoría de los casos, ilícitos. En realidad la exención del pago de impuestos por la nobleza fue total durante la Edad media justificcado en el apoyo nobiliario en la reconquista, pero desde el siglo XVI, la necesidad hace que se vayan creando algunos impuestos que sí deben pagar los hidalgos, como el de millones, o el alcabala. De todas formas el peso enorme del pago de los impuestos recaíaen la Edad Moderna en los pecheros.¿Quien podía pleitear para conseguir que se le adjudicase el status de hidalgo mediante una ejecutoria? Pues, claro está, los llamados cuantiosos. Una carta ejecutoria es, por llamarlo así, la escritura, dada por el monarca, en que se acepta la demostración de hidalguía, y, por lo tanto, se permite el ingreso de la persona ejecutoriada en el Estado Noble. El caballero cuantioso es una figura de primer orden en  Castilla y sobre todo en las zonas fronterizas con el mundo musulmán. El cuantioso es  aquel llamado, en muchas zonas de Castilla, labrador rico, y está muy bien documentado, por ejemplo, en el Quijote. Es aquel de quien se servía la Corona en las zonas de Guerra hasta el siglo XV y a quien luego recompensaba. Esta gente solía disponer de tierras, bienes y dinero, y además, consiguieron, en Cehegín, un poder político muy importante desde el siglo XVI. Hay casos documentados en el siglo XVI de algunos que ejercieron como regidores o incluso como alcaldes ordinarios por el estado noble, no siéndolo, lo que demuestra el estado de cosas que encontramos en esta época. La gran mayoría de las familias nobiliarias de nuestro pueblo en el siglo XVIII, por no decir casi todas, proceden de caballeros cuantiosos del siglo XV que mediante ejecutoria consiguieron la hidalguía.
Básicamente lo que se buscaba era no pagar impuestos o sólo pagar lo exclusivamente reservado a su status, aparte de los beneficios que conllevaba ese estado de hidalgo. Este tipo de sociedad se estructuraba, a partir de las relaciones clientelares con los verdaderamente grandes (por ejemplo el caso de los Chinchilla Fajardo, que gobernaron Cehegín durante buena parte del siglo XVI, con el marquesado de los Vélez, aprovechando que el marqués fue comendador de la Encomienda de Caravaca hasta mediados del siglo XVII) y las unión de las familias de sangre y de las familias amigas, entre ellas, creándose auténticos frentes de batalla entre familias en el Concejo y, desde luego, en la villa misma. En cierta manera, las relaciones sociales en un pueblo como Cehegín, durante la Edad Moderna, recuerdan mucho a la  Sicilia del siglo XIX y parte del XX. El cuantioso podía conseguir o no la hidalguía, pero sí que su poder económico le permitía tener una alta representatividad en las instituciones. Por otro lado no olvidemos que, en estos pueblos, la Corte quedaba muy lejos, y la justicia era administrada en la villa de manera muy particular según a quien fuese aplicada.

