sábado, 30 de abril de 2011

Minería del oro y la plata en Cehegín, según el manuscrito de Martín de Ambel, en el siglo XVII




"Señalaré aquí dos minas del rey y reinado de los metales que Cehegín goza en su término, ambas denunciadas en el Consejo de S.M. Tres cuartos de legua de la villa, contra el mediodía y al pie de una serrezuela que el común llama de Quípar, en el valle que se conoce con el nombre del Paraíso hay una mina de oro fino y de muchos quilates, cuyo manifiesto y experiencia se hizo a costa de Francisco Martínez Díaz, vecino de esta dicha villa. En la misma vía del mediodía y algo más de una legua distante de Cehegín, al pie de una sierra mediana a quien llaman de Burete, algo más o menos apartada de una hermosa fuente que, estando al pie de ella, ocupa el mismo nombre de la sierra dicha, hay una mina de acendrada plata, cuya experiencia y manifiesto se hizo por Fernando López Bonaque, vecino y regidor que fue de esta villa..."

Martin de Ambel y Bernad, Antigüedades de la Villa de Cehegín.

Y se nos fue Ernesto Sábato


Ernesto Sábato, uno de los más grandes de la literatura, ha fallecido. Nació el 24 de junio de 1911 y ha fallecido hoy, 30 de abril de 2011, a punto de cumplir los100 años. Un sabio en el más puro sentido de la palabra. Escritor, ensayista, pintor, físico... Hasta siempre, maestro. Nos quedamos con la sabiduría que legó con su obra y a lo largo de su vida, y , sobretodo, con su recuerdo.

El Poema de la Semana. Gonzalo Rojas

Hace unos pocos días nos dejó a los 93 años. Los amantes de la literatura quedan, en cierta manera, un poco huérfanos, con la pérdida del gran poeta chileno Gonzalo Rojas. Aquí queda un poema suyo, Cítara mía...





Cítara mía, hermosa
muchacha tantas veces gozada en mis festines
carnales y frutales, cantemos hoy para los ángeles,
toquemos para Dios este arrebato velocísimo,
desnudémonos ya, metámonos adentro
del beso más furioso,
porque el cielo nos mira y se complace
en nuestra libertad de animales desnudos.
Dame otra vez tu cuerpo, sus racimos oscuros para que de ellos mane
la luz, deja que muerda tus estrellas, tus nubes olorosas,
único cielo que conozco, permíteme
recorrerte y tocarte como un nuevo David todas la cuerdas,
para que el mismo Dios vaya con mi semilla
como un latido múltiple por tus venas preciosas
y te estalle en los pechos de mármol y destruya
tu armónica cintura, mi cítara, y te baje a la belleza
de la vida mortal.

Palabra de Sancho Panza.



"De su embelesamiento le volvió Sancho Panza, diciéndole:
-Señor, las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias; vuesa merced se reporte, y vuelva en sí, y coja las riendas a Rocinante, y avive y despierte, y muestre aquella gallardía que conviene que tengan los caballeros andantes…"

viernes, 29 de abril de 2011

La pintura de la semana. Jules Joseph Lefrèvre


Jules Joseph Lefèvre, pintor academicista frances, nacido en 1834 y fallecido en 1912. "María Magdalena en la cueva", espléndida obra de arte.

¿ Sabías que...? Como se localizó la ubicación de Begastri



En el año 1878 se halló en el Cabezo de Roenas un ara romana con la inscripción " IOVI MAXIMO R(es) P(ublica) BEGASTRE(n)SI VM RESTITVIT" .  La transcripción y traducción es : A Júpiter Óptimo Máximo. La Res Pública de los Begastrenses ha restituido el monumento.
Este ara, que se conserva en el museo arqueológico de Murcia, fue el que sirvió definitivamente al gran estudioso d. Aureliano Fernández Guerra para ubicar exactamente la ciudad de Begastri, en el año 1879, con su tratado " Deitania y su cátedra episcopal de Begastri". Hasta esos años, se había conjeturado con muchas ubicaciones diferentes de la ciudad que aparecía en las Actas de los Concilios de Toledo. Se pensaba en Bigastro, en las proximidades de Murcia y en otros tantos lugares.

La cuesta de las Maravillas, de Cehegín




La Cuesta de las Maravillas se encuentra enclavada en lo que fue parte del Cehegín musulmán, como lo atestiguan las excavaciones realizadas en la zona, que han dado restos de casas y muchísima cerámica de esta época. Es la primera zona de expansión de la villa. Desde, al menos, finales del  siglo XVIII se denominó calle de d. Antonio Pérez, para pasar, desde el año 1853 a llamarse calle, o cuesta, de las Maravillas. El primer nombre le vino por habitar en ella este caballero principal de la villa. En el año 1827 todavía residía en esta calle un d. Antonio Pérez, pues en los siglos XVI, XVII y XVIII, se tenía la costumbre de nombrar a muchas calles con el nombre de algún vecino de la misma. Así se han mantenido hasta hoy nombres de calles como Céspedes, Gabarrones, Paisanos ( este era el apodo de una familia) etc El nombre de las Maravillas se le dio, lógicamente, en honor de la patrona de Cehegín.
Un hecho luctuoso, aún hoy en día recordado por los mayores sucedió el día 20 de enero del año 1944, debido a las lluvias se desplomó parte de la muralla que discurría sobre la calle Nueva, bajando los escombros hasta la calle de las Maravillas, bloqueándola y llevándose todo lo que halló a su paso. En esta tragedia fallecieron dos niños, Juan y Jesús.
A nivel demográfico decir que, en el año 1827, la calle de las maravillas tenía 35 vecinos, lo que nos lleva a una población residente en ella de unos 140 residentes aproximadamente. Entre esos vecinos había seis viudas.
En el año 1850 tenía una población total de 168 almas, en que había 18 cabezas de familia de profesión jornaleros, 5 propietarios, 14 pobres, un arriero, un sirviente, un presidiario y el resto eran menores, madres de familia, viudas etc
En el año 1898 tenía 106 habitantes, entre los cuales había 15 braceros, cabezas de familia, un sepulturero, un pastor, una lavandera, varios propietarios, un alpargatero, un carpintero y un empleado municipal. El resto eran madres de familia y menores.
Con el paso del siglo XX la población se mantuvo hasta que, con la emigración a, partir de los año 50, bajó considerablemente el número de residentes.

El refranero castellano

-Más vale llegar a tiempo que rondar un año

-El que no cree en buena madre, acaba creyendo en mala madrastra

-Lobos de noche, y perros de día

jueves, 28 de abril de 2011

Las pinturas rupestres de las cuevas de la Peña Rubia, de Cehegín

Dibujos o copias de las pinturas de las cuevas de la Peña Rubia realizados por d. Gratiniano Nieto y d. José María Cabrera para el informe que elaboraron en el año 1984 sobre las pinturas de la cueva de la Conchas, del Humo y de las Palomas. Dicho informe fue publicado también en la revista Alquipir, nº 3.
Aunque estas pinturas se encuadran dentro del arte rupestre levantino, tienen la característica de que están pintadas en el interior de las cuevas, y no en abrigos, como es común.En el año 1998 fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO junto a las demás pinturas rupestres del Arco Mediterraneo

Personajes cehegineros. El Obispo Caparrós.




D. José María Caparrós y López nació en una casa de la cuesta del Parador el día 27 de septiembre del año 1838, hijo de Juan Antonio Caparrós y María Josefa López. Figura magníficamente estudiada por d. Abraham Ruiz Jiménez, Cronista Oficial de Cehegín, ha sido d. José María uno de esos ilustres hombres que ha dado Cehegín. Ingresó en el seminario en el año 1853 y en 1862 ya fue nombrado sacerdote, pasando por una gran variedad de parroquias, entre la que hay que incluir a Santa María Magdalena, de Cehegín, entre 1880 y 1885. También fue canónigo de la catedral de Madrid-Alcalá. En el año 1896 fue nombrado obispo de Sigüenza, en una época en que ya comenzaba a flaquear de sus problemas de salud, lo que al final supuso su fallecimiento el día 27 de enero de 1897 en el Eremitorio de la  Luz, en Murcia, con tan sólo 58 años de edad. Al cumplirse el 65 aniversario de su muerte, en 1972, se acordó traer los restos del Obispo hasta la Iglesia parroquial de Santa María Magdalena, lo cual se llevó a cabo, depositándolos al pie de la capilla de la Virgen del Carmen, donde hoy se encuentran.
En Acta Capitular de 31 de enero de 1897 se acuerda dar a la Cuesta del Parador la denominación de calle del Obispo Caparrós. Hoy en día el nombre ha quedado para la prolongación de dicha calle desde el cruce con carretera de Murcia hasta la estación de autobuses, volviendo la calle que discurre desde el dicho cruce hasta López Chicheri a llamarse con la antigua denominación de Cuesta del Parador.
Para obtener mucha más información se puede consultar el libro de d. Abraham Ruiz Jiménez “ Cehegineros en el siglo XIX. Academia Alfonso X, el Sabio, 1988” donde hay un muy extenso capítulo dedicado a esta eminente figura, el Obispo Caparrós.

miércoles, 27 de abril de 2011

Frases célebres. Federico García Lorca



Poesía es la unión de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo así como un misterio.

¿Sabías que...? La filoxera en Cehegín

Bodega del palacio de la Tercia


Cehegín era, junto a Bullas, desde el siglo XVI, una importante zona agrícola de producción de viñedos, y después de la segregación de esta última, en 1689, siguió siendo un importantísimo productor de vino.  Ya en el siglo XVII era conocida como la “bodega del Reino de Murcia.”  En el año 1902 España se vio afectada gravemente por la plaga de filoxera, que esquilmó los viñedos hasta, prácticamente, hacerlos desaparecer del término municipal de Cehegín. A través de la documentación municipal sabemos que antes de la llegada de la filoxera, el número total de hectáreas de viñedo en Cehegín era de 2.200 hectáreas, de las que 1850 fueron invadidas. De ellas, en este año 1902 fueron destruidas completamente 450 y, sólo quedaron libres de contagio 350.
Después de este año 1902, la producción comenzó a bajar de manera alarmante, hasta casi desaparecer el viñedo, a excepción de algunos parajes determinados. Con el tiempo se recuperó, pero no ya hasta los niveles anteriores al año 1902. Hoy en día, en zonas como Valdelpino la producción es considerable.
La filoxera es un insecto que al producirse la plaga suele venir acompañado de hongos y bacterias que son, en última instancia,  los que provocan la muerte de la vid por la pudrición de las raíces y de la planta entera.

Edificios históricos de Cehegín.La Casa del Concejo.



Realmente la historia de la Casa del Concejo, o casa-cárcel como también es conocida, comienza antes de su propia edificación , cuando las antiguas casas consistoriales y sobretodo la plaza mayor quedaron pequeñas para las necesidades que ya comenzaba a tener una villa que, desde mediados del siglo XVI crecía enormemente en población ( en el año 1595 tenía 1100 vecinos censados para el pago del impuesto del alcabala, por lo que la población total del término rondaba, incluyendo a hidalgos y pecheros con sus familias, a cerca de 6000 almas. Ello hizo que, ya desde finales del siglo XVI se plantease la urbanización de una nueva plaza y en ella colocar las Casas Consistoriales y la cárcel de la Villa.  Ya será en el año 1625, cuando comienza a llevarse a cabo el proyecto, con la compra y derribo de unas casas, que no terminará, precisamente por los graves problemas económicos, hasta el año 1676, como reza la inscripción que luce en su fachada:

“ La obra de estas casas i carzel se acabó siendo alcaldes ordinarios desta villa don Alonso Carreño Quirós por el estado de los hijosdalgo i Gonzalo Adán por el estado llano. Año 1676”.

