miércoles, 30 de marzo de 2011

Topónimos cehegineros e historia. Canara



Realmente Canara es una población repleta de historia, historia en su máxima expresión. El topónimo, aunque nunca ha quedado suficientemente claro , en cuanto a cual es su origen, parece ser que deriva del término castellano medieval cannada, referente a cañada, ya que la letra ñ en castellano moderno es resultado de la abreviatura de la doble n del castellano antiguo, de modo que su evolución fonética fue hacia Canara y no Cañada.
En su castillo se acogía la ermita de la Virgen de la Peña, hoy flamantemente restaurada. La imagen antes  fue patrona de Cehegín y hoy lo es de Canara. Durante toda la Edad Moderna era frecuentes las rogativas que se realizaban a la Virgen, bajándola desde se ermita hasta la Iglesia de santa maría Magdalena, normalmente para pedir que lloviese, y, otras veces para que les protegiese los campos durante las plagas de langosta para pedir ayuda frente a epidemias (aunque esto era más propio de San Sebastián)
El castillo era la seña y emblema del Señorío de Canara, que, en su origen y hasta su absorción por la Orden de Santiago limitaba con la Encomienda de Caravaca. Dentro de la Orden fue encomienda propia, hasta que pasó a Cehegín, y por lo tanto a la Encomienda de Caravaca , al parecer en el siglo XV. Dice d. Juan Torres Fontes de esta época:

“ De su breve historia sólo sabemos que con anterioridad a 1295 fue propiedad de Pay Pérez, originario de Toledo y ya fallecido en este año, fecha en que su viuda conjuntamente con sustres hijos vende el castillo y señorio de canara por doce mil maravedíes a Nicolás Pérez de Val de Borraz y a su esposa Marquesa Pérez” (Juan Torres Fontes. Documentos para la Historia Medieval de Cehegín. Academia Alfonso X, el Sabio. 1982)

Fue en el año 1335 cuando pasó a pertenecer a la Orden de Santiago por compra.
Canara tuvo una cierta relevancia como cortijada hasta el siglo XIV, en que la despoblación hizo mella en todo este territorio y, posiblemente, ello provocó que los habitantes se concentraran en el castillo de Cehegín. Una vez que pasa este siglo, y, sobretodo a partir de la toma de Granada por los Reyes Católicos, vuelve a resurgir con ímpetu, basado en la fertilidad de sus tierras, pero será desde el siglo XVI cuando es frecuentemente nombrada en las Actas Capitulares del Ayuntamiento por cuestiones del arrendamiento de los pastos en la dehesa y otras cuestiones económicas, pasando a ser su partido  el más importante a nivel poblacional del término, lógicamente despues de Cehegín.
Durante los siglos XVIII y XIX fue adquiriendo un importante aumento poblacional y en el año 1900 tenía en torno a los 500 habitantes. En el siglo XX su progresión ha sido muy importante, al contrario que otras pedanías, fundamentalmente en el aspecto económico y poblacional.

martes, 29 de marzo de 2011

Presentación del libro Cehegín Magia y Misterio, de Francisco Ortega Bustamante




Tengo el gusto de poder invitarle/s, sin compromiso alguno naturalmente, a la “Presentación” de mi último trabajo, que tendrá lugar en La Casa de la Cultura de Cehegín, el próximo día 7 de Abril a las 20, 30 h.

Se trata, del libro “Cehegín Magia y Misterio”. Una obra elaborada a lo largo de cinco años, que recoge un abultado número de procesos llevados a cabo por la Santa Inquisición a mujeres y hombres tan cehegineros como nosotros desde hace más de cuatro siglos. “Brujas y Hechiceros” con nombres y apellidos. Inquisidores de nuestra tierra o que pasaron por ella dejando su firma en el potro de tortura y, otros instrumentos que nos hielan la sangre.

Así, como en su segunda parte, recoge una serie de lugares o parajes en el término municipal de Cehegín, que nos desvela el significado o “Misterio” de los nombres que les pusieron hace varios siglos, como lugares de reuniones de las brujas, o “Aquelarres”, al mismo tiempo, que también recoge los misterios desvelados sobre el “Mal de Ojo” y medios profilácticos para combatirlo desde un profundo análisis de investigación, los rituales de las fiestas mágicas como es la “Noche de San Juan” en Cehegín y, su significado desde las fiestas paganas de los antiguos Celtas.

Encontraremos en sus páginas, el significado de algunos nombres de nuestras calles asociados con la magia y el misterio de nuestro casi milenario Cehegín, leyendas documentadas y argumentadas por testimonios en primera persona, datos muy acreditados y lo aportado por la tradición oral o cultura popular no escrita hasta ahora.

Sin otro particular, le/s saludo atentamente, esperando contar con su presencia.

Francisco Ortega Bustamante.

¿Sabías que...?