lunes, 13 de junio de 2011

Alcaldes de Cehegín, en el Siglo XIX, a través de las Actas Capitulares



Juan Pascual López y Urrea. 1-enero- 1852 a 30-julio 1854

Don Juan Pascual López y Urrea, abogado de los tribunales, gran hacendado, es fundamentalmente conocido por haber sido el padre de los hermanos Juan y Francisco López Chicheri, personajes importantes a nivel local, provincial y nacional tanto a nivel económico, como político y social.
Don Pascual fue elegido para el mandato de Alcalde Primero Constitucional en fecha de 1 de enero de 1852, entrando como Teniente de Alcalde Primero don José Adán Hidalgo y como Teniente de Alcalde Segundo don Blas Torrecilla Gómez. Este último  durante los años 1867 y 1868 llegaría a ser Alcalde Constitucional en Cehegín. 
En Acta de 8 de febrero del año 1852 el Ayuntamiento reunido condena sin paliativos y muestra su dolor y consternación tras el intento de asesinato, puñal en mano, de la reina Isabel II por el sacerdote Martín Merino. Días después éste sería ejecutado mediante el garrote vil, a pesar de que era un perturbado mental y el intento de magnicidio no tuvo tintes políticos.
Se acuerda, en fecha de nueve de agosto de 1852 crear la comisión que se habrá de encargar del estudio y ejecución del deslinde del término municipal con los de las villas circunvecinas, ya que ciertamente había algunos problemas y fundamentalmente con Caravaca en cuanto al tratazo de la línea divisoria de los términos.
Es interesante el decreto  de 16 de agosto de 1852 en que don Pascual nombra a d. José María  de Béjar para que, junto al mismo Alcalde, puedan personarse en nombre de la villa de Cehegín en la reunión que  se celebrará el día 25 de agosto con el propósito de aclarar puntos que debían ventilarse sobre la Construcción del ferrocarril de Albacete a Cartagena, ya que, según circular del Gobernador debían de acudir todas las Corporaciones y los mayores contribuyentes de la Provincia.
Se acuerda de 24 de febrero de 1853 poner en conocimiento del Gobernador de la Provincia como algunos individuos, locales y forasteros, con motivo de aprovecharse de los pinos y maderas de los montes, han tomado ilegalmente posesión de parcelas de monte que son cosa pública, pidiendo pues que se tomen las medidas para sancionar a los infractores y restituir lo ilegalmente tomado.
En las postrimerías del mandato de don Pascual , por el fallecimiento del presbítero d. Francisco Ramón Fernández Guirao quedó vacante el beneficio eclesiástico que instituyó , fundó y dotó don Ginés Espín en la Parroquia de Santa María Magdalena, en el año 1478 y del cual era patrono el Ayuntamiento de Cehegín. Como capellán nuevo es elegido d. Francisco Torrecilla Gómez.
En general, el mandato de don Pascual López Urrea manifestará los graves problemas económicos que vienen sufriendo en esta época los Ayuntamientos en general, y por ello una gran cantidad de Actas Capitulares vienen referidas a contribuciones, impuestos, precios y otros.

domingo, 12 de junio de 2011

En el castillo de Pedro Andrés, junto a Nerpio


Estas fotografías están tomadas desde el castillo de Pedro Andrés, hace ya algún tiempo. Este castillo, cristiano de los siglos XIV y XV, es impresionante. Formaba parte de la linea defensiva que recorría toda la frontera de Castilla con el reino musumán de Granada y a la cual también pertenecía la fortaleza de Cehegín. Se encuentra en lo alto de una peña y controla perfectamente el paso que existe a sus pies, cuyo camino , que fue de una importancia estratégica enorme, conducía directamente a Nerpio y a la zona del noroeste murciano, aparte de otros terrenos castellanos. Todos estos castillos fueron el baluarte defensivo para contener la inestable frontera, una cierta tierra de nadie, hasta la caída del reino Nazarí, en que eran comunes las algaradas y saqueos en busca de botín por los granadinos. Nerpio y Pedro Andrés son lugares de recomendada visita. Aunque este castillo era mucho más grande, en su función de  vigilancia del camino que transcurre bajo él me recuerda un poco al de Alquipir, en Cehegín. El ascenso al castillo es toda una maravilla, a nivel histórico y paisajístico, ya que además, está bien conservado. Vale la pena. Si no habéis visitado esta zona os podeis perder un fin de semana. Disfrutaréis.

El refranero castellano.


Sabe más el diablo por viejo que por diablo.

Hasta el cuarenta de mayo, no te quites el sayo.

Con una misa y un marrano, se tiene para pasar todo el año.

sábado, 11 de junio de 2011

Sueños



Somos sueño, cada vez que soñamos. Somos agua y cielo, hierba y tierra, somos mar, horizonte, poesía del gran Neruda. He aquí que somos besos, cada vez que nos soñamos. He aquí que sólo somos sueño.