Es un edificio de tres plantas, con un zaguán de entrada con dos arcos y columna toscana. En la fachada hay dos balconadas coronadas por frontón triangular y entre ellas  el escudo de la villa. El edificio fue declarado monumento histórico artístico en el año 1984. Quizás, una de las características más peculiares es que albergaba las Reales Cárceles. El edificio estuvo en uso como Ayuntamiento hasta el año 1971, en que, tras la compra de la casa de Jaspe, el Consistorio pasó allí quedando la casa-cárcel posteriormente como sede y alojamiento del Museo Arqueológico Municipal.

martes, 26 de abril de 2011

Sobre los orígenes del culto y fiestas de San Zenón, en Cehegín.


Este articulito que os dejo fue fue publicado no hace mucho tiempo en la revista de fiestas patronales de Cehegín, creo recordar que en el año 2010.



Francisco Jesús Hidalgo García


La cuestión de los orígenes y del culto a san Zenón y sobre todo de sus fiestas, en Cehegín, viene ya de muchos años atrás y hoy en día se ha venido revitalizando debido a la recuperación de los festejos taurinos que se celebran bajo el nombre de dicho santo. En verdad, que nunca quedó claro el cómo, porqué y por medio de quien llegaron las reliquias del que fuese antiguo patrón y protector de la villa. Sobre san Zenón y sus fiestas no es mucho lo que se ha escrito, aparte de las valiosas aportaciones de nuestro querido Cronista Oficial, d. Abraham Ruiz Jiménez. Realmente la investigación de este tema, fundamentalmente en cuanto a la época de la llegada de sus reliquias y el inicio de su culto en la localidad, no ha aportado grandes novedades, aunque sí muchas conjeturas e hipótesis no aclaradas.
Sí que sabemos a raíz de dos documentos, uno del año 1593 y otro del año 1604, que el día de celebración de la fiesta era el 9 de julio, lo cual ya nos abre un cierto campo de expectativas de cara a poder identificar al santo, teniendo en cuenta que varios portaron el nombre de Zenón, siendo la mayoría mártires. San Zenón, obispo de Verona, san Zenón, obispo de Maimuna, san Zenón de Roma, militar y mártir ejecutado en las Fuentes Salvias junto a un gran grupo de legionarios romanos, san Zenón de Nicomedia, soldado y mártir, san Zenón de Alejandría, soldado y mártir…Efectivamente, como podemos observar, hay toda una pléyade de santos con el susodicho nombre.
En Cehegín se daba culto a san Zenón y sus Compañeros Mártires como nos lo atestigua el documento del año 1593, el más antiguo de que yo tenga conocimiento a día de hoy y cuya fiesta se celebraba originalmente el 9 de julio. Pero, como afirmamos anteriormente ¿Quien es éste y quienes son sus “compañeros mártires”? En esta denominación que nos plantean los documentos tenemos una buena señal en el camino.
En España las celebraciones relativas a san Zenón de Roma, soldado, desde muy antiguo, se suelen realizar precisamente el día 9 de julio, como lo atestiguan las fiestas de Luzaga, Arenys de Mar, Salas de Bureba, y en otros varios pueblos españoles. El hecho de que la celebración en Cehegín se realizase en 8 de septiembre viene dado porque a finales del siglo XVI se creyó conveniente su traslado para evitar la coincidencia con el tiempo de la siega de los cereales, aunque en el año 1604 ya se pretendió, aprovechando la visita de Alonso Coloma, Obispo de Cartagena, para realizar la petición, que la fiesta volviese a su fecha original del mes de julio. No obstante muy pronto se volvió a cambiar al mes de septiembre para quedar fijado ya, definitivamente, el 8 de septiembre como su día de celebración hasta que se extinguió, desapareciendo, el culto a dicho santo. En el siglo XVIII, a partir del año 1729, el día 10 de septiembre quedó para celebración de la fiesta de Ntra Señora de las Maravillas, tomándose de los que se utilizaban para las fiestas de san Zenón.
Sabemos que, por alguna causa, que no he podido determinar, durante el siglo XVI, y especialmente en su segunda mitad, y también a principios del siglo XVII, llegaron a muchas ciudades y pueblos de España reliquias, concedidas por el Papa, precisamente de san Zenón. Quizás en ello tengamos un punto de partida para poder identificar con exactitud al antiguo patrón ceheginero ya que sí sabemos que muchas de las concedidas por el papado eran las del mencionado san Zenón de Roma, el legionario martirizado, según las crónicas, junto a 10203 soldados más en el año 299 (cifras y datos los de estas crónicas que, evidentemente, no hay que tomar al pie de la letra, debiendo ser interpretados en el contexto por el que fueron escritos). La imagen del santo, destruida en el año 1936, concuerda más con la del militar que con la del obispo (refiriéndonos a san Zenón de Verona, obispo y mártir, que aún siendo su fiesta el día 12 de abril, también se celebra el 9 de julio). Así, si tenemos en cuenta la indumentaria de la imagen que se conservaba hasta el año 1936, más la denominación de san Zenón y sus Compañeros Mártires, la fecha del 9 de julio como su celebración, las muchas celebraciones a este santo que se hacen en España en esta fecha a partir de reliquias traídas de Roma en el siglo XVI, pensamos que parece no haber duda de que se trata del militar ajusticiado en Roma, en Aguas Salvias, conocido por ello como San Zenón de Roma.
La llegada de las dichas reliquias quizás tuvo un matiz tan  ideológico como religioso. Al fin y al cabo se trata de un santo, soldado romano y cristiano, con nombre griego y quizá nacido en el Imperio Romano de Oriente; dada la coyuntura que se había creado por el peligro turco y su avance, se pudo entender que podría ser un buen protector en los tiempos que corrían. Es una hipótesis, pero la cuestión turca había calado profundamente en la sociedad española de la época y el miedo a una posible invasión, apoyada por los moriscos, era algo que la gente vivía y realmente se planteaba seriamente en todas las capas sociales.
Los documentos conservados con relación a la fiesta de san Zenón en Cehegín, entre ellos el más antiguo, por mí conocido, que se corresponde con el año 1593, ya nos habla de la fiesta y atestigua que es el día 9 de julio su celebración original. Es Acta Capitular de fecha 27-IX-1593.

“ Platicose que por quanto en cada un año se çelebra en esta villa la fiesta de san Çenón y sus conpañeros, por nueve días del mes de jullio de cada un año y en onrra de la dicha fiesta se haçen que en lo que toca a las alcabalas , siete días, tres antes y el propio día y tres días después. Y esto se a mudado para el día de Nuestra Señora de septiembre de cada año, ques a ocho días de septiembre, donde se haze y soleniza fiesta en onrra de los dichos santos y se gastan çierta suma de maravedíes. Y porque para este dicho gasto este Concejo no tiene propios ni rentas con bienes o pidan limosna para ello, por tanto nombraron por Comisarios para que hagan coxer las dicha limosna con presonas (…. ) a Juan de Angosto y a Joachín Guirao y a Juan Fernández Rodríguez, vezinos de esta villa. Y a cada uno de ellos por sí in solidum, la qual dicha limosna puedan coxer  y hazer coxer de todos los frutos que se coxen y coxieren en esta villa y sus términos y mandas que algunos particulares quisieren hazer para ello, y lo recoxan y bendan y guarden el dinero para el dicho effecto que para ello les dan el poder que de derecho se rrequiere para que sin pena alguna se puedan hazer y ansí lo proveyeren. Y firmaron este ayuntamiento.

 Diego Matías                                               Juan Fajardo Álvarez,  
 El Capitán Andrés Carreño                         Juan de Xea              
 Juan Guirao                                                 Alonso Fajardo
 Juan de Obeso
                        
                           Rodrigo Carreño , escribano.”


Desde hace ya bastante tiempo, los historiadores locales se han preguntado cuando, cómo y por quién, llegaron las reliquias del Santo a la villa de Cehegín. Unas vez leídas las fuentes concejiles conservadas hemos podido comprobar la ausencia total de referencias a dicho tema en la primera mitad del siglo XVI y, desde luego, en la documentación de las Visitaciones de la Orden de Santiago del siglo XV. A lo largo de los años se han vertido opiniones, más bien conjeturas, en torno a la traída de las reliquias por los templarios, desde oriente. En mi opinión, aunque lo respeto, me parece se trata de algo que no está fundamentado en absoluto, de lo que ni siquiera hay indicios razonables que lo pudieran apoyar. La reliquias debieron de llegar a Cehegín, quizás, entre 1560 y 1580, época en que se traen a la Península muchas reliquias del santo y con seguridad venidas desde Roma. La ausencia de datos relativos al Patrón en las Visitaciones, como decía con anterioridad, resulta claramente ilustrativa de que en el siglo XV y primera mitad del XVI, aún no había llegado el culto y, ni  mucho menos, era éste santo protector de la villa.
Otro elemento, secundario, pero que puede resultar interesante de cara a los orígenes del culto a san Zenón son los padrones de vecindario e impuestos, en tanto que en ellos se reflejan los nombres de la población masculina, y, por supuesto, los bautismos. Los padrones del Archivo Municipal de Cehegín, en que hay copias desde 1557 y originales desde 1596, aunque en el siglo XVII y el XVIII hay una laguna importante, no muestran la presencia del nombre hasta el siglo XVII y es ya en el siglo XVIII cuando aparece con mas profusión, señal de que la devoción popular había aumentado. Ello ya es indicativo de que la raigambre de este patronazgo no debió de ser muy anterior a los finales del siglo XVI. Asimismo, los libros índice del Archivo Parroquial de  Santa María Magdalena indican que el primer niño bautizado con el nombre de Zenón fue el hijo de Jusepe Martínez y Melchora Rodríguez, en el año 1588 (cuya partida consta en el libro 2º, folio 298). A partir de esta fecha ya aparecerá con relativa asiduidad el apelativo Zenón. El primer matrimonio documentado aparece en el año 1626 y es el referido al matrimonio entre Zenón de Gea y Mencía Pérez.
Aunque no está en absoluto probado, se me va a permitir plantear una hipótesis que me parece se pueda acercar a la realidad en cuanto a los motivos de la petición y concesión de las reliquias de san Zenón para la Parroquia de Santa María Magdalena: la fundación del convento franciscano. Creo que, en sí mismas, la llegada de las reliquias fueron una reacción a la llegada de los frailes de san Francisco. Se preguntará entonces el lector: ¿Por qué iba a ser así? Sencillamente, a causa de que la Parroquia de Santa María Magdalena perdió muchas donaciones y limosnas en beneficio del Convento en los años posteriores al 1566, lo que hubo de traer conflictos y malestar entre unos y otros a lo largo del tiempo. Las reliquias siempre fueron elemento importante para la entrada de dinero y bienes en las iglesias, por ello, desde la Edad Media, se las buscó con ímpetu desmedido en todo el orbe cristiano.
En fin, llegados al punto de finalizar este somero artículo sólo nos queda decir, que en función de la investigación en curso o de otras, o quizás de nuevos documentos que salgan a la luz, podamos conocer un poco más de los orígenes del culto a San Zenón, apoyando o rebatiendo lo en estas páginas expuesto, que ambas posturas serán bienvenidas siempre que vengan a aumentar la riqueza de nuestro conocimiento sobre la historia de Cehegín.

Fuentes

A.M.C. Libros y cuadernos de Actas Capitulares Varios, siglos XVI, XVII, XVIII
A.M.C. 1593. Cuaderno de Actas Capitulares. Nº Inv. 124
A.M.C. Visitaciones de la Orden de Santiago. Transcripciones. Leg 468-10 A
A.M.C. Padrones de alcabala Cehegín. 1557-1595. Varias signaturas
A.M.C. Padrones de vecindario Cehegín. 1770-1775. Varias signaturas
Archivo Parroquial de Santa María Magdalena.  Libros índice de bautismos.
Archivo Parroquial de Santa María Magdalena.  Libros índice de matrimonios.
Archivo Parroquial de Santa María Magdalena.  Libros índice de defunciones.