Según el Padrón de vecindario mandado elaborar por los Reyes Católicos, en el año 1495, había 262 vecinos en Cehegín, entre los cuales había un clérigo, 79 hidalgos y 182 pecheros. Estos últimos, los pecheros ,eran aquellos que pechaban o pagaban impuestos, de lo cual estaban exentos los hidalgos y clérigos. Cuando se habla de vecinos va referido a los cabeza de familia y, para los  habitantes, se hablaba de almas. Así, la población aproximada es la que resulta de multiplicar el número de vecinos por un índice deteminado. Normalmente se usa uno en torno a 4, que es la media de habitantes por casa, afirman los estudios de estadística. Según este índice, Cehegín tenía alrededor de 1000 habitantes a finales del siglo XV.

Frases célebres. Leonardo da Vinci.



"Donde el alma no trabaja con las manos, ahí no hay arte". Leonardo da Vinci, 1452-1519

lunes, 28 de marzo de 2011

Una tarde de senderismo con los "máquinas" Antonio y César


Una rutica corta, intensa y bonita la que hemos hecho los tres elementos de la foto esta tarde, Antonio, César y yo mismo. Hemos pasado por barrancos, llanuras, caminos, sendas, hemos visto calizas nodulosas del jurásico, margas del cretácico, mucha vegetación y , sobretodo, un buen rato de entretenimiento y ejercicio. En fin, ¡quien no lo pasa bien con estos máquinas!

Alcaldes de Cehegín, en el siglo XIX, a través de las Actas Capitulares.



Antonio Chico de Guzmán. Mandato 1º. 1834  a 1 de enero de 1838

En este periodo Antonio Chico de Guzmán es el Presidente y d. Juan de Dios Ruiz Alcalde Mayor y Capitán General por S.M.
Don Antonio Chico de Guzmán fue Alcalde de Cehegín en dos ocasiones, en los periodos comprendidos entre marzo de 1834 y el 1 de enero del año 1838, y posteriormente entre el 1 de enero y el 25 de abril de 1841, siendo, por lo tanto, el primer Alcalde del periodo constitucional, tras la muerte de Fernando VII. Dentro del turbulento periodo que le tocó vivir como primer edil, quizás el llamado “motín de los jornaleros” fue el hecho mas representativo de su mandato. Se produjo dicho acontecimiento el 14 de marzo de 1836. En los meses de julio y agosto del año 1834 la epidemia de cólera llega también a esta zona, es la primera y quizás la de menor intensidad de las tres que azotarán Cehegín, que son la nombrada de este año 1834, la de 1855 y la de 1885.

domingo, 27 de marzo de 2011

La Ermita de la Concepción, como nueva.


Sobretodo para aquellos que estais fuera de Cehegín desde hace tiempo, aquí teneis un par de imágenes de la Concepción con su nuevo aspecto, del exterior, despues de la restauración. Muy pronto se realizará la inauguración  de la misma,después de varios años de trabajo. El interior, una maravilla, os lo aseguro. A veces, cuando miro esta joya local, me viene a la cabeza aquella barbaridad que se planteó en el año 1936, cuando se proyectó su derribo, de lo cual existe Acta Capitular o de Pleno, junto con el teatro Calderón y alguna casa más de las colindantes. Menos mal que no había dinero para llevarlo a cabo, sino ahora estaríamos pensando y haciendonos preguntas y, sobretodo, lamentándonos de no tenerla hoy en día.

sábado, 26 de marzo de 2011

Las estaciones. Y así vemos transcurrir el tiempo...


Y pasan las estaciones, y, con ellas, pasamos caminando la vida.