F.J. Hidalgo, 1996

La Pintura de la Semana. Ignacio Zuloaga.

Las Brujas de san Millán, de Ignacio Zuloaga (1870-1945).  Esta obra fue pintada en el año 1907.

viernes, 10 de junio de 2011

Topónimos cehegineros. El postigo de los Asnos



Hay muchos topónimos que, por desgracia, con el tiempo han ido desapareciendo del repertorio usado en el pueblo para las denominaciones de determinados lugares y hoy vamos a hablar de uno de ellos. Este lugar o espacio tiene un interés, para mí, especial, tanto por la zona en que se encuentra como lo que puede aportar en determinados aspectos históricos. Ubiquémonos. La puerta de Caravaca, o del camino de Caravaca, todos sabemos que estaba, y está, al principio de la actual calle de Esteban Zarco. La muralla de la villa partía desde aquí, por la calle de santa María Magdalena, para tomar su trayecto hasta la torre del Pozo. Este lienzo de muralla se encargaba de dividir los barrios del Arbollón y del Marmallejo. Pues la documentación del siglo XVIII, fundamentalmente, nos habla del topónimo llamado el "postigo de los Asnos", ubicado en este enclave. Un postigo, como todos sabéis, es una puerta pequeña en una casa, o una muralla, u otros lugares que puedan tenerlo. La gran duda que se cierne sobre esta cuestión es saber sí este postigo es un nombre popular que se dio a la misma puerta de Caravaca o es una puerta más pequeña existente en el lienzo de muralla. En esta zona estaba la botica, como bien la nombra la documentación de la época. Tanto el barrio del Arbollón como el del Marmallejo ocupaban un espacio más extenso, y en este caso, el primero, donde se hallaba el postigo de los Asnos, vendría a ocupar las actuales calle de Polo de Medina, pintor Pascual, Clemencí, Romea etc Lo que sí sabemos es que la botica se hallaba frente a la puerta de Caravaca y, por ello, pensamos que el postigo fuese esta misma o bien estuviese muy cerca de ella. Por otro lado, esta puerta de Caravaca, aún el siglo XVIII era un lugar de tránsito, de salida y entrada,  importante para una parte del pueblo, aunque no al nivel del Parador o la calle de la Tercia, ya que la conexión mediante una calle entre las dos puertas medievales ( la de Caravaca y la de Canara) seguía plenamente vigente en esta época.


He aquí un par de referencias sobre esta zona.

Año 1752

“Juan Ibáñez Puerta, vecino de esta villa. Como más aia lugar digo: que en la poblazión de esta villa y barrio que llaman el aruollón, o por otro término, el Postigo de los Asnos hay  un solar linde con casas mías que heran de Jorge Durán y mi suegro, y herederos de Pedro Durán, y la torre que está debajo la puerta que llaman de la villa, en el qual dicho solar quiero levantar unos quartos de casa…”

Año 1759

“Andrés Sánchez , voticario, vezino de esta villa, ante vds como más aia lugar, digo. Que por compra que tengo echa poseo por mia propia una casa en el varrio de la puerta de la villa de esta poblazión que es la que está enfrente de la votica, cuia casa nezesita de una caballeriza y descubierto , que no los tiene, y para hazerlo, nezesito para mayor seguridad de el solar contiguo a dicha casa, linde ella, y la muralla…”


Este topónimo es bonito, de esos que huelen a tradición. Su origen casi con seguridad reside en que existiría una pared donde se tenía la costumbre de atar los asnos, en la parte interior, quizá de la torre de la puerta de Caravaca, ya en la calle de Esteban Zarco, o junto a ella, pues la propia documentación nos dice que estaba en el barrio del Arbollón, que justamente está en la parte norte de la puerta de dicha torre, en tanto el barrio del Marmallejo ya englobaba la zona de la parte sur.
Para la investigación de topónimos esta zona es una joya. El Arbollón, que es un canalillo por donde se evacuaban las aguas, el Marmallejo, y otros tantos a los que iremos dedicando una entrada en el blog en días venideros. La recuperación de nombres desaparecidos de lugares debe de ser una cuestión importante en la propia investigación histórica local.

jueves, 9 de junio de 2011

La Historia de Cehegín, en papeles.