Otras
-Martirologio Romano

La Historia de Cehegín, en papeles


Listado con algunas de las actividades económicas que se ejercen en la villa de Cehegín, a mediados del siglo XVIII.

lunes, 25 de abril de 2011

Visita al Carrascalejo




El Carrascalejo, hasta la segregación de Bullas como aldea de Cehegín en el año 1689 para pasar a ser término municipal independiente, había sido, junto con Canara, y la Copa, una de las joyas, y así lo seguiría siendo de Bullas después del susodicho año. La fertilidad de su tierra, y su abundancia en agua, lo convirtieron en una importante finca agrícola y ganadera, con una de las mejores dehesas del término. No me voy a extender aquí en una descripción de la finca, un lugar esplendoroso, sin duda, pero, después de realizar una visita esta tarde y llegar hasta el Cristo del Carrascalejo, me ha parecido oportuno dejaros unas fotos y una breve reseña. Propiedad de los Chico de Guzmán, pasó a los marqueses de Pidal a través del matrimonio de doña María Cristina Chico de Guzmán, heredera de la finca como hija de d. Alfonso Chico de Guzmán y Belmonte, con Luis de Pidal  y Mon, II Marqués de Pidal. Son los padres de Santa María Maravillas de Jesús, nacida el día 4 de noviembre de 1891.
Ciertamente, la imagen del Cristo del Carrascalejo, aparte de cuestiones puramente religiosas, resulta conmovedora por su integración en el ambiente. No sé cuando fue colocado por los propietarios de la finca, pero sí que es una visita, casi de obligado cumplimiento,  cuando se visita este paraje. Tiene un encanto especial.

Alcaldes de Cehegín, en el Siglo XIX, a través de las Actas Capitulares


Antonio Chico de Guzmán  II mandato. 1-enero-1841 a 25-abril-1841

Antonio Chico de Guzmán es elegido de nuevo, en un segundo mandato como Alcalde Primero Constitucional en fecha de 1 de enero del año 1841, siendo Alcalde Segundo don Joaquín Ciller Lorencio. Recordamos que su primera alcaldía constitucional fue en el año 1836, aunque él ya ejercía con anterioridad como Alcalde desde el año 1834. A nivel nacional podemos encuadrar parte de esta alcaldía dentro del periodo de la regencia de Espartero. Es éste un mandato corto, en que no viene a suceder ninguna cuestión extraordinaria. Las contribuciones, la elección de oficios, una noticia interesante sobre la “liberalización” de la venta de vino, diciendo que todo cosechero es libre de vender vino, siempre y cuando éste sea producto de su propia cosecha, y no otro, en su casa y cuestiones varias de índole económica y política son las que vienen reflejadas en las Actas Capitulares y marcan su gestión. Fallece don Antonio Chico de Guzmán en pleno mandato, durante el mes de abril de este año de 1841.

domingo, 24 de abril de 2011

El Poema de la Semana. José Hierro

Poema " Luz de tarde", de José Hierro. Año 1947.

Me da pena pensar que algún día querré ver de nuevo este espacio,
tornar a este instante.
Me da pena soñarme rompiendo mis alas
contra muros que se alzan e impiden que pueda volver a encontrarme.

Estas ramas en flor que palpitan y rompen alegres
la apariencia tranquila del aire,
esas olas que mojan mis pies de crujiente hermosura,
el muchacho que guarda en su frente la luz de la tarde,
ese blanco pañuelo caído tal vez de unas manos,
cuando ya no esperaban que un beso de amor las rozase...

Me da pena mirar estas cosas, querer estas cosas, guardar estas cosas.
Me da pena soñarme volviendo a buscarlas, volviendo a buscarme,
poblando otra tarde como ésta de ramas que guarde en mi alma,
aprendiendo en mí mismo que un sueño no puede volver otra vez a soñarse.

sábado, 23 de abril de 2011

D. Indalecio Soriano Fuertes, Maestro de Capilla en la Parroquia de Santa María Magdalena



Don Indalecio Soriano Fuertes, maestro compositor de música y director de la Real Cámara de S.M. fue, realmente, un personaje importante en el panorama musical español de la primera mitad del  siglo XIX. En el año 1846, siendo Alcalde Joaquin Chico de Guzmán, presenta su renuncia como maestro de capilla de la Parroquia de Santa María Magdalena, ya que, según un acuerdo capitular de dicho año, había sido contratado tiempo atrás para componer música para la Real Capilla. Maestro de capilla y compositor nació en el año 1787, falleciendo en Madrid en 1851. Un interesante tema de investigación para los historiadores locales de la música, sin duda, el periodo en que d. Indalecio Soriano fue maestro de capilla de la Iglesia parroquial de Snata María Magdalena.

La calle del Góngoro, nueva vía, segregada de Camino Verde





Desde el siglo XV, el apellido Góngora ha representado a una de las familias de mayor peso político y económico en la Villa de Cehegín, durante toda la Edad Moderna y parte de la Contemporánea.  Personajes como Alonso de Góngora bien pueden ser el Alguacil Mayor asesinado por Martín de Ambel en el siglo XVII, d. Alonso de Góngora Fajardo el escritor y erudito local del siglo XIX que narró una parte de la historia de Cehegín, vivida por él mismo, que incluía la Guerra de la Independencia y las atrocidades comentidas en la incursión del Mariscal Soult de 1812. La calle de Alonso de Góngora, es una de las que vienen a dar a la calle Mayor. Quizás Diego José de Góngora Espín, noble, adinerado que vivió en el siglo XVIII. Los Góngora, como todas las familias crecieron, se multiplicaron y se mezclaron, buscando el beneficio de los clanes amigos, con otras de importante lustre en la villa. Este último Góngora que hemos mencionado era propietario de propiedades importantes en la zona aledaña a la actual calle de Pérez Villanueva. Entre ellas se encontraba la ermitita de San José, en el lugar en que se recibió a la Virgen de las maravillas en el año 1725. Y la presencia de descendientes de los Góngora se ha perpetuado hasta hoy en día muy cerca de ese lugar, en la calle Pérez Villanueva y Camino Verde.
La calle a que ha dado la denominación de calle del Góngoro (apodo derivado del antiguo apellido Góngora) ha sido una vía cuanto menos importante para el tránsito y comunicación entre la calle de la Tercia y las Eras de la Tercia y el llano del Convento. Por aquí, desde muy antiguo, quizás el siglo XVI se comenzó a conformar el Camino Verde, y, siempre teniendo en cuenta que los otros caminos importantes que había cerca eran el camino que pasaba por la actual plaza del Alpargatero para tomar después varias direcciones, entre ellas el camino de Lorca, y la Cuesta del Olivar por el norte. Así se convirtió en un eje transitado por personas y animales desde siempre, lo que lo convertía en el principal acceso desde una calle tan importante como la Tercia hacia las zonas comentadas, y, desde luego, el más corto para acceder a caminos principales como el que, con el tiempo, daría lugar a la calle de Begastri, con lo que suponía.
La calle que discurre entre Pérez Villanueva y la Gran Vía, de Cehegín, hasta hace unos días parte del Camino Verde, es un trozo de terreno lleno de historia precisamente por el lugar en que se encuentra. Pegada a los Martínez-Oliva, los Cuenca, los Góngora, la Tercia…Una parte importante de la historia de Cehegín desde el siglo XVII se podría cimentar en los aledaños de esta calle. Entre la calle de la Tercia, que se conforma en el siglo XVII, y la  Gran Vía, del año 1950, hay 300 años. Esos 300 años se pueden resumir en la historia de unas pocas familias y, sobre todo, de la mucha gente que ha transitado este, antes camino, después calle, desde tiempo inmemorial.
  

La Pintura de la Semana. Vincent van Gogh

"Los comedores de patatas", pintura de Vincent van Gogh ( 1853-1890)

viernes, 22 de abril de 2011

El nuevo aspecto del edificio del Antiguo Ayuntamiento de Cehegín


La verdad es que está quedando bonito el arreglo que se está realizando en la fachada y porche del edificio del Ayuntamiento Viejo de Cehegín, del siglo XVII. La próxima entrada que realice esta próxima semana sobre edificios históricos cehegineros irá dedicada a éste, con datos sobre su historia, orígenes, aspectos artísticos y arquitéctónicos, bueno, una síntesis sobre la casa-cárcel que, supongo, os será de interés. De momento aquí os dejo una imagen de Jueves Santo por la mañana, que sobretodo vendrá muy bien a  todos aquellos que se encuentran fuera de Cehegín y a quienes, no estando aquí, se sienten interesados por las cosas de este pueblo.

El refranero castellano.

-La jodienda no tiene enmienda.

-Nunca pidas a quién pidió, ni sirvas a quién sirvió.

-Abril, aguas mil, que todas cogen en un barril.

Sábado, 23 de abril, día internacional del libro


 EL Día Internacional del Libro se celebra en  23 de abril en recuerdo de que ese día, del año 1616, fallecían dos de los más grandes genios que ha dado la literatura universal, Miguel de Cervantes y William Shakespeare. ¡Qué curiosas las ironías del destino! No obstante, éste no debe de ser un día en que nos afanemos en comprar y regalar el libro de turno, y la rosa y el tal y el cual. Todos los días son el día del libro.  El tener un libro a mano debe de ser algo cotidiano, no excepcional de un día. La lectura es vehículo imprescindible para cultivarnos y crecer como personas. Un día del libro es márketing de libreros. Los placeres, todos , y entre ellos, la lectura, deben de ser, a mi entender, algo no premeditado ni planificado, un poco a la aventura, evitando los prejuicios. Celebremos, pues, el día del libro todos lo días del año.

El Puente de Piedra



En el año 1882, siendo alcalde de Cehegín d. Alfonso Ruiz de Assín y Alvarez de Castellanos, se inicia la construcción del Puente de Piedra. Es un hito importante en la historia de las construcciones civiles en Cehegín, en primer lugar porque este puente está íntimamente relacionado con la carretera de Murcia a Caravaca ya que, con anterioridad, había dos caminos para subir a Caravaca, uno el camino transcurría por el río y aún existe, pero los problemas eran evidentes aun en épocas en que no había riadas y el otro,  el llamado camino de Caravaca, que hoy se conoce como el camino viejo, hacía que se tuviese que dar un gran rodeo. La carretera y en este caso el puente facilitaron enormemente las comunicaciones, transacciones de personas y bienes y en general las relaciones de Cehegín con la zona de Caravaca y su Campo.

Topónimos cehegineros.

Cerro de Mai Valera

Casas de Burgos o de la Media Legua

Casa de Alarcón


Aquí tenemos la fotografía de tres lugares muy conocidos en Cehegín, el cerro de Mai Valera, las casas de Burgos o de la Media Legua y la casa de Alarcón. Los tres tienen su origen toponímico en nombres de antiguos propietarios. De Mai Valera ya tenemos referencias de la primera mitad del siglo XVI, en que aparece con el nombre de Mari Valera, mujer que parece ser fue propietaria de los terrenos. Por este cerro pasa la liea divisoria de los términos municipales de Cehegín y Caravaca que bajando hasta el Cantal Blanco sube por la Media Legua hasta la Casa del Cerrojo.
Las llamadas casas de Burgos también tienen este nombre por el origen de sus propietarios en el siglo XVI, que eran la familia de apellido Burgos, que aparecen en los padrones de alcabala de la segunda mitad de dicho siglo. A partir del siglo XVIII tambien se les conoce como de la Media Legua, por el paraje en que se encuentran, a media legua tanto de Cehegín como de Caravaca.
La tercera fotografía es de la casa de Alarcón. Esta casa, es muy antigua. Las referencias de su nombre llevan a que era propiedad de d. Juan Alarcón,  en la segunda mitad del siglo XIX. En la cartografía del año 1898 aparece como la casica de d. Juan Alarcón.No obstante, posiblemente ya existiera una casa en el siglo XVI, sobre la que se construyó o arregló otra en el siglo XVIII.



jueves, 21 de abril de 2011

Semana Santa y luna llena


Alguna vez os habréis preguntado por qué la Semana Santa unos años cae en marzo y otros en abril, y, aunque muchos de los lectores lo sepan, otros quizas no hayan caído en la cuenta de buscar una explicación . El Domingo de Pascua de Resurrección es el primero que sigue a la primera luna llena desde el equinoccio de primavera. Esa decisión se tomó en el Concilio de Nerea, en el año 325, básicamente para que no coincidiese con la Pascua Judía, debiendose celebrar en Domingo, ya que hasta ese momento no estaba clara la fecha de celebración por la cantidad de corrientes que había en el cristianismo. Esta cuestión se fijó entonces en dicho Concilio ya que el año nuevo comenzaba en el equinoccio de primavera e, indudablemente, ello tiene un componente simbólico importantísimo, basado en el  renacer de la vida con la llegada de la primavera después del invierno y su relación simbólico-religiosa con la Resurreción de Cristo y la vida eterna.