La calle Cirugeda, de Cehegín




La calle Cirugeda, asentada junto al paseo de la Concepción, es de esas vías que surgen como una nueva hornada, que posiblemente comienzó a conformarse quizás en el siglo XVII con algún caserío, aunque la ladera del cabezo no se urbaniza completamente hasta ya la segunda mitad del siglo XVIII con en la expansión de la villa en torno al mencionado núcleo de la ermita de la Purísima Concepción, en su parte sur y este.  Como demuestran los padrones de habitantes del Excmo Ayuntamiento de Cehegín, conservados en el Archivo Municipal, la calle Cirugeda, con anterioridad al año 1896, se hallaba integrada en la calle Saliente, segregándose ambas hacia el año 1897 y pasando, pues, a ser dos vías diferentes. Aparece entonces el nombre de dicha calle. Mientras, la calle Saliente queda reducida al tramo que actualmente transcurre entre la calle Diego Chico de Guzmán y donde entronca con Cirugeda.
La investigación realizada parece conducirnos a que dicha denominación viene como homenaje al Comandante del ejército Francisco Cirugeda ( 1853-1920), héroe de la guerra de Cuba, que dio muerte al cabecilla cubano Antonio Maceo en diciembre del año 1896. También tiene una calle en Madrid con el nombre de Comandante Cirugeda. Este personaje ya estuvo, muy joven, en la ultima guerra carlista y en la primera de Cuba, en el año 1876. Tras la muerte de Maceo fue ascendido a Coronel.
Por su parte, la denominación de la calle Saliente es unos treinta años anterior a la de Cirugeda, y, aunque no se conoce con exactitud cual fue el nombre anterior de esta vía, bien pudo ser, junto a la actual Diego María Chico de Guzmán, conformando entonces ambas una sola calle, la conocida como de “Subida a la Concepción”, que aparece en los padrones de  la primera mitad del siglo XIX. Tanto esta calle como la de Cirugeda se fueron conformando al final del siglo XVIII y, sobretodo, en la primera mitad del siglo XIX.
En el año de 1895 consta de 18 casas habitadas y 55 habitantes, entre ellos había 12 braceros, un barbero, un pobre y 29 personas más entre mujeres y niños.
En el año 1900 esta calle tenía 64 habitantes, distribuidos en 25 casas habitadas. Había 15 braceros, un barbero y el resto eran mujeres y niños.
En el año 1950 la calle Cirugeda tenía 20 casas habitadas y 55 habitantes.
Ya a finales de los años 80 se tramitó expediente de ruina de alguna casa por el peligro de derrumbe que representaba.
Con posterioridad se realizaron algunos arreglos en la zona, y fue en el año 2007 cuando se adecuó y arregló definitivamente, estrenando pavimento, jardinería e iluminación.
Como nota anecdótica, decir que durante el siglo XVII existía un Vía Crucis, desaparecido ya a mediados del siglo XVIII. La documentación de la época, hacia 1750, habla de las calles del antiguo Vía Crucis, dando a entender que comenzaba en la Ermita del Santo Cristo y terminaba en la de la Concepción, subiendo por la calle de la Tría. Este recorrido fue conocido como el Camino de los Pasos, por tener una especie de pilares con las estaciones. Un tramo del mismo pasaba por la actual calle de Cirugeda, que entonces , como decíamos al principio no estaba urbanizada.

La pintura de la semana. Joaquín Sorolla.

"Clotilde con traje de noche", un retrato excepcional de mujer, realizado por Joaquín Sorolla en el año 1911.

viernes, 25 de marzo de 2011

Y de aquí a la eternidad...


Esta noche, con vuestro permiso, vamos a salir de Cehegín para mirar al cielo. Vamos imaginar, soñar una historia de aventureros. El Voyayer 2 es el artilugio más veloz que jamás haya inventado el hombre. Despues de más de 30 años viajando por el espacio, ya parece haber abandonado el Sistema Solar y se encuentra en la Heliopausa, ese lugar donde ya  la influencia gravitatoria del sol parece desaparecer. ¿Como sería ese lugar del espacio ante nuestros ojos? Frío, oscuro, donde no hay sonidos, y aún así alucinante. El espíritu  viajero nos brota desde el interior.Y allí se encuentra esta nave, camino de la eternidad. Cuando aquí no haya hombres, ni quizás exista ya el planeta tierra, ni el sol, posiblemente el Voyager se encuentre navegando por los mares estelares (como diría Carl Sagan ) para ser, en un futuro muy lejano, una prueba de que alguna vez existimos. Es emocionante soñar con el viaje de éste, ya legendario explorador, como un ejemplo más de la historia nómada y aventurera del Ser Humano.