Traslado de una Real Orden de Carlos V sobre un privilegio de los Reyes Católicos, referente la Orden de Santiago, en Cehegín. Año 1560. Se halla dentro de un expediente relativo a Real Provisión de Felipe II.

Frases Célebres. José Saramago

¿Qué clase de mundo es éste que puede mandar máquinas a marte y no hace nada para detener el asesinato de un ser humano?

miércoles, 8 de junio de 2011

Adiós a Jorge Semprún

Hoy ha fallecido en París Jorge Semprún. Un intelectual en el más profundo sentido de la palabra. Una mente grande, muy grande, inmensa. Le recordaremos a través de su obra y, sobre todo, de los valores que nos ha transmitido una vida intensa como la suya.

La ermita del Escobar y la virgen de Nieva, en Cehegín.

Panorámica del paraje del Escobar, en Cehegín

El Escobar, como muchos lectores conocerán, tenía una ermita que fue fundada en el siglo XVI y que perduró hasta más o menos los años 50 del siglo XX, en que fue ya abandonada para construir la actualmente existente en el cortijo o caserío. Todavía existen, creo, las ruinas junto al camino de la fuente del Abad, ya entrando cerca del caserío. A mí, personalmente, desde hace tiempo, me ha resultado muy interesante el tema de la advocación de la imagen de la virgen, patrona del Escobar, a la que se le llama de las Nieves. La gente mayor del Escobar y mucha de Cehegín, cuando hablan de esta imagen la denominan como la virgen de Nieva. Desde hace tiempo me resultaba sumamente curioso el por qué de lo de Nieva, ya que yo sabía que existía dicha advocación en otras partes de España con dicho nombre. Sin embargo en los libros y entre la gente más joven se le denomina nuestra señora de las Nieves… Pues, efectivamente, no sólo existe la advocación de la virgen de Nieva sino que en la documentación de principios del siglo XIX se le llama así.
Esta es una advocación castellana que se propagará de manera importante durante todo el siglo XVIII con muchas imágenes que comúnmente eran llevadas, para ser tocadas por la original, al Santuario de Nieva, en Segovia.

Con respecto a la ermita, decía don Alonso de Góngora y Fajardo, en 1818:

“ Las ermitas del Escobar y Vurete, de esta huerta, la primera con la advocación de Nuestra Señora de la Nieba y la segunda con la del Patrocinio del Señor san José, estas se fabricaron por los fieles de  sus respectibos partidos . Tienen los mismos que los de arriba ( el autor se refiere a las ermitas que nombra con anterioridad en el escrito) y celebran todos los días de precepto el mismo capellán en cada una ermita una misa para que la oygan los feligreses de sus partidos. Los moradores en aquellos cortijos contribuyen con su limosna, acuden a el socorro de todo lo necesario para ellas como a el pago de limosna del capellán, que en el día lo es el presbítero don Francisco Ydalgo, y antes lo fue este fraile”
A tenor de lo dicho, mi opinión personal es que la patrona del Escobar es la virgen de Nieva, y no de las Nieves, nombre que es producto de una evolución o deformación popular de la advocación de dicha imagen, aunque todo queda en interpretaciones y, sin duda, habrá posturas que defiendan el nombre de virgen de las Nieves.

martes, 7 de junio de 2011

Premios del I concurso de pintura "Fundación Alfonso Ortega"

 Esta mañana se ha dado a conocer el nombre de los ganadores de la primera edición del concurso de pintura de la Fundación Alfonso Ortega. El murciano Cristóbal Pérez García ha sido galardonado con el primer premio, dotado con 2000 euros, por su obra "Plaza de España". Por otro lado Francisco Carpena Muñoz ha recibido una mención especial, por el cuadro "Estación de Metro".