Y ya que Cehegín está sumido en la Semana Santa... Un documento muy interesante


Aprovechando la Semana Santa os dejo un documento, sumamente interesante, del año 1770 y del Concejo de Cehegín, ya publicado en alguna ocasión en revistas de Semana Santa y de historia. Se Conserva en las Actas capitulares del Ayuntamiento de Cehegín.


El Concejo, con este informe, remite al Señor Intendente del Reino de Murcia  una relación de las diferentes cofradías, congregaciones y gremios existentes en la villa, aportando toda la información de la que se tiene conocimiento en ese momento, desde su fundación, actividades, número de cofrades, mayordomos de cada una, rentas que obtienen, gastos de las diferentes hermandades,  y actividades que realizan.


 Informe del Concejo de Cehegín al Señor Intendente del Reino de Murcia, en contestación a Carta Orden de 14 de Octubre de 1770. A.M.C. Sec.1 Leg 14 nº 2

"Como Comisarios Regidores nombrados por el Ayuntamiento desta villa para la relación mandada dar por el Señor Yntendente de este Reino en su Carta Orden de 14 de octubre del próximo año pasado, de las hermandades, cofradías, congregaciones y gremios que en esta villa ay, y demás contenido en dicha Carta Orden. Practicadas las diligencias a este fin correspondientes, resulta haver en este pueblo las siguientes.

1º La Cofradía del Santísimo, establezida en la Yglesia Parroquial con Lizencia  del Ordinario Eclesiástico y sus Ordenanzas aprobadas por el Real Consejo de las Ordenes en Provisión de 30 de julio de 1578.Celebra anualmente tres funziones, la una en los tres días de quarenta horas, que su gasto en zera y limosna de sermones será de 400 reales a corta diferencia. Otra el día de Jueves Santo, cuios gastos por consumo de Zera podrá ser el de 160 reales. Otra el día de Corpus Christi y su octaba, que, según juicio prudente, será su gasto de zera e ynbenzión de pólvora el de 1000, cuios tres gastos se sufren de 144 reales y 32 maravedíes de pensiones de algunos zensos que se hazen a dicha cofradía, de limosnas que hazen los vezinos bien echores del pueblo y lo que falta lo costea el comisario que anualmente se elige, según rueda, entre los 14 hermanos de que se compone la referida ermandad o cofradía.

2º La Ermandad de San Pedro. Establecida en la dicha Yglesia con lizencia del citado Ordinario Eclesiástico y sus constituziones aprobadas por él. Celebra la función del Santo en su día, cuios gastos de zera, sermón y ymbezión de pólvora podrá ser como unos 300 reales , los quales y la zera que se consume en las dos cátedras de San Pedro lo costean los hermanos sacerdotes que la componen, a escepzión de 59 reales y 22 maravedíes de algunas pensiones de zensos.

3º La  Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, instituida en la misma Yglesia Parroquial. Celebra dos funziones que son la de la Purificación de Nuestra Señora y la otra la de su propio día, cuios gastos de ésta de zera, sermón y ymbenzión de pólvora, será como de 200 reales y el de la primera el de 170.Y así estos, como los de la limosna de una misa cantada en cada sábado, cera , aceite para la lámpara y otros estraordinarios se sufren de las limosnas que los hermanos cofrades solicitan del pueblo, a escepzión  de 48 reales y 22 maravedíes de pensiones annuas , pero no se encuentra facultad ni permiso alguno para su establezimiento, aunque aseguran algunos hermanos de dicha cofradía lo fue con lizencia de dicho Ordinario y aprobazión del Consejo y que estos documentos, según de público y notorio,  se estrabiaron en ocasión de un pleito seguido entre dicha cofradía y Juan Matheo Cavallero.

4º La Cofradía de Santa Lucía establecida en dicha Yglesia y según manifiesta un traslado simple que se halla en su arca archibo que custodian los cofrades fue con lizencia de dicho ordinario eclesiástico, y sus Ordenanzas aprobadas por el Consejo Real de Ordenes en 18 de julio de 1601. Zelebra la función de dicha Ymagen en su día, cuio gasto será como unos 170 reales y así estos como la limosna de una misa de onze que se dize en cada uno de los días festibos. Es a espensas de las limosnas de los fieles vezinos del pueblo enteramente, aunque sí es capítulo de dichas Ordenanzas, según dicho traslado simple, que si las limosnas no bastasen, se repartiese entre los hermanos.

5º La Cofradía de Nuestra Señora del Carmen, ynstituida en la referida Yglesia Parroquial con la lizencia del Ordinario Eclesiástico y aprobazión de dicho Real Consejo, en Provisión de 6 de abril de 1656. Celebra la funzión  de Miércoles Santo en la tarde, que es su gasto por derechos parroquiales y zera como 50 reales y también la de la misma ymagen, día 8 de septiembre, que será su gasto de derechos parroquiales, sermón, zera, y ymbenzión de pólvora como 140 reales y uno y otro se sufre por limosnas del pueblo solicitadas por los cofrades.

6º La Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad en su hermita situada en la poblazión y establecida con lizencia de dicho Ordinario Eclesiástico y sus constituziones, aprobadas por el Real Consejo de las Ordenes, según Provisión de 24 de noviembre de 1594. Celebra la función del Niño Perdido en la tercera dominica después de Pasqua de Natividad, según dicho establecimiento, y su costo por derechos parroquiales, cera, limosna de sermón y otros 140 reales a corta diferencia. Otra de Señor San Joseph en su día, y su gasto como unos 120 reales. Otra Viernes Santo en la tarde del desenclabamiento. Su gasto para la ermita 33 reales y medio de derechos parroquiales, porque lo restante, que será como otros 100 reales, lo sufre la ermita  que anualmente se sortea entre 12 de la rueda que a este fin ay echa. Otra funzión de la rogatiba de Nuestra Señora será su costo como 150 reales. Y también la de la Novena de los Dolores , establecida por devozión de algunas personas deste pueblo, a cuias espensas y solicitud y se haze a escepzión de un día que se dotó por un devoto y tendrá de costo de cera , sermones y demás correspondiente a dicha funzión como unos 500 reales, los quales gastos de dichas cinco funziones, y el de la limosna de las misas, que todos los dias festibos se celebra, cera y otros extraordinarios, se soportan de 156 reales y 11 maravedías de pensiones de diferentes censos que se hacen a la referida ermita de 150 reales, que de ordinario produze un pedazo de tierra riego que la misma ermita posehe por dote que le hizieron y de 30 reales que también anualmente produze  otra poca tierra secano de dicha ermita y lo restante para dichos gastos es a costa del pueblo por limosnas solicitadas por sus cofrades.

7. La Cofradía y ermita de la Sangre de Christo, situada en el pueblo, y establecida con lizencia del Ordinario Eclesiástico y aprobadas sus Ordenanzas por dicho Real Consejo en Provisión de 3 de marzo de 1590, según que así se manifiesta de un traslado simple que para en su archibo y exibió uno de los mayordomos de dicha cofradía. Zelebra quatro funciones, una la de la Circuncisión del Señor, otra la de la Ymbenzión de la Santa Cruz, otra la de San Blas y la otra la de los Santos Médicos. Que su gasto en la primera será de 148 reales, en la segunda el de 160, en la tercera otros 148 y en la quarta  y última el de 100 reales, a corta diferencia todos estos gastos, los quales con los de la limosna de las misas que se celebran en los días festibos y otros extraordinarios, se costean de las limosnas del pueblo que solicitan los cofrades, a escepzión de 30 reales que acen a dicha ermita de algunos censos, y de 132 y medio que de ordinario da por (una casa digo) el arrendamiento de una casa que un devoto doto a dicho San Blas.

8. La Congregazión de la Escuela de Christo no se encuentra con qué facultad se ynstituió aunque sí que en el año de 1738 algunas personas devotas deseosas de renobarla y crearla (de nuevo) se juntaron en la dicha ermita de la Sangre de Christo y acordaron acudir y con efecto acudieron para el permiso y aprobazión al Ordinario Eclesiástico deste partido, por quien en tres de junio del citado año se aprobó juntamente con las constituziones de Señor Felipe Neri, las mismas que antes seguían y, según ellas, no se celebra por dicha congregazión funzión alguna pública, y para las que ejecuta en secreto contribuien los mismos ermanos de que se compone voluntariamente para cera, que es el único gasto que se ofreze.

9. La Cofradía de Nuestra Señora de la Concepzión en su Hermita , sita en esta población, no se encuenta con qué facultad se fundó o establezió, aunque sí consta se consagró el año 1556 por el Ylustríssimo Obispo de este Obispado de Cartagena. Celebra tres funziones al año que son la de la Purísima, la de San Juan, la de Señora  Santa Ana, cuios gastos en cada una serán como de unos ciento y Zincuenta reales, los quales y los de zera, aceite para las lámparas, limosna de las misas que se celebran los días festibos y otros estraordinarios, se sufren de 141 reales anuales de diferentes zensos que a dicha ermita se hacen, y de las limosnas del pueblo que se solicitan por los hermanos que componen dicha cofradía, porque aunque está dotada de un cortijo en Burete, partido de esta huerta, compuesto de una casa y como de asta 40 peonadas de viña. Sus productos e ymporte  de ellos ( no los percibe , digo) están en depósito por motivo de un pleito ynterpuesto por Don Francisco Lara Faxardo, de esta vecindad, sobre dicho cortijo.

10. Y últimamente la Ermandad del Hospital de la Caridad, en la misma ermita de la Concepzión, cuio establecimiento primordial no se encuentra, pero sí que de pocos años a esta parte por devozión de algunas personas de este pueblo, y a su ynstancia se renobó, o creó de nuevo, por birtud de lizencia del Ordinario Eclesiástico de este partido. Sólo se celebra la funzión del anibersario de las Animas del Purgatorio, a costa de los hermanos de que se compone dicha Ermandad del Hospital, a quien le hazen una pía memoria  y dos cartas de zenso, cuias pensiones anuas son de 116 reales, con los que, y las limosnas del pueblo, se sufragan los gastos de mantener los pobres del Hospital y otros estraordinarios.


En cuia conformidad emos ejecutado esta relación, la que no ha tenido efecto antes por motivo de haver estado los papeles pertenecientes al archibo de dicha ermita de la Concepzión en la Audiencia Eclesiástica de este partido para ciertos fines, según que así se nos ynformó por algunos ermanos de la cofradía. Y la firmamos en la villa de Zehegín, a tres de junio de mill setecientos y setenta y un años.