Personajes cehegineros. Juana de Montalvo y los porteadores de la Virgen




El Tiempo oculta cosas que pueden resultar entrañables, pero a la vez nos abre los ojos para que podamos ver, conocer y comprender nuestra propia historia y tradición. Es, en si mismo, un libro y solo hay que “leer entre sus líneas”, sumergirse en sus palabras y navegar en sus aguas para poder extraer ese algo que a veces creemos que nos falta. El Tiempo nos quita, nos da, nos habla y ahí está la Historia para poder entenderlo.
En la investigación histórica es cosa corriente que al rebuscar, allá donde uno puede, datos relativos a un tema concreto sobre el que se trabaja en un momento determinado, vengas a topar, sin esperarlo, como si apareciese por designio divino, con alguna noticia de esas que te hacen sentirte bien en ese momento. Así sucedió cuando, buscando datos en el Archivo Parroquial de Santa María Magdalena, referentes a D. Alonso Carreño Quirós, Alcalde Ordinario a finales del siglo XVII, vine a tropezar con el nombre de Juan de Montalvo. La propia curiosidad y, tal vez la suerte, que también es elemento importante en la investigación archivística, me llevó a realizar durante un tiempo el seguimiento de este hombre hasta donde me fue posible, con un cierto recelo, pensando que podría conducir, o bien dar señales, del lugar que yo esperaba.
Hacia el año de 1660 se casan Juan de Montalvo e Isabel García. Este matrimonio viene a ser el antecedente directo de un linaje que obtendrá, con el tiempo, un cierto reconocimiento social, básicamente porque los “Montalvos” serán los acompañantes de la Virgen de las Maravillas en las procesiones generales de la Villa, dedicadas a la Patrona de Cehegín.
Alrededor del año 1665 nace una niña, Juana de Montalvo, hija de los nombrados Juan e Isabel, que viene a ser la clave en el origen del apodo. Casada con Francisco Ibáñez tienen varios hijos, siendo uno de ellos Francisco Ibáñez Montalvo (1702), como consta en los padrones de habitantes, donde aparece con dicho apellido. Su hijo, que marca la línea de descendencia directa, es Francisco Ibáñez, el Montalvo, nacido el 2 de junio del año 1726, donde ya comprobamos que ha surgido el mote. Desde entonces, sin ningún tipo de duda, podemos hablar de más de 300 años de existencia del alias.
Es el día 9 de octubre de 1684 cuando se produce el feliz acontecimiento de la boda de Francisco Ibáñez y Juana de Montalvo. Se casan en la Parroquia de Santa María Magdalena. Es una boda muy austera. En Cehegín, solo los adinerados se pueden permitir celebraciones importantes, grandes banquetes y fiesta que podía durar más de un día. Los pobres, como es natural, se deben de contentar con lo que pueden y no es raro el caso de aquel que después de la boda ha de volver a las faenas del campo en busca del nunca mejor llamado pan de cada día. Es cosa corriente, entre los humildes, casarse muy temprano, con las luces del alba. Están presentes Ginés Ibáñez y Elvira Zapata padres de Francisco y Juan de Montalvo junto a Isabel García, los padres de la novia. En este tiempo está de moda que los hermanos del novio ejerzan de testigos.
 La sangre ceheginera de Francisco Ibáñez (el que casa con Juana de Montalvo) por vía paterna viene, posiblemente del siglo XV pero por la rama de su madre, Elvira Zapata, en un par de generaciones atrás, hay que buscarla en Liétor y Mula, de donde eran oriundos su abuela y abuelo respectivamente. En cuanto a Juana de Montalvo, no se han hallado referencias sobre su genealogía antes de 1650.
Francisco Ibáñez y Juana de Montalvo viven con inquietud, como el resto de la población, el asesinato, en la madrugada del día ocho de octubre de 1690, de D. Alonso Carreño Quirós, Alcalde Ordinario, a manos de D. Agustín Bernad de Quirós y del liberto Juan de la Cruz Fernández. A lo largo de su vida conoce las conmociones producidas por las rivalidades de las familias nobles en el pueblo de cara al control del Concejo y por ende de la economía local. No obstante creo que él siente que tiene suficiente con poder luchar y trabajar para poder vivir y sustentar a su familia. Sus preocupaciones se alejan bastante de quien controla el poder de la villa en un momento determinado. Para referir su edad, Francisco Ibáñez habla de tantos años “poco mas o menos”, como casi todo el mundo. El tiempo se vive y entiende de otra manera. Estas son cuestiones secundarias sin demasiada importancia. Su vida es el tránsito del siglo XVII al XVIII. Carlos II el Hechizado y Felipe V de Anjou, la de su hijo ronda entre San Zenón y la Virgen de las Maravillas, y la de su nieto será de plena devoción a nuestra mas grandiosa obra de arte y deleite espiritual. A partir de aquí toda su descendencia aparece, de una u otra manera, vinculada a la futura Patrona de Cehegín.
Allá por el año de 1725, fecha de sobra conocida por el lector ceheginero, encontramos a Francisco Ibáñez Montalvo, bautizado el cuatro de noviembre de 1702. En 1724, poco antes de la llegada de la Virgen a los caños del Partidor casa con Teresa Martínez, tiene veintidós años. Hoy en día es la edad de un hombre joven, muy joven, casi adolescente, pero en aquel tiempo se es ya un adulto con todas las de la ley, y digo bien. La gente se casa muy joven, sobre los veinte años, porque se es consciente de que la vida es breve y resulta absolutamente necesario obtener de ella lo máximo posible. Hay que sacar partido al tiempo… y tener hijos, y muchos, a sabiendas que no llegarán a ser adultos más de dos o tres. Ellos serán el soporte de su vejez. Un anciano sin amparo está, inexorablemente, condenado a la mendicidad y a pedir el favor de hospitales y beatas (entiéndase en su sentido original de mujer que dedicaba su vida, vestida con hábito, a obras pías) cuando no pueda valerse por si mismo. Su descendencia ha mantenido el apellido Ibáñez y el apodo Montalvo hasta hoy en día.
El hijo de Francisco y Teresa que marcará la línea genealógica directa hasta hoy en día es Francisco, como antes comentaba, apodado ya el “Montalvo”, nacido en 1726 y casado en el año de 1747 con María Fajardo.
El Cehegín de este tiempo, de 1650 a 1750, anterior e inmediato a la llegada de la Virgen de las Maravillas, es el Cehegín de la seda y el cáñamo. Es un término territorial más grande que el actual, hasta el año de 1689 en que Bullas consigue la segregación para convertirse en Concejo. Es un periodo en que no se producen cambios evidentes ni en la estructura social, ni por supuesto en la economía local. Es el tiempo en que se ordena que una vez capturados los asesinos de D. Alonso Carreño Quirós (1690) condenados en rebeldía a morir en la horca, el cuerpo del liberto Juan de la Cruz sea dividido en cuatro trozos, desmembrado, y sus restos expuestos en los caminos principales del término.
La época de Juan de Montalvo es un tiempo marcado por una generación adoctrinada hasta extremos inauditos por la presión de las normas religiosas, morales y cívicas emanadas del Concilio de Trento y la Contrarreforma, que durante el siglo XVII alcanzan su máximo nivel de exacerbación. Pero, claro está, aparte de esta vertiente hay otra, propia de la cultura popular, que siempre estuvo ahí, relacionada con la diversión, la fiesta y el entretenimiento.
En su vida cotidiana Juan de Montalvo gusta de visitar el mesón, situado al final de la calle Mayor de Abajo, pasada la callejuela que entonces se llamaba de Diego Matías, junto al actual camino del Poyo Colorao. Hoy en día aun se mantiene el nombre de dicha calle como de Mesón Viejo. Ya en el año 1650 ésta era denominada calle del Mesón. Todo pueblo con una población relativamente mediana debe de tener uno. Allí se departe y la gente se desahogaba de sus quehaceres cotidianos. En todos ellos solía haber alguna mujer del partido, situación tolerada aunque legalmente no permitida. Quizás en este mismo lugar vivieron sus avatares unos cincuenta años antes la Franca y la Gascona, presuntas mujeres de mala vida, nombradas sin especificar su profesión en un padrón de alcabalas de1596.