Unas notas sobre el tema de los moriscos en Cehegín



Desde que vamos al colegio se nos enseña en las clases de historia que, durante la Reconquista, se habla de mozárabes refiriéndose a aquellos cristianos que vivían en territorio musulmán y de mudéjares a los musulmanes que lo hacían en zona de dominio cristiano. Esto es así hasta el momento en que, tras la caída de Granada, en 1492, se obliga a judíos y musulmanes a convertirse al cristianismo o partir al exilio. Los musulmanes que quedan en España, ya convertidos, serán denominados a partir de ese momento moriscos. Hasta que, a partir del año 1609-1610 comienzan las expulsiones masivas de éstos, fundamentalmente hacia África, y aunque había ciertas excepciones, sobretodo en los núcleos urbanos, normalmente quedaron restringidos a realizar las labores agrícolas y similares. En Cehegín, durante el siglo XVI y principios del XVII había una comunidad de moriscos que aparece reflejada en los padrones , dado que junto al nombre de la persona se especificaba la condición de ser de tal etnia. No superarían, a finales del siglo XVI, las cien personas, ya que la gran masa de moriscos del reino de Murcia se hallaba en el valle de Ricote y entre ellos los había libres y esclavos. Muchos de los moriscos esclavos que había en Cehegín habían llegado en la época de la rebelión de las Alpujarras, entre ellos varias mujeres. Los hijos de estas esclavas nacían esclavos y también eran moriscos.  En el mundo cristiano estaba prohibido hacer esclavos a los cristianos pero , normalmente, aunque los moriscos lo eran, muchos acababan en este estado debido a que se utilizara la excusa de haber sido sorprendidos practicando la religión mahometana, lo cual ya suponía su expulsión de la Iglesia y, como mínimo, poder acabar esclavizados. Los moriscos libres que había en Cehegín estaban, sobre todo, trabajando en la tierra  o como sirvientes de condición libre. Aunque parezca una paradoja, en lugares como Cehegín, los esclavos, moriscos o no, solían vivir mejor incluso que los criados y, normalmente, mejor que los moriscos libres. Ello venía dado porque el esclavo doméstico en esta zona, a diferencia de los esclavos de las grandes plantaciones y las minas, eran un objeto de ostentación, ya que eran algo caro, y su presencia determinaba la propia imagen del amo. Parece una contradicción, pero así era.Si lo trasladamos a tiempos actuales ideológicamente viene a ser como quien adquiere un coche de alta gama para enseñarlo y demostrar que se lo puede permitir.
Todos aquellos que aparecen en el padrón de alcabala de 1596, como Jerónimo de la Torre, Catalina López, y otros tantos cabezas de familia, si la muerte no les sorprendió antes, acabaron expulsados de la Península , tal vez en África, o incluso en el imperio turco.  Para ellos fue un grave problema, ya que, al fin y al cabo, ellos eran o habían sido españoles y cristianos, lo cual les trajo muchas penalidades en su exilio. También existía el caso de aquellos que, haciéndose pasar por no moriscos, e incluso por gitanos, consiguieron quedarse en España. El Quijote lo documenta muy bien con el caso del morisco Ricote.
En el Sahel existe un pueblo, los llamados “Arma”, que, al  parecer, son resultado de la mezcla de población local con moriscos que llegaron allí en el siglo XVII, conservando, todavía nombres de origen español e incluso alguna costumbre que tiene su raigambre en tierras españolas. Quizá entre ellos haya algún descendiente de moriscos cehegineros.
En el vocabulario murciano todavía se emplea la palabra morisco, como todos saben, para referirse a una persona de carácter huraño o con mucho genio.