Don  Francisco de Góngora Fernández               Don José Luis Sánchez"

Unas notas sobre el río Argos, de Cehegín


Ya hemos hablado , en este blog, en alguna ocasión del río Argos, alma y parte de la vida de este pueblo, y yo, a veces, como otras cabezas pensantes, he reflexionado sobre este nombre y su origen. Hasta el siglo XVI se le conocía como el río de Caravaca, el río de Canara, el de la Chopea etc, pero yo no lo he encontrado hasta el siglo XVIII claramente con esa denominación de Argos. El relacionarlo con Argius, y, como decían los antigüos eruditos locales sobre un asentamiento griego en el cerro donde está Cehegín y otras tantas cosas, me lleva, evidentemente, a volver sobre esa cuestión que en más de una ocasión he comentado, la de los Falsos Cronicones del jesuíta de la Higuera. No sé si será una afirmación gratuíta pero el nombre sólo aparece con claridad ya en la documentación del siglo XVIII. Será cuestión de seguir investigando, pero, para mí que creo que la clave del origen del nombre está en el camino expresado y en la pluma de los eruditos locales del siglo XVII. Aquí dejo un documento bonito sobre el río Argos, extraído de un Acta Capitular de fecha 12 de agosto de 1771



"Por quanto en la tarde del día tres d este mes sobrevino en esta villa, su término y zercanías de ella una nube de abundante lluvia general y de granizo y piedra en algunas partes, de que resultó una considerable creziente por el río Argos, que pasa por las ynmediaziones de este pueblo, cuio foruito causó notable deterioración en los márgenes y orillas de dicho río y, especialmente por los tres caminos que lo cruzan y se nombran del Pasico, el de el Pilar de arriba y san Sebastián, que por ser de prinzipal tráfico se haze prezisa su composición…"

miércoles, 20 de abril de 2011

La Banda Municipal de Música de Cehegín.

Esta fotografía de la banda Municipal de Música de Cehegín, bien pudiera ser de 1917 a 1920, sí, como pensamos, el director , que aparece en el centro, es el maestro Manuel García Ferrer (de 1916 a 1929 como director) No obstante, agradeceremos las aportaciones y opiniones que pueda el lector dejar en la entrada. Copia de un original de una colección particular.

Personajes cehegineros. Martín de Ambel y Bernad.




El día 6 de abril del año 1592, fue, según las actas de bautismo de la Iglesia Parroquial de Santa María Magdalena, bautizado en Cehegín Martín de Ambel y Bernad, hijo del hidalgo ceheginero Cristóbal de Ambel y  de dª Catalina Bernad. Este niño, ya crecido, con el tiempo, se casaría, en primeras nupcias con Catalina Gil, concretamente en 17 de mayo del año 1614 de cuyo matrimonio nacerían siete hijos. La verdadera historia del hidalgo d. Martín de Ambel, la historia un tanto novelesca y curiosa, comienza en el año de 1623, cuando en un duelo, “en un empeño de mucha honra” que diría en el siglo XVIII fray Pablo Manuel Ortega, da muerte a d. Alonso de Góngora, Alférez mayor de Cehegín, lo que le supuso tener que acogerse a protección en suelo sagrado para evitar que le echase mano la justicia. La muerte fue, según descubrió Salvador García Jiménez, como venganza por parte de don Martín por el estupro que don Alonso de Góngora cometió con su hermana.  Pasó el resto de su vida, concretamente 38 años, en la torre de la ermita de la Concepción. Ciertamente, el hecho de vivir encerrado en un lugar así da un cierto aire romántico a la vida de d. Martín aunque su soledad no fue absoluta, ya que tuvo con su primera mujer algún vástago hallándose ya dentro de su encierro y a los 45 años contrae matrimonio, tras el fallecimiento de Catalina, con Isabel Fajardo.
Lo que ha dado relevancia a Martín de Ambel como personaje local es su Historia de Cehegín, el libro denominado “Antigüedades de la  Villa de Cehegín”, escrito, al parecer, unos años antes de su muerte. En este manuscrito, estructurado en tres libros, nos cuenta, desde su perspectiva y la de su tiempo, la antigüedad de Cehegín y su término, realiza la descripción de la villa y narra la  Historia de España y el Reino de Murcia.
D. Martín fallece en la ermita de la Purísima  Concepción en 2 de julio del año 1661. Él mismo, en su testamento, declara que quiere que se le entierre en la capilla de san Juan, de la  Ermita de la  Concepción, donde pasó, prácticamente, casi toda su vida.
Existe una edición impresa del libro “Antigüedades de la Villa de Cehegín” publicado por José Moya Cuenca y el Excmo Ayuntamiento de Cehegín, en el año 1995. También, el año 1997, Salvador García Jiménez escribe la novela “ La gran historia de honor de Don Martín de Ambel”.

martes, 19 de abril de 2011

¿Sabías que...?


En el año 1635,   en base a las investigaciones del doctor Juan Yáñez Espín, se debatió en el Concejo nombrar como patrón de la villa a san Restituto, cuyo culto fue importante durante algunos años, hasta que comenzó a decaer. Es casi seguro que Yáñez Espín tuviera acceso a los Falsos Cronicones, de que os hablé en alguna entrada anterior y, tomándolos por verdaderos, se gestó la idea de que san Restituto fue martirizado en Cehegín. Aquí os dejo la transcripción de los documentos concejiles que llevan al nombramiento como patrón de este santo.


 
"Y platicaron que por parte del doctor Juan Yánez Espín se a hecho relación  que en escripturas antiguas a hallado que fue martiriçado san Restituto natural desta villa y san Críspulo de la villa de Caravaca en esta villa por la fe de Jesucristo el año de treçientos y seis del nasçimiento de Cristo, siendo emperadores Diocleçiano y Maximiano y presidiendo en España el cruel Daçiano y siendo Sumo Pontífiçe san Maçelo, en diez de Junio, y que por ser natural desta villa se goze su fiesta y guarde. Acordaron se berifique por las dichas escripturas antiguas y contestandoselo ansi se bote y pida a su Señoría Ylustrísima del Obispo de Cartajena la mande guardar y çelebrar con toda deboçión."


.........................

"San Restituto ( al márgen)


Otrosí acordaron se despache  poder deste Conçejo a procurador de la çiudad de Murçia para pedir a su Ylustrísima  del señor Obispo de Cartajena que mande aprobar y confirmar la fiesta del bienabenturado san Restituto mártir que padeçió en esta villa el año de treçientos y seis del naçimiento de Nuestro Salbador Jesucristo  por diez de junio, que a botado y da su boto este Conçejo para que se guarde y benere, a el qual dese luego elijen por su deboto y patrón desta villa y por sí lo acordaron y firmaron los que saben."

Libro de Actas Capitulares Cehegín. Año 1635. Folio 156



lunes, 18 de abril de 2011

Una noticia sobre el jardín de la Tercia



El Jardín de la Tercia es un emblemático lugar ceheginero, tanto por la belleza del lugar, como por la propia antigüedad y las generaciones que han podido conocerlo y disfrutarlo. La referencia más antigua  que se conoce en el Archivo Municipal es la que a continuación presentamos. Como bien de dominio público, existe desde tiempo inmemorial, teniendo su origen en terrenos comunales. Ya en el año 1896, aparece Acta Capitular en que, ante el intento de unos vecinos de apropiarse de los terrenos, el Consistorio deja clara la situación:

“Seguidamente fue leído un escrito presentado por d. Alfonso Pérez Chirinos en representación de d. Agustín Perea y otros interesados, interesando que el Municipio reconozca en los exponentes la propiedad  sobre el solar conocido como la Plazuela de la Tercia. Enterado el Ayuntamiento acuerda de mancomunidad desestimar dicho escrito, puesto que el sitio indicado viene de inmemorial en posesión de el Ayuntamiento como Plaza Pública.”

Acta Capitular de 7 de Junio de 1896.

Efectivamente, en el siglo XIX se le conocía como plazuela de la Tercia. La imagen aérea más antigua de que disponemos es de mediados de los años 30, en ella se observa perfectamente el espacio y los varios árboles, algunos bastante grandes, que entonces lo ocupaban.
En la década de los 50 parece ser que se adecentó, dándole un aire más ajardinado. Se arregló con unos parterres que tenían arbustos y los árboles se colocaron alineados. También se colocaron faroles para iluminación.
El espacio prácticamente quedó invariable hasta principios de los años 80. La imagen del jardín  que presentaba desde los años 80 hasta el arreglo realizado el año 2010 fue producto de la urbanización que se proyectó hacia el año 1981 y que remodeló el espacio, despejándolo, retirando los setos, elementos de hierro y los viejos faroles. Como decimos fue en el año 2010 cuando se le dio la imagen  actual, con la renovación realizada en todo el conjunto y que podemos disfrutar ahora.

Alcaldes de Cehegín, en el siglo XIX, a través de las Actas Capitulares.



Diego María Chico de Guzmán 1-enero-1840 a 1-enero-1841.

Don Diego María Chico de Guzmán y Figueroa nació en  Cehegín en el año 1807 y  a partir de 31 de marzo de 1868 es nombrado I Conde de Campillos, título concedido por la reina doña Isabel II. Hábil político, con el tiempo llegaría a ser diputado a Cortes por el partido de Mula y a posteriori, senador vitalicio.
Es conveniente aclarar que en el año que dura su alcaldía prácticamente ejercerá sólo durante cuatro meses, sustituyéndolo de manera accidental otro de los prebostes cehegineros de la época, don Santos de Cuenca Abril, Alcalde Segundo. Ciertamente sus negocios particulares y el ánimo de adentrarse en la política nacional lo llevaron a dejar la alcaldía ceheginera.
El Ayuntamiento Constitucional de Cehegín reconoce y se adhiere al Pronunciamiento Militar realizado en Madrid en septiembre de 1840 en Acuerdo de 19 de septiembre de 1840.
Como noticias curiosas o dignas de mención podemos referir el nombramiento como organista de la Parroquia de Santa María Magdalena a Pedro López Puerta, en acuerdo tomado en fecha de 17 de marzo de 1840.

domingo, 17 de abril de 2011

Unas fotos bonitas...

El refranero castellano.

Quien mal vive, mal acaba; y en casa del jabonero, el que no cae, resbala.

Hijos criados, duelos doblados; y si los has casado, redoblados

El año 1898 y la "desgraciada del Escobar"

Creo, sinceramente, que este trabajo pueda resultar ilustrativo a los lectores de cara a profundizar un poco en el conocimiento de diversas facetas del mundo rural de Cehegín a finales del siglo XIX.Este artículo también se puede leer en mi libro " Miscelánea Histórica de Cehegín".



El año1898 y la Desgraciada del Escobar. 

© Francisco Jesús Hidalgo García


Introducción

El día ocho de noviembre del año 1898, reunido el Ayuntamiento en sesión suplementaria, tomó, entre otros, el acuerdo de satisfacer con la cantidad de 4,20 pesetas a cuatro hombres enviados por el Juzgado Municipal para cumplir el encargo de trasladar al cementerio de Cehegín el cadáver de una mujer muerta el día seis de este mismo mes. El título del Acta rezaba de la siguiente manera: “Conducción al cementerio de la desgraciada del Escobar”
He de decir que este titular me hizo sentir profundamente intrigado respecto a cuales serían las causas que motivaron este título del Acta Capitular y, claro está, el poder sumergirme en los últimos momentos de la vida de esta mujer me resultaba muy atractivo, aunque también debo de reconocer que estuve algún tiempo madurando la idea, ya que sería realmente gratificante reconstruir las bases sociales y económicas de una pedanía de Cehegín como el Escobar a finales del siglo XIX en torno a un suceso concreto, lo cual, por otro lado, aportaba un componente un tanto trágico a la historia, toda vez que proporciona ideas sumamente interesantes en el aspecto social y del estudio de la mujer en las zonas rurales para esta época.
Yo, que soy, casi por naturaleza, muy curioso, pensé en averiguar, dentro de lo posible, datos que me llevasen a conocer un poco del caso y con ello de todo el contexto en que se desenvolvía lo cotidianeidad de las gentes que vivían hace cien años en la pedanía ceheginera del Escobar.
He ahí que me dirijo al Archivo Parroquial de Santa María Magdalena en busca de documentación que pudiese aportar datos sobre la muerte que tanto me llamó la atención. Con enorme curiosidad proseguí en mis indagaciones y acercándome al Registro Civil de Cehegín, al fin pude conseguir el acta de defunción de Antonia García Fernández, que así era su nombre, ya que, las actas de defunciones del partido del Escobar, en aquel tiempo no estaban en dicho Archivo Parroquial.
A partir de aquí la elaboración de este trabajo pasó a ser una preciosa búsqueda de retazos de la vida y del espacio que rodea a esta mujer del siglo XIX.