Al pueblo le gusta divertirse y para ello hay fiestas muy señaladas que, como casi todas, tienen una doble vertiente festiva y laico-religiosa, como las de San Zenón, patrón de la villa, cuya fecha natural de celebración es el mes de julio, aunque por motivos relacionados con las cosechas se celebrasen en septiembre, hasta el año de1622 en que vuelven, por orden del Obispado de Cartagena a su tiempo en el mes de julio, según consta en documento original conservado en el Archivo Municipal de Cehegín. Mas tarde vuelven de nuevo a septiembre y en esa misma fecha se colocarán las dedicadas a la Virgen de las Maravillas.
El apellido Ibáñez y el apodo Montalvo van unidos hasta el punto de que siempre se ha creído que ambos iban juntos desde tiempo inmemorial, y así es, pero hemos tenido la oportunidad de comprobar que el origen de cada uno, siendo los dos apellidos en un momento histórico concreto, y uno de ellos transformado en apodo, es independiente del otro; en otras palabras, que proceden de dos ramas familiares distintas.
Son nueve las generaciones desde el primer Montalvo conocido en la villa hasta nuestros días. Es éste un apodo que, como otros célebres en el pueblo, pensemos en Motolite o Partal, y junto a ellos muchos más, ya en el siglo XVI son apellidos. El propio devenir de una familia, sea de una clase u otra, a lo largo de cuatrocientos años, es al reflejo de la Historia Local, de la política, la economía, la moral, la vida cotidiana… Hay familias que, indudablemente, por su posición social, han influido de manera determinante en los avatares de un pueblo, de una ciudad, de un país. La mayoría ha vivido al remo de lo que las anteriores han querido hacer. Otras, casi sin querer, perteneciendo al estado llano, en su momento adquieren un reconocimiento especial basado en un hecho concreto, este último es el caso de las Montalvos. Es un grano más de arena para llenar el reloj que conforma nuestra historia.

Espacios naturales del noroeste. De ruta por el camino viejo de la Encarnación, en Caravaca.

jueves, 24 de marzo de 2011

La Historia de Cehegín, en papeles.






Real Carta Ejecutoria del Rey Don Felipe III, del año 1619, relativa a demostración de hidalguía por Pedro Sánchez de la Rosa y Bartolomé Sánchez, Hernando de Zafra, Salvador Ruiz y Pedro Sánchez, sus sobrinos.  El  libro contiene un traslado de Padrón de vecinos del año 1495, donde se hace constar:

“ ansí que en todos los veçinos y moradores que en la dicha uilla de Çehexin se allaron  ydalgos e clerigos e pecheros duçientos e setenta e dos beçinos de los quales se sacaron un clérigo, duçientos e setenta e nueve ydalgos… de manera que quedaron pecheros para la dicha contribuçión de hermandad çiento y ochenta e dos beçinos…”

Las ejecutorias de hidalguía y provanza de limpieza de sangre fueron muy comunes en los siglos XVI y XVII, no sólo por la búsqueda de la honra y por los beneficios que conllevaba ser cristiano viejo e hidalgo, sobretodo porque ello suponía estar exento de pechar, o sea, de pagar impuestos, que quedaban reservados para las anchas espaldas del pueblo llano.

Homenaje a D. Abraham Ruiz Jiménez, Cronista oficial de Cehegín



D. Abraham Ruiz Jiménez, Cronista Oficial de Cehegín, recibirá un merecido homenaje en los locales de la Fundación Alfonso Ortega, en agradecimiento a la labor cultural que ha desarrollado en Cehegín a lo largo de más de cincuenta años. El acto se realizará el próximo sábado día 26 de marzo a las 20 horas en dicha Fundación, sita en la Cuesta del Parador.

El poema de la semana. Lucas Fresneda.


Era Ayer, fragmento de un poema del murciano Lucas H. Fresneda, rememorando su adolescencia.

 


Era ayer ¿ recuerdas ?

A veces exultantes bajo el sol,

de primavera,

en otros momentos cabizbajos,

ocultos en las sombras del otoño,

en aquel instituto,

espejo de sueños, realidad de frustraciones.

Era ayer ¿recuerdas?

Soñábamos con una sonrisa,

y esperábamos,

mirando eternamente el horizonte,

sin saber exactamente el qué.

Y aún pasamos la vida esperando. 

Ayer éramos adolescentes ¿ recuerdas ?



Este fin de semana comienza el 8º Certamen de Teatro Aficionado Ciudad de Cehegín.



El próximo día 26 de marzo de 2011comienza en Cehegín una nueva edición de su ya consolidado Certamen de Teatro Aficionado, que durará hasta el día 1 de abril. Las representaciones se realizarán en la Casa de la Cultura y serán gratuitas. Aquí les dejo la relación de las obras a representar y los días y hora de las mismas.Que lo disfruten.

Sábado 26 de marzo: Grupo Yampo Teatro (Águilas). Obra 'Tres sombreros de copa'. 21 horas.
Domingo 27 de marzo: Compañía de Comedias El Tío del Puro (Lorca). Obra 'El avaro'. 20.30 horas.
Lunes 28 de marzo: Asociación Cultural Matícate (Bullas). Obra 'Ocho Mujeres'. 20.30 horas.
Martes 29 de marzo: Grupo Primera fila, por favor (Archena). Obra 'Las circunstancias'. 20.30 horas.
Miércoles 30 de marzo: Grupo Tejuba (Las Torres de Cotillas). Obra 'La venganza de Don Mendo'. 20.30 horas.
Jueves 31 de marzo: Grupo La Cortijá (Moratalla). Obra 'Mujeres'. 20.30 horas.
Viernes 1 de abril: Taller de Teatro Talía (Calasparra). Obra 'Lisístrata'. 20.30 horas.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Adiós a la Mirada Violeta. Adios, Elisabeth, adios...

¿Sabías que...?




Siendo alcalde de Cehegín d. Antonio Sandoval Martínez ( 12-XI-1865 a I-I-1867) hay una noticia,  que va a tener un interés transcendental para el devenir del pueblo en cuanto a su desarrollo económico posterior. Es la inauguración en 2 de febrero de 1866 de la carretera que une Mula con Caravaca, como tramo de la que discurre de Murcia a la Puebla de d. Fadrique.


martes, 22 de marzo de 2011

Cehegín, respirando noche

Topónimos cehegineros. El Cantal Blanco.




No hay mucha gente en Cehegín a la que hoy en día, si le preguntas por el topónimo del Cantal Blanco, te sepa responder sobre el lugar a que corresponde. Sin embargo, el sitio es muy conocido. El apelativo se estuvo utilizando hasta el siglo XIX, en que, por alguna causa cayó en desuso, para quedar olvidado con el tiempo. El expediente del siglo XVI, en que Cehegín recupera, pagando una importante suma de dinero a Felipe II hacia 1569, una parte del territorio que había sido suyo y a principios de este siglo un juez  le concedió a Caravaca, nos indica bien el lugar del paraje:

“Que su magestad a tenido y tiene por bien de dar y conçederle a la dicha villa de çehegín la dicha jurisdiçion de la dicha parte de termiº  que es començando dende el cantar blanco que esta abaxo de mari valera en el rio que viene de caravaca a çehegin en la mitad del camino y de alli a la carrasca de adan y a la puente la lossa y al cabeçico herreño de las carrascas que esta delante de la dicha puente y a la casa q hera de pero flores y al puerto del paniço..”