Un marco contextual

Antonia muere en un año simbólico de la historia de España, el fin del Imperio y el definitivo hundimiento moral e ideológico. Algunos jóvenes de Cehegín están en Cuba y Filipinas, tal vez algún vecino de nuestra protagonista se encuentre entre ellos. Gracias a Dios, su hijo mayor, Mateo con diecisiete años, puede estar aquí. Los jóvenes de las clases adineradas y nobles no van a la guerra como soldados regulares y sin rango, su dinero les permite que otros vayan por ellos, aprovechándose de la necesidad de las clases populares. Es hecho comprobado que muchos de los soldados cehegineros enviados a Cuba lo fueron cobrando dinero por ocupar la plaza de jóvenes ricos del Municipio. La propaganda oficial se muestra incluso desde los púlpitos, cuando el 15 de febrero del año 1898 se realiza un Tedeum, con invitación a las autoridades civiles, dedicado a dar gracias a la Patrona, con fervor patriótico, como consta en las Actas Capitulares por “el final feliz de la insurrección filipina”. El siglo XX está casi a las puertas. En este tiempo gobierna España Práxedes Mateo Sagasta, cuyo sexto mandato concluirá el cuatro de marzo de 1899 a favor de Francisco Silvela. Es el tiempo de la juventud de Alfonso XIII y la regencia de María Cristina de Habsburgo.
Unos meses antes de la muerte de Antonia, D. Pepe Navarro es nombrado nuevo Alcalde de Cehegín, allá por el mes de julio, tras las elecciones parciales verificadas el día 24, con motivo de cubrir seis vacantes de concejales y por la dimisión del Alcalde anterior. El día 31 de este mismo mes será elegido, por doce votos a favor y una papeleta en blanco, sustituyendo a D. Gregorio Piñero de Gea, que, no obstante, continúa como concejal (1). Posiblemente, D. José Navarro de Cuenca sea el alcalde mas conocido y celebrado de todos cuantos han pasado por la historia de la Villa. Junto a él una serie de concejales, parte representante de la clase media ceheginera, como José María Hita Castillo, Francisco Pérez Chirinos o Bernardo González, estos de los entrantes en la Corporación.
Verdaderamente, ¡que poco pudo importar a nuestra protagonista y su familia todo lo comentado hasta el momento! Hubiese un alcalde u otro, Monarquía o República, eternas tensiones en la sociedad nacional y el turbulento contexto internacional. Simple y llanamente ellos dependían de los hacendados para poder comer día a día, y de una u otra manera la propia política venía marcada por las directrices que ellos apuntaban. La realidad social de los braceros era así, por muchas vueltas que queramos dar en torno a complicados análisis económicos, políticos, sociales e ideológicos. Para poder explicar las enormes desigualdades que perviven a finales del siglo XIX, y aún persistirán mucho tiempo, es necesario poder profundizar en torno a las clases beneficiadas (como siempre se hizo), pero un estudio desde la otra perspectiva, en su aspecto social, económico, cultural e incluso a nivel de microhistoria resulta tremendamente fascinante, a la vez que necesario para que el estudio de una época resulte aún mas completo.

Antonia y su mundo

Un análisis estadístico

En el momento de su muerte, y también de su nacimiento y matrimonio, 1898, 1853 y 1879, respectivamente, Antonia tenía muchos vecinos, muchos más de los que podría tener si viviera ahora mismo como residente fija en la tierra que le vio conocer la luz.
En el año 1898 la población total en el partido del Escobar, con residencia en esta pedanía (como lo llamaríamos hoy en día), era bastante superior a la actual. Una vez estudiados los padrones de habitantes del Archivo Municipal de Cehegín, los datos reflejan de un total de 283 residentes, de los cuales 140 eran hombres y 143 mujeres, que, en comparación con la población total del Término Municipal, calculada en torno a los 11450 habitantes, resulta suponer un 2.47%.
En este tiempo en las pedanías habita aproximadamente un 25% de la población total del Municipio de Cehegín. Como veremos mas tarde, a pesar de ello, las políticas municipales van dirigidas, fundamentalmente, al casco urbano olvidándose en cierta manera de las necesidades que requerían los habitantes de los partidos rurales, máxime cuando una gran mayoría vive en caseríos aislados, con unas vías de comunicación y condiciones generales de vida en estado bastante lamentable.
La distribución por edades y sexo en el Escobar es la que a continuación presentamos, de cara a tener una idea más clara del reparto poblacional, siempre teniendo en cuenta que toda esta gente son residentes habituales y muchas de estas familias viven allí desde hace varias generaciones, como es el caso de la propia Antonia. También debemos de hablar de familias que viven en casas con régimen de alquiler, propiedad de hacendados que residen en el pueblo, o fuera de el. En algunos casos las ocupan durante muchos años y luego, por la cuestión que sea, se trasladan a otro cortijo donde han hallado trabajo. No obstante, los padrones indican que muchos habitantes que aparecen en 1898 habían nacido allí, casándose después y haciendo su vida en el partido del Escobar.


Distribución poblacional por edades y sexo en el Escobar. Año 1898 (2)

Edades
0-10
11-20
21-30
31-40
41-50
51-60
+60
Hombres
46
28
26
15
11
7
7
Mujeres
51
23
34
12
12
8
3




La prole suele ser elevada, con una media de cuatro hijos por familia, de las sesenta y seis que habitan en esta zona. En realidad debería de ser superior, pero raramente en alguna casa no se ha perdido a uno o dos hijos antes de cumplir los cinco o seis años.
 En el momento de su muerte, Antonia tenía cuarenta y nueve años, su marido, Pedro Carmona Expósito, de profesión bracero, tiene sesenta, y seis hijos, el mayor, Mateo de 17 y el menor, Juan de Dios de un solo añito de vida. Entre ellos había cuatro niñas: Ana, Encarnación, Antonia y Maravillas.
 El estudio superficial de la tabla nos indica que la natalidad es elevada y los mayores de sesenta años son escasos con respecto al número global de habitantes fijos. Entre los veintiuno y cuarenta años hallamos al grupo más abundante, lógicamente, porque ellos son los matrimonios y la gente que en mejores condiciones está de trabajar, destacando la edad comprendida entre 21 y 30 años. A partir de los cuarenta se observa un descenso poblacional, marcado, posiblemente, por que los fallecimientos son más corrientes ya a partir de los 45 años.
Este año, concretamente nacieron más mujeres que hombres, lo que se puede extender, en general, a todo el Término Municipal de Cehegín.


La estructura por oficios es muy simple, (3) y la encontramos reducida a colonos, jornaleros, propietarios, con residencia fija allí y sirvientes. La gran mayoría de mujeres aparecen sin trabajo especificado, lógicamente, porque se dedican a las labores cotidianas de la casa y todo lo relacionado con el ámbito doméstico, aunque, en algún caso son viudas las que ejercen el colonato. Hay 29 colonos, 26 jornaleros, 4 propietarios y una sirviente, en tanto que todas las mujeres casadas aparecen en los padrones con la denominación de “su sexo”, siendo su número de 58. La mujer casada, hasta hace muy poco tiempo antes de nuestros días, ha tenido asignada unas funciones determinadas, relacionadas con el cuidado de la casa y de los hijos, en tanto que la aportación de dinero y la manutención correspondían al hombre. Socialmente estaba muy mal visto que una mujer casada trabajase fuera del hogar, o, mejor dicho, fuera del ámbito que ocupa la familia. Así, ésta realizará también faenas en el campo cuando su trabajo sea necesario, pero en la tierra que cultiva el marido, o propiedad de la familia, y tan solo en determinadas ocasiones se trabaja a jornal si está casada, también sirviendo en tareas domésticas en las propiedades de hacendados. Las viudas y solteras sí trabajan como sirvientes, o, como hemos visto, son colonas o labradoras al morir el cónyuge y quedar a cargo de las propiedades familiares o arrendamientos.
 El resto de habitantes son niños, jóvenes y gentes que no pueden trabajar, los cuales alcanzan el número de 165 personas (4).   No obstante con este último grupo hay que tener cuidado en cuanto a su interpretación, pues, aunque no fuese legal, los niños comenzaban a trabajar desde muy jovencitos en el campo, posiblemente desde los doce años, aunque ya antes de esta edad ayudaban en tareas determinadas para las que podían valer, el cuidado de los animales, recoger leña, etc. En esta cifra que proponemos, aparecen todas aquellas personas reflejadas en los padrones sin profesión, que suele coincidir con los menores de 18 o 20 años y los muy viejos. Los ancianos que no disponen de familia que les ayude deben de seguir en las faenas mientras su cuerpo se lo permita, en caso contrario el hambre les obligaría a pedir limosna, a pesar de las ayudas de la Comisión Municipal de Beneficencia.
En esta época el sistema de colonato estaba muy extendido, de manera que en muchas grandes propiedades se daban en arrendamiento terrenos para que fuesen cultivados y obtener una renta, lo que resultaba beneficioso para el propietario. Colono es el labrador que cultiva y labra una heredad por arrendamiento y suele vivir en ella. La mitad de los cabezas de familia que viven en el Escobar en este tiempo lo son. El colono suele tener una vida más tranquila y sosegada que el bracero... si la producción agropecuaria es buena.
Solo hay cuatro terratenientes que vivan allí y lo hacen desde varias generaciones atrás. Uno de ellos, Pedro del Amor Abril, tiene una sirvienta, la única que hemos encontrado reflejada como tal, María Reina Martínez, de cuarenta y nueve años, nacida en Caravaca, soltera y residente en la misma casa. Estos propietarios medianos de tierra tienen lo suficiente para poder vivir bien y holgadamente. En este momento viven fundamentalmente del cultivo de viña de riego y de lo que produce el secano, cereales y en menor medida aceituna.
Por otro lado hallamos al grupo más representativo, en cuanto a número, junto con los colonos de todo el panorama de estructura social en Cehegín: los braceros. Prácticamente la otra mitad de los cabeza de familia que viven en el escobar son jornaleros. Subsisten del salario que les proporciona el trabajo a jornal, día a día, y ellos, junto a sus familias, suelen ser el grupo mas castigado por el hambre y las necesidades cuando la faena escasea. Suelen trabajar para los grandes propietarios y, a veces, también para los colonos, cuando necesitan gente de cara a la cosecha o las faenas del campo tanto dentro como fuera del Término Municipal. Por regla general el jornalero no suele tener tierra propia, y si la tiene no es suficiente para poder mantener con su producción a la familia, por lo que debe recurrir al trabajo en lo ajeno para subsistir.
Estos datos que hemos ofrecido hasta el momento nos llevan, entre otras cosas, a resaltar una cuestión interesante: la ausencia de otros oficios, relacionados con servicios, que en otros partidos rurales si existen. Aquí no hay barbero, ni taberna (que se sepa) por decir algún caso. Estamos de acuerdo en que estos son oficios propios del caso urbano, pero sí encontramos barbero, por ejemplo, en el Campillo de los Jiménez, aunque tal vez ello venga dado por la propia ubicación geográfica de esta pedanía que hace que entre éste y Canara se pueda abastecer a un nutrido grupo de núcleos diseminados que no están muy cerca del pueblo.
Cehegín está relativamente cerca, unos treinta minutos a pié comenzando desde el Cortijo de los Reyes y terminando en los caños del Partidor. Cuando la gente viene a hacer algún negocio o compra ya aprovechan para realizar todo lo necesario. Por otro lado, la gente es muy autosuficiente y se suele ser extremadamente laborioso de cara a solucionar problemas cuando no hay dinero para adquirir determinadas necesidades. 