Efectivamente, es el paraje que ocupa el terreno que hay el  río Argos, justamente en la delimitación de los términos de Cehegín y Caravaca, o sea la Media  Legua, topónimo usado, al menos, desde el siglo XVIII,  y de todos conocido. Es esta una zona repleta de topónimos muy antiguos, como el mismo de Mai Valera, el cerro por el que pasa la línea divisoria entre los dos términos municipales, y que debe su nombre a una tal Mari Valera, las casas de Burgos, por la familia de apellido Burgos, de las que fueron propietarios en el siglo XVI, y que no son más que las casas de la Media Legua, el Palo Verde, etc. En alguna ocasión hablaremos de estos nombres. Originariamente, el topónimo se refería a un cantal, o zona de muchos cantos rodados, al que por tener color blanquecino por las arenas , se le daría ese apelativo. Estaba en el río, justamente debajo del cerro y junto a la acequia del Campo, pero, por extensión, se terminó denominando así a todo el paraje, desde la base del cerro hasta el cabezo de la Media Legua y terrenos aledaños.
Aquí estaba la casa de d. Santos de Cuenca, la carrasca de Adán, que hacía de mojón en el siglo XVI. Fue una zona de tránsito por el camino del río en la Edad Moderna. La documentación referente a la epidemia de cólera morbo asiático de 1855, hace referencia a que en el Argos, en esta zona, se colocó un cordón y para realizar transacciones, era obligatorio sumergir las monedas que pasarían de un lado a otro en vinagre, para evitar que, con ellas, se propagase la enfermedad.
En fin un nombre bonito que se perdió con el tiempo, pero quizá podamos recuperar como parte de un patrimonio toponímico, que tanta riqueza cultural ofrece.

domingo, 20 de marzo de 2011

Retazos de vida cotidiana.



Retazos de vida cotidiana

Relaciones sociales

Antonia nace y vive en un marco eminentemente rural, donde trabajo y pobreza van unidos de la mano. Su vida se desarrolla en el partido rural del Escobar, concretamente en el Cortijo de los Reyes, la cortijada más grande de las treinta que aparecen reflejadas en la documentación municipal constituyendo dicha diputación.
Hija y nieta de jornaleros, su existencia viene marcada por las necesidades que pasó a lo largo de toda ella, primero como hija y después como esposa y madre.
Como más adelante comentaremos, la mayoría son caseríos aislados, aunque cercanos entre si, de modo que, aunque hablemos de tal cantidad de cortijos, son 74 las casas censadas para el partido en este año de 1898. A pesar de referirnos a cortijadas y de núcleos diseminados, la realidad es que las relaciones sociales entre los habitantes del partido son, de hecho, muy estrechas. El simple hecho de lavar la ropa ya suponía que las mujeres se congregasen en un lugar determinado, donde, mientras trabajaban, departían y se solicitaban ayuda mutuamente. La elaboración del pan, básico en la alimentación de la época, cuando se podía, era realizada por varias vecinas a la vez y se utilizaba el mismo horno, de modo que se podía ahorrar leña y esfuerzo, haciendo la faena de forma comunitaria, por ejemplo, entre las dos o tres casas mas próximas entre si o con un nivel de amistad mayor. La ermita era punto de reunión el domingo por la mañana y desde las duras faenas del campo hasta la fiesta suponían un estrechamiento de los lazos sociales. Aquí, la ayuda vecinal es muy importante, pues ante cada necesidad no se puede estar viniendo al pueblo, y la mayoría de las veces la pobreza hace que no sea posible comprar mas de lo que resulta estrictamente necesario. De hecho si establecemos un nivel de comparación entre un grupo de vecinos de una cortijada en esta época y los que forman una comunidad de vecinos actual en un bloque de pisos nos daremos cuenta del cambio tan drástico sufrido en cien años con respecto a las relaciones vecinales. Hoy en día se vive, por regla general ,más desde la puerta de la casa hacia adentro, en la época de Antonia García la vida cotidiana se dirigía más hacia la luz de la calle.
A pesar de la dureza en las condiciones de vida, en la mentalidad de la gente el concepto de vivir deprisa no se entiende. Es una concepción del tiempo y de la vida radicalmente diferente a la actual. Los trabajos no se suelen hacer con prisas arrebatadoras si no es absolutamente preciso. Si se tiene que ir andando a Bullas y tardar dos horas en la ida y otro tanto en la vuelta, se hace. Si hay que ir a la Sierra de Burete a pie, en pos de una carga de leña, se toma con tranquilidad y se va trayéndola a las espaldas. Por cierto, que este ha sido un elemento absolutamente fundamental en la vida de las gentes. Un invierno crudo sin provisión de leña suponía un peligro evidente para la familia. La leña buena quedaba reservada para la gente con mejor disponibilidad económica y los de menor poder adquisitivo se tenían que contentar con chaparras secas, ramas de pino y todo tipo de plantas leñosas a que se pudiera acceder. En los montes comunales sólo se podía cortar bajo autorización municipal y había que pagar una cantidad según la que se quisiese llevar la persona en cuestión. Hay que entender que la intimidad de la vida familiar se desarrollaba en torno al fuego, en una sala de la casa que hacía las funciones de cocina y comedor, donde se hallaba la chimenea y donde prácticamente transcurría la mayor parte del tiempo para la familia. Es interesante resaltar que en estas casas la vajilla era, como casi todo, muy pobre, y la familia solía comer habitualmente de una fuente o plato grande, o de la misma sartén, que se colocaba en el centro de la mesa y del que los miembros de la familia o invitados comían, según se pudiese cada día.
Aunque se piense lo contrario, no todo el vecindario tenía un asno para las faenas cotidianas. Es la fuerza de la costumbre. Podemos decir que la vida se hace paso a paso, como años mas tarde cantaría Antonio Machado.
Es un mundo tranquilo donde el tiempo pasa más lentamente, aunque, por regla general, la gente muera antes que hoy en día. Aunque todo se aprovechaba muy bien, también la diversión.
Después de la cena, que era temprano, la gente, en tiempo de verano se solía juntar a tomar el fresco y departir; en tiempo de invierno, los vecinos se juntaban en torno al fuego. Se acostaban relativamente temprano y en torno a las cinco de la mañana los hombres se levantaban para arreglar las faenas propias, antes de partir para el tajo, normalmente antes de salir el sol. Las mujeres también madrugan mucho, pues estaba muy mal visto el levantarse después del amanecer.
Imagino a aquellos grupos de jóvenes que vendrían a “mocear” al pueblo, todos juntos tomando el camino del Escobar hasta llegar al cementerio y la Cuesta del Olivar. Desde allí bajarían y cruzarían en dirección a la calle de la Tercia, tranquilamente, para llegar a Cehegín, hasta la Plaza Vieja donde podían cortejar a alguna joven y visitar las tabernas, entre unos vasos de vino y unos “garbanzos torraos” que les hacían pasar la tarde-noche a mejor.