Retazos de vida cotidiana

Relaciones sociales

Antonia nace y vive en un marco eminentemente rural, donde trabajo y pobreza van unidos de la mano. Su vida se desarrolla en el partido rural del Escobar, concretamente en el Cortijo de los Reyes, la cortijada más grande de las treinta que aparecen reflejadas en la documentación municipal constituyendo dicha diputación.
Hija y nieta de jornaleros, su existencia viene marcada por las necesidades que pasó a lo largo de toda ella, primero como hija y después como esposa y madre.
Como más adelante comentaremos, la mayoría son caseríos aislados, aunque cercanos entre si, de modo que, aunque hablemos de tal cantidad de cortijos, son 74 las casas censadas para el partido en este año de 1898. A pesar de referirnos a cortijadas y de núcleos diseminados, la realidad es que las relaciones sociales entre los habitantes del partido son, de hecho, muy estrechas. El simple hecho de lavar la ropa ya suponía que las mujeres se congregasen en un lugar determinado, donde, mientras trabajaban, departían y se solicitaban ayuda mutuamente. La elaboración del pan, básico en la alimentación de la época, cuando se podía, era realizada por varias vecinas a la vez y se utilizaba el mismo horno, de modo que se podía ahorrar leña y esfuerzo, haciendo la faena de forma comunitaria, por ejemplo, entre las dos o tres casas mas próximas entre si o con un nivel de amistad mayor. La ermita era punto de reunión el domingo por la mañana y desde las duras faenas del campo hasta la fiesta suponían un estrechamiento de los lazos sociales. Aquí, la ayuda vecinal es muy importante, pues ante cada necesidad no se puede estar viniendo al pueblo, y la mayoría de las veces la pobreza hace que no sea posible comprar mas de lo que resulta estrictamente necesario. De hecho si establecemos un nivel de comparación entre un grupo de vecinos de una cortijada en esta época y los que forman una comunidad de vecinos actual en un bloque de pisos nos daremos cuenta del cambio tan drástico sufrido en cien años con respecto a las relaciones vecinales. Hoy en día se vive, por regla general más desde la puerta de la casa hacia adentro, en la época de Antonia García la vida cotidiana se dirigía más hacia la luz de la calle.
A pesar de la dureza en las condiciones de vida, en la mentalidad de la gente el concepto de vivir deprisa no se entiende. Es una concepción del tiempo y de la vida radicalmente diferente a la actual. Los trabajos no se suelen hacer con prisas arrebatadoras si no es absolutamente preciso. Si se tiene que ir andando a Bullas y tardar dos horas en la ida y otro tanto en la vuelta, se hace. Si hay que ir a la Sierra de Burete a pie, en pos de una carga de leña, se toma con tranquilidad y se va trayéndola a las espaldas. Por cierto, que este ha sido un elemento absolutamente fundamental en la vida de las gentes. Un invierno crudo sin provisión de leña suponía un peligro evidente para la familia. La leña buena quedaba reservada para la gente con mejor disponibilidad económica y los de menor poder adquisitivo se tenían que contentar con chaparras secas, ramas de pino y todo tipo de plantas leñosas a que se pudiera acceder. En los montes comunales solo se podía cortar bajo autorización municipal y había que pagar una cantidad según la que se quisiese llevar la persona en cuestión. Hay que entender que la intimidad de la vida familiar se desarrollaba en torno al fuego, en una sala de la casa que hacía las funciones de cocina y comedor, donde se hallaba la chimenea y donde prácticamente transcurría la mayor parte del tiempo para la familia. Es interesante resaltar que en estas casas la vajilla era, como casi todo, muy pobre, y la familia solía comer habitualmente de una fuente o plato grande, o de la misma sartén, que se colocaba en el centro de la mesa y del que los miembros de la familia o invitados comían, según se pudiese cada día.
Aunque se piense lo contrario, no todo el vecindario tenía un asno para las faenas cotidianas. Es la fuerza de la costumbre. Podemos decir que la vida se hace paso a paso, como años mas tarde cantaría Antonio Machado.
Es un mundo tranquilo donde el tiempo pasa más lentamente, aunque, por regla general, la gente muera antes que hoy en día. Aunque todo se aprovechaba muy bien, también la diversión.
Después de la cena, que era temprano, la gente, en tiempo de verano se solía juntar a tomar el fresco y departir; en tiempo de invierno, los vecinos se juntaban en torno al fuego. Se acostaban relativamente temprano y en torno a las cinco de la mañana los hombres se levantaban para arreglar las faenas propias, antes de partir para el tajo, normalmente antes de salir el sol. Las mujeres también madrugan mucho, pues estaba muy mal visto el levantarse después del amanecer.
Imagino a aquellos grupos de jóvenes que vendrían a “mocear” al pueblo, todos juntos tomando el camino del Escobar hasta llegar al cementerio y la Cuesta del Olivar. Desde allí bajarían y cruzarían en dirección a la calle de la Tercia, tranquilamente, para llegar a Cehegín, hasta la Plaza Vieja donde podían cortejar a alguna joven y visitar las tabernas, entre unos vasos de vino y unos “garbanzos torraos” que les hacían pasar la tarde-noche a mejor.

Matrimonios y otras cosas

Pedro Carmona Expósito era el marido de Antonia y era jornalero. Su segundo apellido viene dado porque fue hijo de madre soltera, una situación tremendamente desgraciada para una mujer en esta época. Desde que se conservan actas de bautismo (año 1561) es relativamente frecuente encontrarse, conforme se avanza en su lectura, con nacimientos de niños sin padre conocido y también de los que no se conoce a ninguno de los dos progenitores. En este último caso, normalmente, eran abandonados en los portales de las casas de gentes acomodadas, de hospitales o en viviendas particulares esperando que se le pudiese dar una buena vida al recién nacido. La miseria y la estricta moral social que había en estos tiempos hacían que muchas mujeres se viesen tentadas a abandonar a sus hijos nada más dar a luz.
 Pedro era viudo de María Navarro, con la que había casado en el año 1861, enviudando unos quince años más tarde. Con ella tuvo un hijo y una hija, Pedro y Catalina, vive con ellos hasta que se casa con Antonia. En ese momento se les pierde totalmente el rastro. Es de creer, y, sin duda alguna, intuyo que así fue, debió de mandarlos a servir a alguna casa de buenos recursos, cosa, por otro lado, absolutamente normal en este tiempo. Este tipo de servidumbre se dará en Cehegín hasta bien pasados los años de la posguerra. Eran sirvientes a los que en muchos casos no se les pagaba nada, solo se les proporcionaba la comida y un poco de ropa de vez en cuando, de ahí surgió el dicho de “la comía por la servía” haciendo referencia a que la gente pobre mandaba a sus hijos mayores, la mayoría de las veces a las niñas, a servir para que, al menos, pudiesen comer, lo cual permitía a su familia poder tener en mejores condiciones y alimentar a los hijos de menor edad. En función de la casa en que caían la situación de los pequeños sirvientes era mejor o peor.
Con cuarenta y un años, Pedro toma en matrimonio a Antonia, aún soltera, cuando tenía veintisiete septiembres, mayor para su época, en que la media de edad para el matrimonio estaba entre veinte y veintidós años para las mujeres y en torno a los veinticinco para los hombres. El día veintiuno de diciembre del año 1879 se unieron como marido y mujer.
El ajuar que Antonia llevó al matrimonio debió de ser pobre, pero lleno de encanto y tradición familiar. Platos decorados (fuentes), algún objeto de cobre que debió de ser de su madre o abuela, sábanas y algo de ropa, alguna pequeña cantidad de dinero...
Su boda fue, sin duda alguna, una celebración muy austera. Los esponsales de las gentes humildes solían ser por la mañana, temprano en la mayoría de los casos, generalmente coincidiendo con la hora de las ocho y todo, incluida la celebración era, por pura lógica y necesidad, muy sobrio. Se casaron en 1880 en la iglesia de Santa María Magdalena, a pesar de que en el Escobar había una ermita, que ya no existe, ubicada junto al camino de la Fuente del Abad (también conocido como camino de la Ermita) muy cerca del cortijo de D. José Navarro. 
Este camino (5) comenzaba junto al flamante, en este momento, Puente de Hierro y terminaba en la cortijada de los Reyes y solo Dios sabe cuantas veces lo haría Pedro desde dicho cortijo hasta la carretera de Murcia, a pie o en asno, pasando junto al cortijo del Abad, y la casa de d. Pedro Angosto. Otras veces cuando la dirección necesaria indicaba hacia Burete o a la hoya de D. Gil, pasado el hermoso paraje de la Fuente del Abad, tomaría la Vereda Real para venir a salir al ventorro de Capirote, ya en la carretera de Murcia, cruzándola. Un poco mas arriba, en el mismo lado del ventorrillo estaba la casa del LLanico de la Cierva. 
Una vez casados tuvieron que tener su propio hogar. Sin duda alguna era la casa en que vivió Pedro con su primera esposa. En este tiempo otros muchos viven en casas de alquiler. No sabemos si esta lo era o no. Tal vez la heredó de su madre, que también vivía en el Escobar. Es una casa mediana, más bien pequeña. Es una vivienda pobre en el Cortijo de los Reyes. La vida se hace en una sala amplia donde está la chimenea. Hay dos habitaciones, un terrado cubierto y una cuadra. Está hecha a base de tierra y piedras, con lo cual se fueron forjando los muros y dando forma a los habitáculos. El tejado es de la llamada teja de cañón.

Para Antonia, el día de su boda debió de ser muy hermoso, como sucede a casi toda persona que contrae matrimonio, aunque, en esta época, aún eran relativamente normales los enlaces de conveniencia, en que los padres pactaban entre familias para mejor perpetuar la estirpe con los beneficios que ello podría contraer. Entre las clases bajas es mi opinión que esto no era tan corriente como en las medias y sobretodo en las altas. No creo que Antonia y Pedro se casasen por ningún tipo de acuerdo, dado que los dos eran de familias pobres y sus recursos muy limitados, pues sin tener propiedades ni medios con que sustentarse vivían de sus brazos en espera del jornal diario, y cuando este faltaba...
Una vez escuché a alguien, en una conversación, decir que los matrimonios por amor siempre han sido mucho más corrientes entre las clases populares y extraños en las altas, que siempre han andado sujetas a la búsqueda del beneficio de la honra y perpetuación de la familia. Estoy convencido de que ha sido así. No quiero decir que nuestros protagonistas se casasen por amor, entre otras cosas por que, ciertamente no lo se, pero desde luego, sus familias poco podían ofrecer, si no eran sus brazos, a este nuevo matrimonio. No obstante, tengo la ligera impresión de que en este caso hay una cierta idea de conveniencia, pero no por motivos económicos...
El era, como hemos dicho viudo, y necesitaba a una mujer que cuidase de su casa y de los pequeños que tenía del matrimonio anterior. Ella era soltera, pero con una edad de veintisiete años, y posiblemente aceptó casarse porque sus posibilidades a esa edad eran cada día menores.
Este matrimonio era diferente a otros desde el principio. Tal vez ello tuvo algo que ver con el fin de nuestra protagonista.





La viña y el secano
La economía de la zona estaba basada en un 90% en la agricultura, de la que destacaba el regadío y el secano. Rodeado por dos acequias, la del Escobar y la de la Muela. La primera discurre comenzando muy cerca de la casa de D. Pedro Angosto, junto al camino de la Ermita del Escobar o de la Fuente del Abad, en el mismo lugar en que se cruzan la Vereda Real de Ganados y ésta entrañable y hermosa vía, de ahí se aparta del camino, aunque viene a cruzarlo otra vez mas adelante hasta llegar a la Ermita del Escobar y de ahí al cortijo de D.  José Navarro llegando hasta la casa de D. Gabriel Espín y el río Quípar. La acequia de la Muela se halla en el lado contrario en el Partido. Está dedicaba la gran mayoría de su terreno cultivable a la viña de riego y el secano al cultivo de cereales. Podemos hablar de huerta, pero no en la idea que tenemos en comparación con otros parajes del término municipal. En la documentación consultada se habla de tierra de riego, que es la dedicada precisamente a huerta o a cultivos que requieren irrigación a menudo. La viña de riego, como decíamos mas arriba es posiblemente el cultivo más abundante, aparte del secano. En este año aún la temible plaga de la filoxera no había realizado verdaderos estragos, pero entrado el siglo XX conseguiría que casi desapareciera el viñedo, no solo de esta zona si no de todo el Término Municipal. Ya en el año 1902, un documento obrante en el Archivo Municipal nos habla de los progresos de esta auténtica calamidad, hasta el punto de tener que dejar exentos a los vendimiadores del pago de la contribución.
Las tierras no son de muy buena calidad en realidad, viniendo señaladas en los padrones fiscales y en los amillaramientos entre de 2ª y 4ª categoría, ya que sus orígenes están en estratos de yesos y areniscas.

El mundo que rodeaba a la protagonista de nuestra historia, Antonia García, es el que someramente estamos dando a conocer, aunque pasara ante sus ojos sin siquiera pensar en tales cuestiones, ya que estas cosas se las plantean aquellos que vienen después en el tiempo y los pobres, sin saberlo, llevan a cabo aquel viejo proverbio latino que decía “Primero vivir y después filosofar”. Ella se limitaba a vivir e intentar que los demás vivieran... mientras lo pudo aguantar.


Letras

Antonia no sabe leer ni escribir, como ninguno de los 283 habitantes del partido del Escobar. Ni niños, ni jóvenes, ni adultos, ni viejos, hombres o mujeres, ni uno solo, según los datos que ofrecen los padrones de habitantes, sabe leer ni escribir. El Escobar está relativamente cerca del pueblo y en Cehegín en el año 1898 está la Escuela Pública de Niños, con D. Jesús Cortés Carrascosa como maestro y la de niñas, con la Señorita Josefa Caballero, encargada de la instrucción de éstas, pero los pobres en los partidos rurales no tienen tiempo ni posibilidad de educación, aunque fuese la más elemental, que era la lectura y la escritura. Las maestras son denominadas señoritas precisamente porque es un requisito indispensable el que éstas estén en condición de solteras para poder ejercer la enseñanza en los colegios públicos.  Realmente, vivir en una pedanía era un problema para que los niños asistiesen al colegio. No obstante en la villa para 1898 hay 115 niñas matriculadas en la escuela pública y por desgracia no se ha encontrado el número de matriculados para este año de niños, pero en comparación con los años próximos rondaba en torno a unos 150 (6). Lo que no sabemos es el número real de ellos que asistía diariamente a clase. En cuanto a los adultos en el casco urbano hay muchos braceros que saben leer y escribir y, sin embargo, sus hijos no están escolarizados o son analfabetos pasados los dieciocho años, lo cual llama mucho la atención. En líneas generales el analfabetismo en esta época alcanzaba el 65,5% de los 8300 habitantes de que se componía la población total del casco urbano, y un 98,4% de los 3120 residentes fijos de las pedanías o partidos rurales.

Entre la Vida y la Muerte

Con el matrimonio viene la vida, con nuevos nacimientos, pero la muerte siempre está presente en este lugar de pobreza. Nacen muchos niños, pero también mueren en una proporción bastante elevada. Hemos de decir que, ya a finales del siglo XIX, hay muchos adelantos en materia de medicina y principalmente en cuanto a vacunaciones, pero las epidemias siguen siendo frecuentes. Las series documentales de sanidad del Archivo Municipal de Cehegín nos vienen a reflejar las “campañas de vacunación”realizadas en esta época contra las epidemias.
Se comenzaba la aplicación de las vacunas allá por el mes de mayo y concluían en el otoño, que era la época en que determinadas enfermedades comenzaban a azotar con mayor rigor, o se pensaba que era el momento mas adecuado para administrarlas. Las vacunas iban dirigidas, fundamentalmente, a niños de edades comprendidas entre el día posterior al nacimiento y los ocho o diez años. En este año de 1898 se vacunó entre los meses de mayo y julio a 271 niños y niñas, según nos ofrecen los datos extraídos de las series documentales de sanidad del Archivo Municipal de Cehegín. Un dato muy significativo es que solo dieciséis de los vacunados en este periodo vienen de las pedanías. Los sueros se administran este año a todos los niños en condición de recibirlas y gratuitamente, aunque por regla general se hace en función del presupuesto de sanidad, pues el precio es muy elevado para las arcas municipales. Según reza una Acta Capitular de dicho año “se había recibido un tubo de linfa vacuna y la Corporación acordó autorizarle para que, inmediatamente se proceda a vacunar a los niños por los barberos D. Martín García Ripoll, D. Juan Espín Moreno y D. Juan de Gea Santillana, bajo la inspección del facultativo D. Ignacio García” (7)
Los medicamentos en general solo son gratuitos para la gente que demuestren que son pobres, de lo cual se encarga para el casco urbano el llamado “alcalde de barrio” que elabora un censo de pobres que irá a parar a la Comisión de Beneficencia y Sanidad, elaborando una lista de aquellos que presentan tal condición de pobres y, por lo tanto, pueden tener o tendrán derecho a asistencia médica y socorros de medicinas por ello. Para los partidos rurales se encarga el Alcalde Pedáneo de cada uno de ellos. De todas formas, el estudio de la documentación municipal nos da la idea de que existía una cierta marginación de la gente de los partidos rurales con respecto a la del casco urbano. Un Acta relativa a la aprobación de las listas de pobres para este año 1898 nos dice que “como las realizadas son solo para el casco y radio, que se completen adicionando los partidos rurales, a los cuales se concederán iguales derechos a la asistencia médica y suministro de medicinas, pero tendrán el deber de llevar y traer por su cuenta a los Profesores, siempre que la necesidad los reclame” (8)
Para el año de 1897 hay un censo de 570 pobres en el Término Municipal de Cehegín y que, por lo tanto, tienen acceso gratuito a la asistencia médica y los medicamentos. (9)
Decíamos al principio del artículo que en el partido del Escobar hay en el año 1898 noventa y siete niños de edades comprendidas entre el primer año de vida y el décimo. Según los datos extraídos de las actas de sanidad no se vacuna a un solo niño de esta pedanía y, como decía mas arriba, solo dieciséis de las pedanías tienen algún habitante que reciba el suero. Es un ejemplo de la marginación en que la gente de los partidos rurales vive en esta época frente a los residentes en el casco urbano.
El índice de mortalidad sigue siendo muy elevado. Al consultar las actas de defunción del Archivo Parroquial de Santa María Magdalena nos percatamos de todo ello. Difteria, diarreas, bronquitis, raquitismos a causa del hambre, fiebres, gripe, o problemas derivados de la dentición en los bebés, son algunas de las causas de muerte, fundamentalmente de los niños, pero también de los adultos.
Antonia conoce muy bien el tema. El diecisiete de noviembre de 1895 muere su hijo Ginés, con solo siete años de edad, a causa de reumatismo. Es muy difícil encontrar alguna familia en la que no haya fallecido algún niño antes de los diez años.
La Muerte está presente en la vida cotidiana, y así se acepta. Ya de joven Antonia tomó el luto, lo que trastocó su juventud y apariencia. La mujer se halla profundamente sujeta a las tradiciones y a la moral, y el luto es parte importantísima de ese comportamiento social. Una joven con veinte años pierde a un pariente cercano, cosa frecuente y nunca jamás volverá a quitarse esa mortaja que llevaba en vida, no porque no quisiera llevar el negro hasta el último día, mas bien dado que los parientes iban partiendo a mejor vida a menudo, tan a menudo, que no daba tiempo a poder dejarlo. Hermanos, padres, abuelos, por ello el luto se convertía en perpetuo, aunque el tiempo en que se debía llevar venía establecido en torno a los siete años, y según la familia se llevaba con un mayor o menor rigor en función del parentesco y del grado de lealtad que se tenga a las tradiciones, que aquí es muy elevado.

Aquel seis de noviembre...

Es una tarde fría de otoño. El parte facultativo dictado por D. Juan Antonio Parra, médico, indica que murió en la  Vía  Pública, Partido del Escobar, en el Rincón de la  Casa de Pedro del Amor Abril a causa de la hemorragia producida por un disparo de arma de fuego.
Es una historia triste, conmovedora, pero aún resulta más si cabe, imaginado el traslado a través del camino del Escobar, conducida por extraños, sin compañía, tal vez la de su marido e hijos mayores, sin más que el respeto de las gentes que cultivando sus tierras junto al camino saldrían respetuosamente a mirar el paso del entierro.
Desde el Cortijo de los Reyes se accedió al camino del Escobar, se pasó por la casa de Casio, camino adelante debieron de salir desde el cortijo de D. Gabriel Espín a la orilla del camino, hasta que al cabo de un rato vendrían a parar a la Vereda Real que cruza la dicha vía. Siguiendo en dirección al pueblo llegarían donde se bifurca la senda y da comienzo el camino del Escobar y el viejo de Bullas. Desde allí, al poco tiempo, llegaron al cementerio de Cehegín, ubicado al final de la llamada Cuesta del Olivar.
Posiblemente sólo fue una dolorosa desgracia, pero, quizás, nunca sepamos los verdaderos motivos de la muerte de Antonia. Su entierro eclesiástico fue de limosna, el reservado a los más pobres.




Anexo I. (Según padrón de habitantes de 1895)


Relación de casas y cortijos que componen la Diputación del Escobar en el año 1898

Casa de Marañón
Casa de Iniesta
Casa de D. Pedro Angosto
Casa del Escobar
Casa de la Muela
Casa de D. Leandro
Casas del Llano del Borrego
Casas de Perea y Béjar
Cortijo de la Fuente del Abad
Casa del Olmo
Casa de Doña Magdalena
Casa de Avilés
Casa del Tomillo
Casa de la Espuela
Casa de Doña Marca
Casa de Casio
Casa de Escudero
Cortijo de Botas
Casas del Fraile
Cortijo de los Reyes
Casa de Romera
Casa de la Rafaela
Casa de Estéban Sáez
Casa de los Monterones
Casa de la Loma
Casa de D. Pepe Navarro
Casas del Royo de Juan Domingo
Casa de D. Francisco Torrecilla
Casa de los Marianos
Cortijo de la Canaleja


Notas

1. Según Acta Capitular de 31 de agosto de 1898
2. Extraído del Padrón Municipal de Habitantes de 1898
3. Idem
4. Idem
5. Según datos de los planos del Término Municipal de Cehegín del año 1898 cuya copia se conserva en el Archivo Municipal de Cehegín
6. Datos que nos ofrecen las series de Sanidad y Beneficencia del A.M.C.
7. Según Acta Capitular de 1898
8. Según Acta capitular de 1898
9. Según relación nominal de los individuos que por acuerdo de la Comisión de Beneficencia y Sanidad habrán de recibir asistencia sanitaria y socorros de medicinas. Series de Sanidad y Beneficencia del A.M.C.


Fuentes

Archivo Municipal de Cehegín

-Libros de Actas Capitulares año 1898
-Acta de 15 de febrero de 1898
-Acta de 15 de mayo de 1898
-Acta de 31 de mayo de 1898
-Acta de 31 de julio de 1898
-Acta de 28 de agosto de 1898
-Acta de 18 de septiembre de 1898
-Acta de 8 de noviembre de 1898

-Documentación del Juzgado Municipal. 1890-1899
-Padrón Municipal de Habitantes del año 1898
-Series documentales de Beneficencia. 1898
-Series documentales de Sanidad. 1897-1898
-Series documentales de Agricultura. 1890-1900
-Series documentales de Educación. Año 1897-1899
-Documentación relativa a Contribución Rústica y Urbana 1898-1899

    
Registro Civil de Cehegín
 -Libro de Actas de Defunción 1898
 -Libro de Actas de Matrimonio 1879

Archivo Parroquial de Santa María Magdalena
-Libros de Actas de Bautismo 1853-1898
-Libro de Actas de Defunción 1898
-Libros de Actas de Matrimonio 1861 y 1879