Fragmento del artículo realizado por Francisco Jesús Hidalgo García, el que os escribe, y titulado " El año 1898 y la Desgraciada del Escobar", del año 2004.

sábado, 19 de marzo de 2011

Un tiempo antes de Cehegín. El Pleistoceno Superior.


¡Qué hermoso imaginar como era un territorio hace miles de años! Durante el Pleistoceno Superior el terreno que hoy en día ocupa nuestra comarca era diferente, sencillamente porque el clima era distinto. Las fotografías que presentamos son los conductos de las surgencias de agua de una fuente donde manaba el líquido elemento en abundancia, mucha abundancia. Están perfectamente conservadas, como si fuesen de ayer. Al observarlas no le cabe a uno duda de que si el clima cambiase y volviese a ser muy húmedo, resurgirían. Se trataba de un tiempo en que el agua rebosaba por doquier, por todas partes, un tiempo en que el río Argos y el Quípar tenían caudales permanentes e importantes y el nivel freático era muy superior al actual. Hablamos de un clima templado, más frío que el actual, y muy húmedo, quizá con intensas nevadas en invierno. Estas surgencias brotaban sobre una masa, más antigua, de travertino, que se originó miles de años antes, quizás hace unos 30.000 o 40.000 años, también por el afloramiento de agua en grandes cantidades, que depositó carbonato cálcico y formó estas masas pétreas sobre las que después aparecieron nuevas fuentes como las de la fotografía. Este era un mundo verde y hermoso. Con seguridad por aquí transitaban ciervos, osos, uros, felinos y otra importante fauna mayor y menor, que sería seguida y cazada por los humanos, nómadas en este tiempo. Aunque, geológicamente, en el Pleistoceno Superior ya estaba todo totalmente conformado como lo podemos ver actualmente, a nivel paisajístico era diferente. A mi me gusta imaginar la evolución de los paisajes con el tiempo. Poneos a pensar cómo era el mundo hace un millón de años, diez, cien o quinientos. Esto sólo son unos pocos miles de años. Es alucinante.

El Poema de la Semana. Luis Cernuda

Aquí
en esta orilla blanca
del lecho donde duermes
estoy al borde mismo
de tu sueño. Si diera
un paso mas, caerla
en sus ondas, rompiéndolo
como un cristal. Me sube
el calor de tu sueño
hasta el rostro. Tu hálito
te mide la andadura
del soñar: va despacio.
Un soplo alterno, leve
me entrega ese tesoro
exactamente: el ritmo
de tu vivir soñando.
Miro. Veo la estofa
de que está hecho tu sueño.
La tienes sobre el cuerpo
como coraza ingrávida.
Te cerca de respeto.
A tu virgen te vuelves
toda entera, desnuda,
cuando te vas al sueño.
En la orilla se paran
las ansias y los besos:
esperan, ya sin prisa,
a que abriendo los ojos
renuncies a tu ser
invulnerable. Busco
tu sueño. Con mi alma
doblada sobre ti
las miradas recorren,
traslúcida, tu carne
y apartan dulcemente
las señas corporales,
por ver si hallan detrás
las formas de tu sueño.
No lo encuentran. Y entonces
pienso en tu sueño. Quiero
descifrarlo. Las cifras
no sirven, no es secreto.
Es sueño y no misterio.
Y de pronto, en el alto
silencio de la noche,
un soñar mío empieza
al borde de tu cuerpo;
en él el tuyo siento.
Tú dormida, yo en vela,
hacíamos lo mismo.
No había que buscar:
tu sueño era mi sueño.

Frases Célebres. Albert Einstein


Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber.

Albert Einstein.1879-1955